Las elecciones generales de este domingo en Perú marcarán un hecho inédito en casi cuatro décadas: serán las primeras sin la presencia del escritor Mario Vargas Llosa, cuya voz influyó durante años en el debate político nacional.
A un año de su fallecimiento, el Nobel de Literatura de 2010 deja un vacío tanto en el ámbito cultural como en el político, donde destacó por su postura crítica y su defensa del liberalismo.
Su hijo, Álvaro Vargas Llosa, afirmó que el autor habría visto con preocupación la situación actual del país, marcada por la inestabilidad institucional.
«Habría estado apenado por ver lo que ha sido el último periodo. Hemos tenido ocho presidentes en diez años, varios de ellos procesados, y un ambiente de inestabilidad enormes con vacancias (destituciones) y mociones de censura», expresó.
El escritor tuvo una participación activa en la política peruana, especialmente desde su candidatura presidencial en 1990, cuando perdió en segunda vuelta frente a Alberto Fujimori.
Tras esa derrota, Vargas Llosa se convirtió en uno de los principales opositores del fujimorismo, postura que mantuvo durante décadas en distintos escenarios públicos y políticos.
Sin embargo, en 2021 sorprendió al respaldar la candidatura de Keiko Fujimori frente al izquierdista Pedro Castillo, con el argumento de evitar que Perú cayera en el “totalitarismo”.
Esta decisión marcó un giro en su trayectoria política, que incluyó apoyos a candidatos como Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski en distintos procesos electorales.
Álvaro Vargas Llosa también destacó que su padre valoraba profundamente la institucionalidad democrática, por lo que vería con preocupación la fragmentación política actual.
«Seguramente vería también con tristeza esta enorme dispersión que refleja la enorme fragilidad institucional de Perú», señaló.
En este contexto, Perú enfrenta unos comicios caracterizados por la división política, la alta cantidad de candidatos y la incertidumbre sobre el futuro del país.

Deja una respuesta