De la teoría a la práctica para motivar y empoderar a los empleados

Impartí por más de doce años la cátedra Teoría Administrativa; eso me ayudó para luego incorporarme a impartir talleres de motivación a empleados de la empresa privada. En esas tardes de conversación con los que anhelaban aprender, se logró motivar y recalcar que la comunicación es la columna vertebral de toda organización. Los gerentes de esas empresas comprendieron que esos talleres son productivos para sus empleados.

Además, explicaba las teorías de la motivación, específicamente la del padre de las relaciones humanas, Elton Mayo. Por lo tanto, las mejores empresas son aquellas en donde sus empleados tienen la oportunidad de sentirse bien y lograr las metas establecidas. Mis alumnos aprendieron esas teorías para incorporarlas en la práctica en las empresas.

Un video o libro que aconsejo siempre que los directores o jefes de empresas deben analizar y tomar ejemplo es “Gung Ho” (¡A la carga!), en donde un subordinado le explica a su jefa cómo se puede aprender del trabajo en equipo de los animales. Se aprende del trabajo en equipo de las ardillas, gansos y castores. No importa el trabajo que hagamos en una empresa, todo es importante. Es un sistema en donde, al trabajar en equipo, se logran los objetivos empresariales.

Tantas horas de sembrar la semilla del aprendizaje con mis alumnos, en donde discutíamos otros videos que nos hacían ver sobre la importancia de la motivación, de la mejora continua, de la reingeniería, etc. Un libro que a menudo recomiendo es “¡Fish!”, que es un método de motivación empresarial que transforma entornos laborales monótonos en lugares llenos de energía, productividad y buen ambiente.

Un empleado desmotivado podrá ir a las mejores capacitaciones; sin embargo, si no se siente parte de la empresa, se sentirá mal. Por eso, las empresas deben incorporar el método del empowerment o empoderamiento. Hacerles sentir a sus empleados que son parte de la organización, darles autoridad y que se sientan motivados, es la piedra angular para que todo marche bien. Si usted es jefe, le recomiendo leer “Empowerment” de Ken Blanchard.

Las empresas deben adaptarse a los cambios; por eso es recomendable aplicar lo que se lee en el libro “¿Quién se ha llevado mi queso?”. Romper paradigmas es lo esencial para lograr tener resultados óptimos y que los empleados logren sus objetivos. Una lectura que ayuda a muchos que desean ser diferentes en el mundo empresarial es “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen Covey. Y, para los que desean aprender cómo liderar con los tipos de empleados, es importante leer “17 leyes del trabajo en equipo” por John Maxwell.

Si aplicamos una pizca de cada lectura de los libros anteriores, de seguro, el ambiente laboral cambiará. Las mejores empresas no lograron su éxito de la noche a la mañana. Lograron empoderar a sus empleados e incorporaron teorías de motivación.

La motivación empresarial va más allá de la espera del pago; la motivación del empleado, es sentirse bien, que es respetado. Un empleado que es eficaz y eficiente sabe bien que su esfuerzo traerá frutos a la empresa y, por ende, a él y a su familia.

Las empresas deben asegurar la estabilidad laboral, brindar el salario justo según puesto, brindar desarrollo profesional. Esto es parte de las oportunidades que se presentan en las organizaciones que piensan en el empleado como una persona y no como una máquina.

Un empleado percibe la cultura y el clima organizacional desde el momento en que pone un pie en la organización. En toda empresa pública o privada debe haber compañerismo, motivación, trabajo en equipo, empoderamiento y estabilidad laboral. Un buen jefe, un buen administrador debe saber que cada empleado es importante en la empresa.

*Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

 

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