La comunidad católica salió desde las primeras horas de este domingo para participar en la procesión del Domingo de Ramos, que da inicio a la Semana Santa y uno de los períodos de mayor reflexión.
Uno de los lugares más representativos es la parroquia de El Calvario, donde desde las 7:00 a. m. comenzó la bendición de ramos para luego proceder con la procesión de las palmas. En la recepción, el párroco Elder Romero decía a los feligreses: “Bendito el que viene”, a lo que ellos respondían: “En el nombre del Señor”.

En su homilía desde la catedral metropolitana, monseñor José Luis Escobar señaló que este es un “momento especial”, ya que recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén. En ese momento, no fue reconocido como rey o Mesías, porque de haberlo sido habría sido condenado a muerte por Herodes.

Monseñor indicó que solo en dos ocasiones se reconoce a Jesús como rey: en el Domingo de Ramos y el Viernes Santo, cuando se conmemoran su crucifixión y muerte.
“Una muerte en cruz como la de un gran criminal (…) no solo muere por el pueblo, muere por todos. Cristo va a morir por todos”, sostuvo el jerarca católico.

Escobar Alas también recordó que es una época para que las familias salvadoreñas participen de la Pascua. “El Señor quiere celebrar su Pascua en el corazón de cada uno y, para celebrarla, los discípulos preparan todo”, agregó.

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