Con el propósito de promover el conocimiento científico mediante la experiencia directa, el Observatorio Micro-Macro de la Universidad Don Bosco (OMM) abrió sus puertas durante la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto para presenciar el eclipse parcial de Luna visible en el país.
A diferencia del eclipse total registrado en marzo pasado, en esta oportunidad el disco lunar no ingresó por completo en la sombra de la Tierra. Sin embargo, se trató de un evento particularmente profundo, en el que la umbra terrestre cubrió casi la totalidad de la Luna, dejando únicamente un pequeño segmento iluminado y ofreciendo la apariencia visual de haber sido «mordida».
Un recorrido astronómico de casi seis horas
El fenómeno inició en su fase penumbral a las 7:23 p.m., mientras que los cambios visibles sobre la superficie lunar comenzaron con la fase parcial a las 8:33 p.m. El eclipse alcanzó su punto máximo a las 10:12 p.m., iniciando posteriormente su salida progresiva hasta concluir la fase parcial a las 11:51 p.m. y finalizar por completo a la 1:01 a.m. del viernes.
Durante la jornada, el OMM facilitó el uso de telescopios e instrumentos especializados. Asimismo, personal docente y especialistas guiaron a los asistentes en la identificación de los rasgos lunares y el entendimiento de las distintas etapas del evento.
«Muchas personas pueden observar estos fenómenos, pero no siempre tienen una explicación científica de por qué ocurren. Desde el Observatorio buscamos acercarlas, resolver sus dudas y poner a su disposición los telescopios para que puedan apreciar con mayor detalle los rasgos lunares».
Magaly Arriola, docente del Observatorio Micro-Macro de la UDB.
Un evento único para la divulgación científica
Desde hace siete años, la Universidad Don Bosco impulsa este tipo de iniciativas de acceso libre con el objetivo de fomentar la apropiación social de la ciencia, acercando la astronomía de forma práctica a niños, jóvenes y familias salvadoreñas.


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