Reporte 2026 del Instituto V-DEM dice El Salvador es una “autocracia electoral”

La forma de gobierno en El Salvador es calificada como autocracia electoral en el informe de Democracia 2026 publicado en marzo por el V-Dem Institute, una entidad que evalúa las democracias en el mundo desde 1789 con 600 atributos.

El gobierno de El Salvador ha rechazado públicamente este tipo de informes. En mayo de 2025, el presidente, Nayib Bukele, criticó un mapa sobre la calidad democrática de los países en el mundo y cuestionó por qué las puntuaciones más altas «las obtienen las monarquías hereditarias y los regímenes que prohíben a sus oponentes».

El informe 2026 del Instituto V-Dem indica que las tres cuartas partes de la población mundial (74 %) vive en autocracias y el 7 % en democracias liberales; y que el mundo tiene 92 autocracias y 87 democracias hasta el cierre del año 2025. La totalidad de la población que reside en países con democracias, señala, son dos mil millones; y mientras los que viven en autocracias suman los seis mil millones.

Fuente: Instituto V-Dem, informe 2026, marzo de 2026.

Dentro de las autocracias, la autocracia electoral es el régimen de gobierno más popular en 2025, ya que cerca de la mitad de la población vive en dicha forma de gobierno según el Instituto: 3,800 millones o 46 %. Las autocracias cerradas incrementaron a un 28 %, con la suma de Bangladesh.

De acuerdo al estudio la mayoría de población en Latinoamérica vive en democracia, el 71 %: un 5 % en “democracias liberales” como Chile, Costa Rica y Uruguay; 64 % en “democracias electorales” como Argentina y Brasil; 2 % en “democracias en zona gris”, donde ubica a Guyana y Honduras; y 29 % en autocracias: 20 % en autocracia electoral en zona gris (México); 6 % en “autocracias electorales” como El Salvador, Nicaragua y Venezuela; y 3 % en “autocracias cerradas” en Cuba y Haití.

La publicación ubica a 44 países en donde empeoró la libertad de expresión y solo en 11 países en donde mejoró. También señala que en 33 países se recurre más a la tortura política “para reprimir a la oposición”, que en 31 ha empeorado la capacidad para investigar la conducta inconstitucional del Ejecutivo y que en 28 países se incumple cada vez más la Constitución.

El informe 2026 del V-Dem indica que El Salvador está marcado por “arrestos arbitrarios y encarcelamientos masivos, restricciones a la libertad de expresión, la sustitución de jueces del Tribunal Supremo y la manipulación de los límites de mandato”, señala que la caída del LDI en El Salvador entre 2019 y 2021 “es comparable casi únicamente a golpes militares”. También menciona el segundo mandato de Nayib Bukele a partir 2024 pese a una prohibición inicial de reelección inmediata, la sustitución de magistrados en la Corte Suprema y la eliminación de límites a la reelección presidencial continua. “El Salvador es una autocracia electoral, pero una de las más opresivas de esta categoría”, indica el informe.

El informe 2025 del Instituto V-DEM ya ubicaba a El Salvador como autocracia electoral; en el informe 2021, que se realizó con datos de 2020, El Salvador aparecía aún como «democracia electoral».

¿Cómo define los regímenes de gobierno el Instituto V-DEM?

Autocracia cerrada: no hay elecciones multipartidistas para el poder ejecutivo, no hay libertad de expresión, ni libertad de asociación ni elecciones libres y justas.

Autocracia electoral: hay elecciones multipartidistas para el poder ejecutivo pero los niveles de requisitos fundamentales como la libertad de expresión y de asociación, y la celebración de elecciones libres y justas son insuficientes.

Zona gris: los países pertenecen a esta categoría si los intervalos de confianza se superponen, lo que hace que la clasificación sea más incierta.

Democracia electoral: las elecciones multipartidistas para el poder ejecutivo son libres y justas; existen grados satisfactorios de sufragio, libertad de expresión y libertad de asociación.

Democracia liberal: se cumplen los requisitos de la democracia electoral; existen limitaciones judiciales y legislativas al poder ejecutivo, junto con la protección de las libertades civiles y la igualdad ante la ley.

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