La defensa de Cilia Flores, esposa del presidente venezolano Nicolás Maduro, solicitó a la Justicia de Nueva York que le permita permanecer bajo arresto domiciliario mientras espera el juicio que enfrentará junto a su marido, al argumentar que padece graves problemas de salud cardíacos.
«Cilia Adela Flores de Maduro es la primera dama de la República Bolivariana de Venezuela y merece la oportunidad de esperar a su juicio bajo arresto domiciliario, mientras se recupera de una cirugía cardiaca invasiva», señala el documento judicial consultado por Europa Press.
Flores pidió «respetuosamente» obtener la libertad provisional bajo una serie de condiciones, entre ellas arresto domiciliario, localización mediante GPS, vigilancia armada durante las 24 horas, entrega de todos sus documentos de viaje y el nombramiento de un tutor externo aprobado por los Servicios de Libertad Provisional y el Tribunal. La defensa propuso además que ella asuma los gastos de su traslado.
Sus abogados sostienen que existe «un conjunto de condiciones estrictamente suficientes para garantizar razonablemente su comparecencia» y la «seguridad de la comunidad». También argumentaron que su «afección cardiaca grave y documentada» «por sí sola justifica la libertad».
El escrito señala que Flores presentó episodios de opresión en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones, aceleración de la frecuencia cardíaca, dolor torácico y mareos ocasionales. También menciona antecedentes de «valvulopatía reumática con estenosis leve y regurgitación moderada», además de su condición de asmática.
«Su estado de salud es grave y su alojamiento actual, a pesar de todos los esfuerzos realizados, resulta inadecuado para permitirle una recuperación adecuada tras una cirugía cardiaca», argumentó la defensa, que además sostiene que su salud «se deteriora continuamente».
Sus abogados agregaron que Flores está «decidida a seguir hasta el final tanto su caso, como el de su marido» y pretende «apoyar a su esposo con su presencia constante».
Maduro y Flores fueron detenidos en su residencia de Caracas durante un operativo militar de Estados Unidos a comienzos de 2026 y desde entonces permanecen recluidos en una prisión federal de Brooklyn, Nueva York. Ambos rechazaron durante su primera audiencia, celebrada en enero, las acusaciones en su contra, que consideran de carácter político.
El juez federal Alvin K. Hellerstein, del distrito sur de Nueva York, fijó para el 1 de junio de 2027 el comienzo del juicio contra Maduro, proceso en el que también será juzgada Flores. El mandatario enfrenta acusaciones de narcoterrorismo, narcotráfico y delitos relacionados con armas, mientras su defensa busca la desestimación de la causa alegando inmunidad soberana.

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