La embajadora de El Salvador en las Naciones Unidas, Egriselda López, exhortó a renovar la confianza del Consejo de Seguridad para prevenir conflictos y responder con eficacia las amenazas a la paz, en la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada el 5 de junio en la cual fue presentado el informe de las acciones realizadas por el Consejo de Seguridad de la entidad multilateral durante 2025.
“La pregunta que enfrentamos no solo es cómo mejorar un informe, la pregunta es cómo renovar la confianza en la capacidad de esta organización para prevenir conflictos, proteger a las personas y responder con eficacia cuando la paz se ve amenazada, el Consejo de Seguridad debe actuar con mayor unidad, transparencia y sentido de propósito”, expresó la embajadora salvadoreña durante su intervención, en la cual emitió la posición de El Salvador sobre el informe presentado por el Consejo de Seguridad.
Sin embargo, López advirtió que la responsabilidad “recae en todos los Estados miembros” de las Naciones Unidas, no solo sobre el Consejo.
“Detrás de cada inacción o silencio del Consejo, hay una expectativa legítima de que Naciones Unidas responda con la humanidad, la determinación y la esperanza que se espera de esta organización”. Egriselda López, embajadora de El Salvador ante la ONU en Asamblea General, sesión 80 de la plenaria 89.
La diplomática consideró esencial que el informe del Consejo de Seguridad “refleje con mayor detalle las dificultades enfrentadas por las operaciones de la paz, las misiones políticas especiales, los regímenes de sanciones y los órganos subsidiarios del Consejo”.
“Alentamos a que futuros informes profundicen el análisis sobre el impacto real de las resoluciones del Consejo, particularmente en contextos donde persisten altos niveles de violencia, crisis humanitarias, ataques contra civiles, inseguridad alimentaria, desplazamiento forzado y amenazas al personal humanitario y de Naciones Unidas”, indicó la representante de El Salvador ante el pleno de la Asamblea General.
Polémico uso del veto en el Consejo
El uso del veto por parte de los cinco Estados miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas –China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia– también fue tema recurrente de la intervención de los delegados de diferentes países al hablar sobre el informe anual del Consejo de Seguridad.
La embajadora López remarcó que “El Salvador valora” que en el informe se incluya información sobre proyectos de resolución o enmiendas que “no fueron aprobados debido al uso del veto” y la presentación de informes especiales a raíz de la «resolución 76/262».
La resolución 76/262 a la que se refirió la embajadora López ordena que la Asamblea General de ONU convoque a un debate general cuando un país ha hecho uso del veto en el Consejo de Seguridad.
“El veto no puede seguirse tratando como un dato estadístico. Su uso tiene consecuencias sobre la vida de la personas, sobre la capacidad de las Naciones Unidas para actuar y sobre la credibilidad del Consejo en momentos en que más se necesita su unidad. Por ello reiteramos nuestro apoyo a que el informe incluya un análisis más detallado sobre el uso del veto, sus efectos en la acción del Consejo y las reuniones convocadas por la Asamblea General en cumplimiento de la resolución 76/262”, indicó la diplomática, ante el pleno de la ONU.
En referencia a la convocatoria que debe realizar cada vez que un país usa su derecho a veto en el Consejo de Seguridad, la resolución 76/262, afirmó: “Esta práctica no busca duplicar funciones, ni generar confrontación entre órganos, busca fortalecer la responsabilidad colectiva cuando el Consejo no logra actuar. Precisamente la relación entre la Asamblea General y Consejo de Seguridad debe ser vista desde la complementariedad, no desde la competencia”.
Así, exhortó a fortalecer los canales de interacción entre la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, incluyendo debates sobre el veto y la mejora del informe anual del Consejo de Seguridad.
Para la funcionaria salvadoreña, la Asamblea General de la ONU “tiene un papel esencial en la preservación de la legitimidad del sistema multilateral” y, “en momentos de parálisis, su voz puede contribuir a sostener los principios de la multilateralidad». “Alentamos a seguir los canales de interacción entre ambos órganos”, insistió.
El informe del Consejo
Al inicio de la sesión, la presidenta del Consejo de Seguridad, Leonor Zalabata, aseguró que del 1 de enero al 31 de diciembre, el Consejo celebró 255 sesiones formales, 115 consultas privadas y 8 diálogos interactivos informales, examinó “cuestiones específicas por país” y aprobó 44 resoluciones.
“En 2025, el Consejo reanudó las misiones sobre el terreno, incluida una visita conjunta a Líbano y a la República Árabe Siria en diciembre”, informó.
También, señaló que hubo un retraso en el nombramiento de presidencias y vicepresidencias de sus órganos subsidiarios, lo que implicó su incapacidad para cumplir su mandato.
Las deliberaciones del Consejo, agregó a su informe, reflejaron expectativas “crecientes” sobre el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y “respuestas más coherentes frente a las amenazas contemporáneas a la paz y a la seguridad internacionales”. Señaló que el Consejo fue un “órgano central para la acción colectiva en materia de paz y seguridad internacionales” a pesar de las diferencias entre sus miembros.

México pide restringir el uso del veto
El embajador de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, aseguró que, en los 20 conflictos armados en el mundo registrados por Naciones Unidas durante 2025, “una persona civil perdió la vida cada 14 minutos del año pasado” y “se documentaron más de 1,350 ataques contra instalaciones y personal de salud en 18 conflictos armados”.
“La fragilidad de los ceses al fuego quedó de manifiesto, basta con volver la mirada a Gaza e Irán”, indicó.
También, se refirió a la “parálisis del Consejo de Seguridad” y llamó a los Estados miembros a respaldar a la iniciativa francomexicana para restringir el uso del veto por parte de los cinco miembros permanentes en situaciones de atrocidades en masa. Sostuvo que el uso y el abuso del veto no puede traducirse en la inacción de la organización.
Advirtió que durante el año se invocó en 33 ocasiones el artículo 51 de la Carta, que establece el derecho de los Estados a la legítima defensa y que algunos estados recurren a este artículo para justificar el uso de la fuerza en “otros Estados sin su consentimiento”. “México se opone a esta práctica”, subrayó.
En junio de 2025, en el debate plenario de las Naciones Unidas, la embajadora salvadoreña hizo “un informe llamado a que el Consejo de Seguridad actúe con visión, valentía y unidad” y aseveró que el Consejo no puede estar “paralizado” con “profundas tensiones geopolíticas”. También llamó a responder con eficacia a “complejos desafíos que amenazan la paz y la seguridad internacionales”.

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