Las alteraciones en los precios internacionales de los alimentos generan su mayor impacto en la inflación de El Salvador entre el segundo y el tercer trimestre después de ocurrido el evento, destaca un análisis de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca).
El documento evalúa los procesos inflacionarios de Centroamérica e incluyó un análisis econométrico mediante modelos de vectores de corrección de errores (VECM) para determinar las principales variables que inciden en la inflación.
El estudio encontró que los shocks externos afectan al El Salvador, sobre todo por su dependencia de las importaciones de petróleo.
Los resultados indican que una alteración o «shock» en los precios internacionales de los alimentos genera su mayor impacto en la inflación trimestral entre el segundo y el tercer trimestre después de ocurrido el evento. Este incremento alcanza un nivel máximo inferior a 0.4 puntos porcentuales.
Esto también ocurre en Guatemala, donde el impacto alcanza 0.4 %, mientras que en Honduras y República Dominicana es de 0.2 %.
El Consejo Monetario recuerda el peso que tienen los alimentos y el transporte en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), así como su alta sensibilidad a los choques externos.
Los alimentos tienen una participación promedio de 27.41 % en la canasta de consumo de la región centroamericana, por lo que sus incrementos generan presiones sobre la política económica. Por su parte, el transporte representa el 12.60 % del IPC regional. Las alzas en este rubro pueden afectar las cadenas de suministro, el comercio interno y los precios de otros bienes.
Historia: cómo ha evolucionado la inflación
El Consejo Monetario enfatiza que la región enfrenta “algunos retos”, sobre todo de origen externo, como las regulaciones comerciales que podrían aumentar los precios al consumidor. Este informe aún no incluye el posible impacto de la guerra entre Israel e Irán, que desde marzo ha impulsado el precio internacional del petróleo.
Según el documento, existe consenso entre economistas y responsables de la política económica sobre la necesidad de mantener niveles de inflación bajos y estables.
Para evaluar la evolución de la inflación, el Consejo Monetario analizó el período comprendido entre 1993 y 2024. El reporte señala que, durante la década de 1990, la región enfrentó diferentes desequilibrios fiscales que provocaron altas tasas de inflación.
Posteriormente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) impulsó acuerdos y recomendaciones que contribuyeron a reducir los déficits fiscales y el financiamiento interno durante la década de 2000. En 2008 y 2009 ocurrió un nuevo ciclo inflacionario debido a la crisis financiera de Estados Unidos, que se trasladó a la economía mundial.
La región enfrentó otro punto de quiebre en 2020 debido a la pandemia de covid-19, que provocó una desaceleración económica y afectaciones en las cadenas logísticas.
Honduras y Nicaragua mantienen metas monetarias y cambiarias bajo esquemas definidos en la década de 1980, mientras que Costa Rica, Guatemala y República Dominicana operan con metas explícitas de inflación.
El Salvador adoptó un tipo de cambio fijo al utilizar el dólar estadounidense como moneda de curso legal, una condición similar a la de Panamá.

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