Gobierno de Trump denuncia irregularidades en registros electorales de Estados Unidos

El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó este viernes que las autoridades detectaron 278,000 personas «no ciudadanas» registradas para votar y otros 400,000 votantes fallecidos que aún permanecen inscritos en los padrones electorales, aunque no presentó pruebas que respalden esas afirmaciones.

Durante una conferencia de prensa, el funcionario aseguró que cerca de 250,000 de esos registros corresponden a los estados de California, Pensilvania, Nueva Jersey y Nevada. Además, indicó que otras 28,000 personas «no ciudadanas» fueron identificadas mediante el programa Save, impulsado por la Administración del presidente Donald Trump para revisar los registros electorales en 23 estados.

Mullin advirtió que las autoridades procesarán a cualquier persona en situación migratoria irregular que intente votar o que emita un sufragio utilizando la identidad de otra persona. «Si alguien se encuentra en situación migratoria irregular e intentó votar, o trató de votar ilegalmente en nombre de otra persona, le encontraremos y le procesaremos. Tanto el voto ilegal como el intento de votar ilegalmente conllevan penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta $250,000», afirmó.

El funcionario también sostuvo, sin presentar evidencias, que países considerados adversarios de Estados Unidos suministran componentes «esenciales para las máquinas de votación», lo que, según dijo, les permitiría tener acceso a elementos clave de esos sistemas.

Asimismo, señaló a Irán como responsable de un presunto intento de vulnerar la seguridad electoral al asegurar que ese país «hackeó los archivos estatales de votantes e intentó comprometerlos». Agregó que el Departamento de Seguridad Nacional trabaja junto con el Departamento de Guerra para proteger los sistemas utilizados por los militares estadounidenses para ejercer el voto.

Las declaraciones de Mullin se producen un día después de que el presidente Donald Trump cuestionara nuevamente la integridad del sistema electoral estadounidense y reiterara sus denuncias sobre supuestas irregularidades en las elecciones de 2020. El mandatario también acusó a China de haber interferido en esos comicios, cuyos resultados continúa rechazando.

Durante ese mensaje, Trump aseguró contar con documentos que demostrarían que Pekín obtuvo de manera ilícita los registros de 220 millones de votantes estadounidenses. Sin embargo, la documentación divulgada por la Casa Blanca no concluye que las elecciones de 2020 hayan sido manipuladas ni que sus resultados fueran alterados.

La Administración Trump busca ahora que el Senado apruebe la reforma electoral denominada «Save America», una iniciativa que endurece los requisitos para registrarse y votar en elecciones federales mediante la exigencia de pruebas de ciudadanía y documentos oficiales de identidad con fotografía.

 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *