Las muertes en accidentes viales que pueden evitarse 

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En marzo pasado a Luis Ernesto Delgado, de 27 años de edad, su esposa le dio la buena noticia que estaba embarazada, por lo que éste para celebrar se fue con sus amigos a disfrutar el orgullo de su próxima paternidad, a un rancho de playa  de la Costa del Sol. En el lugar se emborrachó y en horas de la madrugada abordó una motocicleta de uno de sus amigos y se le ocurrió regresar a su residencia en Soyapango, sin embargo, en la autopista perdió el control y se salió del carril chocando con unos arbustos. La moto quedó destrozada y él murió en el acto. La autopsia de Medicina Legal determinó que el joven, que no poseía licencia para conducir motocicleta, al momento de su muerte se encontraba en estado de ebriedad.

Para la esposa de Luis, su muerte ha sido un duro golpe, su hijo nacerá y crecerá sin conocer a su padre, un joven contador público que tenía un buen empleo. Para la sociedad salvadoreña Luis es solo una estadística, que indica que desde el 1 de enero al 17 de agosto actual ya suman 913 las personas muertas en accidentes viales lo que da un promedio de cuatro fallecidos diarios. En este mismo período, el año pasado el promedio era de tres muertos diarios, pues se te tenían 746 muertes.

El Observatorio Nacional de Seguridad Vial en su informe de Siniestralidad  Vial Anual da  a conocer que desde el 1 de enero anterior  hasta el lunes pasado en el país se habían registrado 14,196 accidentes viales que habían dejado 9,916  lesionados y 913 muertos, en promedio son 62 accidentes diarios, mientras que el año pasado en ese mismo periodo habían ocurrido 13,283, dando un promedio de 58 al día.

Este año, hasta el 17 de agosto, 9,916 salvadoreños de todas las edades y condiciones sociales han resultado lesionados; mientras que en 2025 los lesionados sumaban 8,053. El promedio diario ha subido de 35 a 43.

Llama la atención que de los 913 muertos en accidentes, 422 eran motociclistas y 308 peatones. La principal causa sigue siendo la distracción al volante y la invasión del carril contrario, lo que se resume en irresponsabilidad y falta de conciencia. Muchos conducían en estado de ebriedad o sin la pericia suficiente al no tener licencia autorizada para conducir. El informe del Observatorio señala que la mayoría de muertos y lesionados son personas en edad productiva que murieron en colisiones, choques o atropellamientos, principalmente.

Un dato que no cuadra o más bien no es lógico, es el que indica que el promedio de conductores peligrosos detenidos es de siete diarios. El Observatorio señala que desde el 1 de enero hasta el lunes pasado en todo el territorio nacional habían sido arrestados 1,497 conductores peligrosos, 170 más que los detenidos en eses mismo lapso el año pasado, cuando el promedio era de seis.

Si tomamos en cuenta el programa del Estado de Cero Alcohol al Volante los detenidos y multados deberían ser miles. Basta  que se pongan los controles o retenes en las carreteras que conducen a las playas para que sean cientos de detenidos a diario, especialmente los fines de semana.

Las causas de los accidentes no indican cuantos fueron ocasionados por conductores en estado de ebriedad o bajo efectos de bebidas embriagantes o drogas, pero seguramente son la mayoría. Siete detenidos a diario me parece una cifra minúscula en comparación con los miles que andan conduciendo ebrios o dopados.

Las autoridades tienen bien identificados los lugares donde se consume  bebidas embriagantes por lo que no es necesario que sea época de vacaciones o fin de semana para establecer los controles.  Hay playas o zona turísticas de donde salen cientos de ebrios conduciendo irresponsablemente.

Igual, el informe no indica datos sobre los conductores que son detectados sin licencia.  La Ley manda a decomisar el vehículo, pero si el 40 por ciento más de motociclistas no posee licencia, por qué no se procede al decomiso de sus vehículos. El colmo es que hasta buseros y microbuseros conducen sin licencia autorizada.

La misma Dirección General de Tránsito acepta oficialmente que el desconocimiento de las leyes de tránsito por parte de una gran parte de los conductores es un factor crítico que incrementa los siniestros viales, por lo que se hace necesario reforzar la educación vial y la exigencia de las normativas. En lo personal creo que quienes menos desconocen sobre las  leyes son los motociclistas que hacen carriles imaginarios, sobrepasan por donde se les da la gana, suben a las aceras, suben más de dos personas y conducen a la ofensiva a pesar de ser los más vulnerables. Igual quienes manejan transporte de público, algunos de los cuales manejan con soberbia irrespetando y poniendo en peligro al pasajero y al peatón.

Siendo así, pues el Viceministerio de Transporte debe ser más rigorista a la hora de autorizar una licencia y de supervisar las escuelas de manejo, que alguna responsabilidad tienen. La División de Tránsito de la Policía Nacional Civil debe, de manera permanente, mantener controles en todo el país.

Sacando de circulación a los conductores ebrios (y dopados) y a los que no tienen licencia para conducir todo tipo de vehículo seguramente la cantidad de lesionados y muertos por siniestros viales van a reducir considerablemente.

* Jaime Ulises Marinero es periodista

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