El FMI rebaja levemente al 3 % la previsión de crecimiento mundial y destaca impacto de IA

El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó ligeramente este miércoles la previsión de crecimiento económico mundial en 2026 hasta el 3 %, una décima menos que en abril, con un impacto desigual de los efectos de la guerra en Oriente Medio, contrarrestado en algunos países por los avances de la inteligencia artificial (IA).

El informe se hizo público horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijese a la prensa en Ankara, en la segunda jornada de la cumbre de la OTAN, que da por acabado el acuerdo de alto el fuego con Irán tras el reciente incremento de hostilidades entre los dos países.

Según el informe del organismo internacional, la economía global ha resistido mejor de lo esperado el impacto del conflicto y los riesgos están más equilibrados que en abril, con dos direcciones opuestas operando, en negativo y en positivo: la perturbación de la oferta y el impacto tecnológico de la IA, respectivamente.

Aunque los riesgos están «más equilibrados» que en abril, el FMI destaca que el mayor de ellos es el resurgimiento del conflicto en Oriente Medio y las correcciones en los mercados financieros, mientras que el potencial alcista proviene de la adopción de la IA y la normalización del comercio.

Cómo crecerá la economía

En el informe de Perspectiva Económica Global (WEO por sus siglas en inglés) publicado este miércoles, la inflación global se revisa al alza hasta el 4.7 % en 2026, en comparación con el 4.4 % en abril, antes de bajar al 3.9 % en 2027.

Los precios del petróleo se mantendrán por encima de los niveles previos, en torno a 89 dólares por barril, un 9 % más que lo previsto en abril, y los precios del gas natural alrededor un 5 % por encima del precio de referencia de abril.

Las proyecciones suponen un aumento del 32 % en los precios del petróleo crudo y del 22 % en los del gas natural en 2026 con respecto a 2025 y se prevé un incremento de los fertilizantes de un 26 % y de un 8 % de los alimentos.

El escenario de estimación parte de la reapertura del estrecho de Ormuz a mediados de julio y proyecta una normalización de las condiciones anterior al conflicto en marzo de 2027, lo que evitará una escasez grave.

Las estimaciones, que incluyen el efecto negativo de los aranceles introducidos en el análisis de abril, prevén que el crecimiento del volumen del comercio mundial se desacelere «bruscamente», pasando del 5 % en 2025 al 3.5 % en 2026, para luego recuperarse hasta alcanzar el 4.3 % en 2027.

El crecimiento en las economías avanzadas se sitúa en el 1.7 % en 2026 y el 1.8 % en 2027, mientras que en los mercados emergentes y en desarrollo la desaceleración llega al 3.8 % en 2026, para luego recuperarse hasta el 4.5 % en 2027.

El FMI revisa a la baja el crecimiento en Oriente Medio y Asia Central con una caída drástica de hasta el 0.7 % en 2026, 1.2 puntos porcentuales menos, acorde a las previsiones del cierre más prolongado de Ormuz en comparación con los supuestos del informe de abril.

Las economías que integran el auge de la tecnología mantienen su actividad pese a ser importadores de energía, como Corea del Sur, que «sorprendió» con una tasa de crecimiento del 7.5 % —más de cuatro veces superior al 1.8 % previsto en abril—, impulsada principalmente por exportaciones de semiconductores y ‘hardware’ de IA.

El organismo internacional alerta de que las proyecciones se hacen en unas primeras fases de la situación que podrían verse afectada por la presión en la cadena de suministro y los índices de gestiones de compras del sector manufacturero.

Ante el supuesto de que la reapertura del estrecho de Ormuz se produjera con mayor fluidez de lo previsto, «los precios de las materias primas se reducirían con respecto al escenario base, el crecimiento podría ser mayor y la inflación, menor», añade.

En cuanto al avance tecnológico, las expectativas podrían mejorar a corto plazo si el gasto de capital de la IA se mantiene «excepcionalmente sólido» o si las condiciones financieras se suavizan aún más, ya que contrarrestaría «los obstáculos derivados de las tensiones geopolíticas, la fragmentación del comercio y la debilidad de las políticas de apoyo».

El memorando de entendimiento firmado entre Irán y Estados Unidos en junio para poner fin a la guerra, que ahora Trump da por terminado, ha moderado los precios de las materias primas, pero siguen siendo elevados, alrededor de un 25 % por encima de los niveles anteriores al conflicto que comenzó a finales de febrero pasado.

El FMI recomienda que la política fiscal evite subsidios generalizados y remarca la necesidad de un escenario preparado para la IA, con infraestructuras digitales y habilidades y fortalecimiento en la cooperación internacional en comercio, deuda y gestión de choques de materias primas.

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