Diagnosticar el ‘ojo vago’ antes de los 10 años es clave para evitar la pérdida irreversible de visión, según una experta

Escrito por

en

La ambliopía, junto a la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y el estrabismo, se sitúa entre las afecciones oculares más frecuentes durante la infancia. La mayoría de estos problemas pueden tratarse de manera eficaz si se detectan oportunamente durante los primeros años de vida, período en el que el sistema visual se encuentra en pleno proceso de desarrollo.

La clave radica en la plasticidad cerebral

La doctora Guirao explica que el ojo vago no es solo un problema estructural del órgano ocular, sino también neurológico: el cerebro no llega a desarrollar completamente la capacidad de interpretar la información visual.

«Cuando se corrige el defecto mediante la graduación adecuada, lo que conseguimos es que llegue al cerebro una imagen nítida. Si el cerebro no recibe una imagen clara durante su desarrollo, no puede aprender a interpretar correctamente la información visual», detalla la oftalmóloga.

Entre los 0 y los 8 años de edad se concentra el período de mayor plasticidad cerebral, momento clave donde el cerebro posee la máxima adaptabilidad y capacidad de aprendizaje visual. Superada esta etapa sin la intervención correspondiente, las consecuencias pueden ser permanentes: en la edad adulta, aun recurriendo a intervenciones quirúrgicas para corregir el defecto refractivo, la calidad visual no se recuperará por completo debido a que las conexiones neuronales no se formaron a tiempo.

Recomendaciones y hábitos saludables desde el hogar

Para reducir el riesgo de miopía y ralentizar su progresión, la doctora Guirao recomienda:

  • Actividades al aire libre: realizar al menos dos horas diarias de actividades en exterior.

  • Control del tiempo de pantalla: limitar la exposición continua a pantallas y promover un uso responsable.

  • Higiene visual: En caso de usar móviles, tablets u ordenadores, asegurar una iluminación ambiental adecuada, mantener una distancia mínima de 20 centímetros y programar descansos periódicos para prevenir la fatiga ocular.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *