Los mercados no han castigado a El Salvador por el retraso de las revisiones con el FMI, afirma Moody’s

El retraso en las evaluaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) al acuerdo con El Salvador no ha generado una reacción negativa en los mercados, porque los inversionistas consideran que el gobierno mantiene avances en la consolidación fiscal.

Jaime Reusche, vicepresidente de crédito soberano de Moody’s, descartó una “reacción negativa” e incluso aseguró que los mercados “parecen haber tomado con bastante tranquilidad” el atraso en las revisiones debido al compromiso de las autoridades de mantener el ajuste fiscal.

“Esto ha sido muy bien recibido por los inversionistas y también creo que son conscientes, como lo somos nosotros, de que hay muy buena voluntad de ambas partes de tratar de llegar a un acuerdo”, sostuvo.

El Salvador solo ha completado la primera evaluación del FMI, realizada en junio de 2025, cuando incluso recibió elogios del Directorio Ejecutivo del organismo por el “comienzo auspicioso” del programa. Sin embargo, la segunda y la tercera revisión, previstas para septiembre de 2025 y marzo de 2026, siguen pendientes.

La incertidumbre en torno al programa se origina principalmente porque el gobierno debía presentar en febrero pasado una reforma al sistema de pensiones, además de cumplir otros compromisos relacionados con el bitcoin.

“El tema principal sigue siendo el de las pensiones. El sistema de pensiones de El Salvador es, de por sí, uno de los más complejos del mundo y llegar a un acuerdo sobre cómo resolver los temas pendientes es un gran reto. Los inversionistas y nosotros, como calificadores, somos conscientes de eso”, agregó Reusche en una entrevista con Diario El Mundo.

El analista consideró que la publicación del estudio actuarial del sistema previsional, en diciembre de 2025, fue una señal positiva, así como el hecho de que el gobierno mantenga la senda de consolidación fiscal mientras busca soluciones a problemas estructurales de la economía.

A juicio de Moody’s, el mercado también interpreta que tanto el FMI como el gobierno tienen incentivos para mantener vigente el programa y encontrar puntos de consenso en los temas pendientes.

Reusche recordó que el Fondo ha mostrado disposición a flexibilizar o renegociar metas en otros programas cuando existe voluntad de ambas partes y se preservan los objetivos centrales del acuerdo, como la consolidación fiscal y la implementación de reformas que favorezcan el crecimiento económico.

¿Qué desafíos enfrenta la consolidación fiscal?

“Este es un gobierno que está muy enfocado en resultados. Hemos visto que tiene bastante apuro en mostrar resultados”, afirmó.

Según el analista, esto no necesariamente es negativo, ya que contribuye a dinamizar la actividad económica y a reducir rezagos en servicios públicos e infraestructura, factores que considera clave para mejorar la competitividad de la economía salvadoreña.

Uno de los aspectos más destacados del proceso salvadoreño es que la reducción del déficit fiscal se ha producido sin sacrificar la inversión pública. En muchos programas de consolidación fiscal, los gobiernos recortan primero la inversión por ser el gasto más fácil de contener, algo que no ha ocurrido en El Salvador.

“La voluntad del gobierno es crítica. Si la voluntad del gobierno empieza a debilitarse en cuanto a mantener esta senda de consolidación fiscal, entonces sí puede ser peligroso. Pero este es un gobierno que claramente ha demostrado que cuando se propone una meta, la cumple”, afirmó.

Para Moody’s, la principal señal de alerta no es el retraso en las revisiones, sino un eventual abandono de la disciplina fiscal. Mientras el gobierno continúe reduciendo el déficit y avanzando en la búsqueda de una solución para el sistema previsional, los mercados seguirán percibiendo que el programa mantiene viabilidad.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *