La escalada del conflicto en Medio Oriente afecta a los exportadores salvadoreños por el aumento de los fletes, principalmente en rutas asiáticas, advirtió este miércoles la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport).
A tres meses del inicio del conflicto, el flujo de las exportaciones salvadoreñas no se ha interrumpido, aseguró Silvia Cuéllar, presidenta de Coexport, aunque el comercio se ha vuelto más caro.
“El problema, más que todo, es el aumento de fletes, el aumento de costos. No hemos tenido un problema de que no se estén cumpliendo los contratos. Se están tomando las medidas”, aseguró Cuéllar.
Detalló que el flete en rutas hacia mercados asiáticos costaba entre $1,300 y $2,000, pero ahora ha llegado a cerca de $6,000.
Tras los primeros ataques perpetrados el 28 de febrero por parte de Estados Unidos e Israel, Irán tomó control del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 % del petróleo mundial y que además es un corredor clave para el suministro de fertilizantes.
La incertidumbre en los mercados llevó a que el barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) superara los $100, mientras que las navieras han tenido que buscar rutas alternas para evitar la zona de conflicto. Esto ha derivado en un aumento en los costos del transporte de mercancías.
Cuéllar recordó que la mayor parte de las exportaciones salvadoreñas, sobre todo productos perecederos, se despachan hacia rutas con Estados Unidos y Centroamérica, donde no existe una “afectación bastante fuerte”.
“Nosotros estamos más afectados por lo que tenemos que traer de proveeduría que viene por esa ruta que por la exportación, porque si yo tengo el producto, no hay problema”, indicó la presidenta de Coexport durante un foro organizado con empresas para analizar el impacto de la crisis en Medio Oriente.
El impacto en las cadenas de suministro se percibe principalmente en productos como fertilizantes, sostuvo la ejecutiva, ya que ingresan con menos frecuencia o llegan más caros por ser derivados del petróleo.
Una situación similar ocurre con la resina, clave para producir plásticos, cuyo precio se ha disparado en más del 100 % desde el inicio del conflicto debido al aumento del petróleo y al cierre de algunas plantas manufactureras, advirtió a finales de abril la Asociación Salvadoreña de la Industria del Plástico (Asiplastic).
Lecciones aprendidas
El sector exportador ya tiene experiencia en sortear crisis. En 2020, debido al cierre parcial de la economía mundial, los empresarios tuvieron que adelantarse con inventarios ante la escasez de algunos insumos y el encarecimiento de los fletes marítimos. En 2022, además, enfrentaron otro golpe por la invasión rusa en Ucrania.
Para Cuéllar, los empresarios ahora tienen herramientas como la inteligencia artificial para prever cómo evolucionará el mercado internacional. Además, recomendó mantener una “vigilancia constante”, planificaciones de corto plazo y flexibilidad en los contratos, pues consideró que es preferible pagar más que quedarse sin materias primas.
La presidenta de Coexport insistió en que el comercio no se detiene, sino que se vuelve “más caro”.
En el primer trimestre de 2026, un 33.9 % de las exportaciones salvadoreñas se dirigió a Estados Unidos y un 48.6 % a Centroamérica. En importaciones, por su parte, Estados Unidos representó el 25.3 %, seguido de China, con 21.7 %.

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