La firma consultora EY aseguró que la digitalización tributaria representa una oportunidad para que las empresas salvadoreñas alcancen un mayor nivel de competitividad.
Además de la implementación de la factura electrónica, la gestión tributaria ha incorporado la automatización de procesos y el uso intensivo de datos, transformando la forma en que las empresas cumplen sus obligaciones ante el fisco salvadoreño y gestionan su información financiera.
Kristopher Menéndez, gerente de Impuestos de EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana, aseguró que esta digitalización representa tanto una oportunidad como una serie de desafíos que las organizaciones deben enfrentar.
“Las empresas que logren integrar sus procesos, mejorar la calidad de sus datos y aprovechar la información en tiempo real estarán mejor preparadas para responder a los desafíos del entorno actual y tomar decisiones con mayor certeza”, aseguró Menéndez.
Tras una prueba piloto, el Ministerio de Hacienda lanzó en diciembre de 2022 la facturación electrónica, un mecanismo que sustituye los documentos físicos por comprobantes digitales. En ese momento, la institución previó que todos los contribuyentes utilizarían este sistema en 2025; sin embargo, el proceso de adaptación ha sido más lento de lo esperado.
En marzo de 2025, Hacienda reportaba que apenas el 13.02 % de los contribuyentes utilizaba la factura electrónica.
Tareas pendientes
EY reconoció que el uso de herramientas digitales en la gestión fiscal también ha planteado desafíos, especialmente en la adopción de tecnología, la capacitación del talento humano, la gestión de grandes volúmenes de información y la seguridad de los datos.
A través de sus asesorías, la firma ha identificado que uno de los errores más frecuentes en las empresas es la falta de integración entre los sistemas tecnológicos y tributarios, una situación que puede generar riesgos de incumplimiento.
“La evolución de los sistemas tributarios exige que las empresas desarrollen una visión más estratégica del cumplimiento fiscal. Más allá de incorporar tecnología, se trata de impulsar una cultura organizacional orientada a la innovación, la mejora continua y el aprovechamiento inteligente de los datos”, añadió Menéndez.
La firma agregó que la tendencia internacional apunta hacia modelos tributarios cada vez más automatizados. En este contexto, el sistema de Administración Tributaria 3.0, promovido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), anticipa un futuro en el que muchos procesos se realizarán prácticamente en tiempo real.
Para EY, la implementación de herramientas digitales ha permitido avanzar hacia procesos más eficientes, transparentes y alineados con las nuevas exigencias de las administraciones tributarias.

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