La actividad de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca registró en mayo pasado una contracción de 0.7 %, atribuida a «factores climáticos» que han afectado la producción agrícola, informó el Banco Central de Reserva (BCR).
La tendencia de este sector primario de la economía durante 2026 ha sido negativa. Según el BCR, en enero registró una contracción de 1.1 % y en febrero de 1.2 %. Posteriormente, en marzo y abril no hubo variación, es decir, la actividad no creció ni se contrajo.
En mayo volvió a retroceder 0.7 %, un resultado que, según el Banco Central, se debe «principalmente a factores climáticos que afectaron la producción agrícola».
La institución agregó que «las medidas de apoyo gubernamental implementadas para el sector contribuyeron a mitigar estos efectos».
Los productores salvadoreños enfrentan este año un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad, que ya ha provocado dos períodos de sequía y una reducción de las lluvias.
Ante ese escenario, los agricultores adelantaron la siembra de granos básicos a finales de abril, con la llegada de las primeras lluvias de la estación, con el objetivo de que los cultivos estuvieran más desarrollados cuando iniciaran los períodos de canícula previstos para junio.
Los productores que adelantaron la siembra, siguiendo las directrices del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) a través del Programa de Aumento a la Producción, recibieron insumos agrícolas y asistencia técnica.
Según la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA) y la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, se cosecharon 12 millones de quintales de maíz y 900,000 quintales de frijol.
La semana pasada, el viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, aseguró que el fenómeno de El Niño se encuentra en la fase en la que podría generar las mayores afectaciones.
El funcionario también informó que el Gobierno inició un plan de asistencia alimentaria para familias vulnerables del Corredor Seco, con el apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

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