Los efectos del alcohol sobre la salud dependen de lo que se beba y de la cantidad, según un estudio

Un estudio presentado en la Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología determinó que los efectos del alcohol en la salud dependen tanto de la cantidad consumida como del tipo de bebida.

La investigación, que analizó a 340,924 adultos del Biobanco del Reino Unido entre 2006 y 2022, confirma que un mayor consumo de alcohol se asocia con peores resultados de salud, independientemente del tipo de bebida.

El autor principal del estudio señaló que: «Estos resultados proceden de la población general, y en determinados grupos de alto riesgo, como las personas con enfermedades crónicas o afecciones cardiovasculares, los riesgos podrían ser aún mayores».

Los participantes fueron clasificados según su consumo en categorías que iban desde ocasional hasta alto, tomando como referencia que una bebida estándar contiene aproximadamente 14 gramos de alcohol puro.

Los resultados muestran que quienes tenían un alto consumo presentaban un 24 % más de riesgo de morir por cualquier causa, un 36 % más de probabilidades de fallecer por cáncer y un 14 % más por enfermedades cardíacas.

Sin embargo, en niveles bajos o moderados, los efectos variaron según el tipo de bebida, ya que el consumo de cerveza, sidra o licores se asoció con mayor riesgo de mortalidad.

En contraste, el consumo moderado de vino se vinculó con un menor riesgo, especialmente en enfermedades cardiovasculares, donde los consumidores presentaron un 21 % menos de probabilidades de morir.

El investigador explicó que: «Nuestros hallazgos ayudan a esclarecer la evidencia previamente contradictoria sobre el consumo de alcohol de bajo a moderado. Estos hallazgos pueden contribuir a perfeccionar las recomendaciones, haciendo hincapié en que los riesgos para la salud asociados al alcohol dependen no solo de la cantidad consumida, sino también del tipo de bebida. Incluso un consumo bajo o moderado de licores, cerveza o sidra se relaciona con una mayor mortalidad, mientras que un consumo bajo o moderado de vino podría conllevar un menor riesgo».

El estudio también señala que factores como los antioxidantes del vino, así como los hábitos de consumo y estilo de vida, podrían influir en estas diferencias.

No obstante, los investigadores advirtieron que se trata de un estudio observacional, por lo que recomiendan realizar más investigaciones para confirmar estos hallazgos.

 

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