El Salvador podría encaminarse hacia nuevas mejoras en su calificación tras retomar el programa con el FMI, afirma Santander

Escrito por

en

Santander Corporate & Investment Banking, la división de negocios del banco español Santander, consideró que el optimismo generado por las últimas declaraciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto a los resultados de un programa fiscal podría motivar a las calificadoras de riesgo a mejorar la nota crediticia de El Salvador.

El análisis fue compartido por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien acompañó la publicación con la frase “poco a poco, luego de repente”.

El texto, fechado el 9 de septiembre, señala que el mercado recibió de manera positiva el anuncio del FMI, realizado el 3 de septiembre, sobre el acuerdo a nivel técnico de la segunda y tercera revisión del programa Servicio Ampliado con El Salvador, que contempla el desembolso de $140 millones.

“La confirmación de la relación con el FMI podría desencadenar una revisión de la perspectiva positiva de la calificación B3 de Moody’s o motivar una reunión del comité para elevar la calificación B- de Fitch”, sostuvo en el análisis.

De igual manera, señala el banco, es probable que las agencias de calificación opten por no revisar la perspectiva y procedan directamente a mejorar la calificación, como ha ocurrido en la historia reciente de Argentina.

“También existe optimismo respecto a las implicaciones a medio plazo de una relación más sólida con el FMI. Este compromiso renovado es de gran relevancia para El Salvador, dada la centralización en la toma de decisiones de la administración Bukele”, sostiene el reporte.

Capital político

El análisis matiza que el gobierno de Nayib Bukele tiene capital político para realizar reformas impopulares, por lo cual debería reducir los riesgos de ejecución del programa del FMI y facilitar la segunda fase del ajuste fiscal.

“Este mecanismo de refuerzo es singular en el caso de El Salvador, al combinar influencia política e impulso para la transformación económica”, agrega.

Si bien el FMI destacó que el programa está dando resultados positivos y hay una mejor perspectiva económica, señaló que el gobierno prepara una reforma paramétrica para 2027, así como que considera esencial que continúe la agenda de consolidación fiscal.

El banco español consideró que El Salvador podría seguir una trayectoria similar a la de Bahamas, que en cuatro o cinco años pasó de una calificación del grupo de B a BB. Esto depende del éxito del programa con el FMI y de la ejecución de iniciativas más amplias para sostener el crecimiento económico, como las relacionadas con el desarrollo social y la salud.

“Esta es la posible trayectoria a largo plazo hacia una calificación de grado de inversión”, dijo.

“Existe también una agenda de reformas paralela centrada en la educación y la salud, con resultados iniciales muy alentadores que podrían servir de modelo para el resto de la región y transformar los indicadores sociales, convirtiéndolos en el eje de un mayor crecimiento e inversión a medio plazo”, añadió.

El banco recuerda también que, según el comunicado del FMI, El Salvador continúa la consolidación fiscal con un superávit primario del sector público no financiero (SPNF) del 2.3 % del producto interno bruto (PIB) a junio de 2026.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *