Es crucial definir qué es talento humano; según la RAE, es la capacidad de entender lo que hacemos, aptitud o la capacidad para hacer bien una tarea u ocupación. Es el que tiene capacidad para un trabajo.
En la Revolución Industrial las empresas tuvieron que adaptarse al cambio; en esos procesos se han aplicado diferentes maneras de simplificar el trabajo o de aplicar las tecnologías. Por lo tanto, es importante analizar hasta qué punto el talento humano y los mismos empresarios van adaptando su enfoque administrativo ante la inteligencia artificial (IA).
Las máquinas han ido reemplazando a muchos trabajadores; no es motivo de preocupación hacia el talento humano. Las habilidades y capacidades siempre son las que se necesitan; lo que va cambiando es la aplicación de nuevas tecnologías. ¿Se están perdiendo plazas laborales debido a la IA? Se comprueba según publicaciones que sí. Eso depende más del tipo de trabajo.
Según Deloitte, “Una de las conclusiones más contundentes es que la velocidad supera a la escala como principal ventaja competitiva. El 67% de los líderes empresariales afirma que su prioridad será la agilidad, frente a solo el 28% que sigue apostando por crecer en tamaño”.
¿Cuáles son las habilidades que debe tener un trabajador actualmente? ¿El talento humano debe adaptarse a los cambios? ¿Qué piensan los empleadores ante los usos de la IA? Las máquinas simplifican mucho; sin embargo, con la IA se hacen más fáciles algunas actividades. Por esa razón, hasta la misma hoja de vida, el que anhela una plaza laboral, debe incluir un apartado que mencione que ha recibido una capacitación o aplica la IA en su profesión. Es en donde se debe verificar que no se trata de reemplazar personal, sino de adaptarse a los tiempos modernos.
Es indispensable adaptarse a los cambios, así como en la sinopsis del libro “¿Quién se llevó mi queso? En el ámbito laboral se identifican habilidades, la forma de administrar, la productividad y cuánto se hace en total de horas laboradas, más si es en un lugar en donde se necesita estrictamente la utilización de personas, como lo es en un campo agrícola. En Deutsche Welle observé cómo utilizan IA en una especie de tractor; con rayos láser se elimina nada más la maleza. Lógicamente, es un humano el que hace el programa utilizando IA. Acá se evidencia que se aplica en todos los sectores productivos.
El informe de Tendencias Globales de Capital Humano 2026 de Deloitte identifica una transformación profunda: la tecnología ya no es la ventaja clave, sino la forma en que las empresas combinan lo humano con lo digital.
En otro contexto, la IA en el ámbito educativo, si se usa para verificar un trabajo o buscar información, no hay problema. Lo preocupante es cuando se va perdiendo el pensamiento crítico y la creatividad. Los docentes deben de saber aplicar la IA.
Los empresarios también consultan antes de tomar las decisiones. Los mercados son cambiantes y, por ende, el uso de la IA es crucial para saberla aprovechar. La inteligencia artificial ofrece numerosos beneficios, siendo uno de los más destacados la eficiencia y automatización, ya que la IA puede automatizar tareas repetitivas y laboriosas, liberando tiempo para actividades más creativas y estratégicas (Sharma, 2024).
El talento humano es crucial para toda organización; actualmente, las empresas automatizan hasta los mensajes. Los bots, por ejemplo, son los que se comunican con los clientes. Un punto fundamental es la evaluación del desempeño de los trabajadores. La IA ha venido a revolucionar todos los procesos en las organizaciones. Por lo tanto, se necesita personal que pueda adaptarse a su utilización. En conclusión, una persona al utilizar la IA, debe analizar datos, ser capaz de automatizar tareas y liderar proyectos en la organización.
*Fidel López Eguizábal es docente e investigador Universidad Nueva San Salvador
fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

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