El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que, pese a la persistencia de la guerra en Irán, las expectativas de inflación globales a largo plazo aún se mantienen estables.
«Con respecto a las expectativas de inflación, vemos que han aumentado este año, pero que a largo plazo se mantienen estables», afirmó este jueves en rueda de prensa la portavoz del FMI, Julie Kozack.
Kozack recordó este jueves en rueda de prensa que en su última actualización del Informe de Perspectivas Globales (WEO) de julio, se revisó al alza en tres décimas la inflación global que el organismo prevé para 2026, hasta el 4.7 %.
También, que prácticamente mantuvo sin cambios su proyección para la inflación subyacente, la que excluye los precios de alimentos y combustibles, y que para 2027 la percepción global era la de una subida de precios más normalizada.
Sin embargo, en esas previsiones el organismo estimaba que para final de verano la intensidad de la guerra de Irán habría descendido sustancialmente o que incluso Washington y Teherán habrían sellado un acuerdo de paz.
Las palabras de Kozack llegan en un momento marcado por una nueva escalada de las confrontaciones militares en torno al estrecho de Ormuz y con el barril de crudo moviéndose ya en torno a la simbólica marca de los 100 dólares.
De hecho, la portavoz del FMI recordó hoy que el tráfico actual de hidrocarburos a través de Ormuz sigue siendo solo una décima parte de lo que era antes de la guerra y repitió la advertencia lanzada recientemente por la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.
Georgieva ha apuntado que la crisis energética no solo no ha terminado, sino que puede agudizarse en los próximos meses, debido a un escenario en el que se combinan unas reservas estratégicas de crudo disminuidas, la llegada del invierno al hemisferio norte y el aumento de la demanda energética en algunos países debido al auge de la inteligencia artificial (IA).

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