La contaminación del aire y la pobreza son los principales factores de riesgo que amenazan el bienestar de la infancia y el sistema educativo de El Salvador, revela un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El “Informe sobre los Riesgos Climáticos para la Infancia 2026”, publicado en junio pasado, analiza cómo el cambio climático constituye una crisis directa para los derechos de la infancia y expone a la niñez a eventos extremos como inundaciones, sequías e intensas olas de calor.
El reporte evalúa a los países mediante una serie de indicadores en una escala de 0 a 10, donde 0 representa el nivel más bajo de riesgo o vulnerabilidad y 10 equivale al nivel máximo de peligro.
Aunque la pobreza no es una amenaza climática directa, el informe señala que El Salvador presenta un índice de pobreza infantil de 9.95 sobre 10, lo que lo sitúa como el factor de vulnerabilidad socioeconómica más crítico registrado en el país.
La metodología del reporte explica que la pobreza actúa como un amplificador del riesgo, ya que la falta de recursos en los hogares impide a las familias absorber los impactos de los desastres ambientales y recuperarse de ellos.
Entre las amenazas ambientales, la contaminación del aire se posiciona como el mayor peligro para El Salvador, con una puntuación de 8.40 sobre 10. Para esta medición, UNICEF evalúa la exposición a partículas finas (PM2.5), un peligro “invisible” que se ve agravado por la crisis climática y que causa afecciones respiratorias, deteriora el desarrollo cognitivo y perjudica el bienestar diario de los estudiantes.
Riesgo por eventos climáticos
Además, el informe detalla el nivel de exposición de la niñez salvadoreña a otros eventos climáticos, como las tormentas tropicales, con una puntuación de 5.70. Este indicador mide la exposición a lluvias intensas y vientos de alta velocidad que provocan daños en la infraestructura escolar, cortes de servicios y desplazamientos.
En olas de calor, El Salvador obtuvo 4.35 puntos. Este indicador evalúa periodos de tres o más días consecutivos con temperaturas anormalmente altas en comparación con el promedio local.
El calor extremo reflejó 4.08 puntos. Este indicador registra los días al año en que la temperatura supera un umbral fijo de 35 °C, lo que puede generar deshidratación y estrés térmico.
El informe agrega otros indicadores, como incendios, donde El Salvador registra un riesgo de 2.81 puntos; inundaciones fluviales, con 1.39; e inundaciones costeras, con 1.13.
En sequías, un evento climático recurrente en El Salvador, el informe sitúa el riesgo en 0.88 puntos.
En cuanto a la vulnerabilidad por la calidad de los servicios sociales, el nivel de riesgo en educación alcanza los 6.96 puntos. Este indicador mide la tasa de niños fuera de la escuela en secundaria baja, la no finalización de estudios y los niveles de “pobreza de aprendizaje”.
Otros sectores relacionados con la atención a la infancia muestran los siguientes niveles de vulnerabilidad: protección infantil, con 2.37 puntos, que analiza factores como la prevalencia del matrimonio infantil y el trabajo infantil; nutrición, con 1.72; y agua, saneamiento e higiene, con 1.29.

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