La transición hacia el fenómeno climático de El Niño a mediados de 2026 eleva el riesgo del desarrollo de una severa sequía que amenaza los cultivos de postrera en El Salvador, advirtió el coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena, Mateo Rendón. Ante esto, el productor se une al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) para iniciar los cultivos a finales de abril.
Rendón indicó que productores sostuvieron una reunión con personeros del MAG para analizar las perspectivas climáticas de 2026 emitidas por el Centro de Predicciones Climáticas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
Sostuvo que, según estos escenarios, el 15 de abril inicia la transición de la época lluviosa y en la tercera semana de julio comenzará a desarrollarse el fenómeno climático de El Niño, que traerá consigo una sequía fuerte.

Esta sequía se desarrollaría en agosto, después de la canícula que usualmente tiene lugar a finales de julio e inicios de agosto. “Sin hacer mucha alarma, estamos preocupados porque las tres agencias concuerdan en que es una sequía prolongada; por eso estamos insistiendo en que aprovechemos de sembrar en invierno porque no es seguro las milpas de postrera ni los frijolares de verano”, dijo.
En esa reunión se tomó la decisión de “incentivar a la gente para que siembre la última semana de abril y a más tardar la primera de mayo, porque vamos a tener 85 días de agua. Entonces, lo que queremos es aprovechar que el maíz, los frijoles y todas las hortalizas que se puedan sembrar salgan a tiempo”.
De esa manera, cuando se desarrolle la sequía, los cultivos estarán maduros y no afectaría en gran medida.
Piden sembrar desde el 21 de abril
El jueves, el viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, sostuvo que en reuniones con delegados del MARN se concluyó que la fecha idónea para sembrar el maíz es entre el 21 y 25 de abril, mientras que el frijol hasta mayo.
“Las fechas no son antojadizas. Esta recomendación busca asegurar el desarrollo del cultivo, ya que los pronósticos indican una canícula para el mes de julio”, indicó en una publicación en redes sociales.
En El Salvador, el ciclo agrícola de maíz y frijoles tiene tres etapas: primera, que ocurre de mayo a junio; postrera, que se desarrolla de agosto a septiembre; y la tercera, que es de riego de noviembre a diciembre.
Debido al retraso en el inicio de la época lluviosa, atribuido al cambio climático, la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO) suele recomendar que los trabajos de siembra inicien hasta junio.
Luis Treminio, presidente de CAMPO, dijo que mantienen la recomendación de iniciar la siembra la segunda semana de junio para “garantizar el invierno establecido y que los terrenos tengan la suficiente humedad para garantizar la germinación de la semilla”.
De acuerdo con el MARN, de junio a agosto existe un 60 % de probabilidad de formación de El Niño, mientras que de octubre a diciembre está el riesgo de que sea un El Niño fuerte.

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