Comunidades fronterizas denuncian afecciones a la salud y escasez de agua por operaciones de la mina Era Dorada

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Pobladores y representantes de organizaciones ambientalistas de la zona fronteriza entre El Salvador y Guatemala denunciaron el incremento de padecimientos respiratorios, gastrointestinales y neurológicos atribuibles a las operaciones del complejo minero Era Dorada, anteriormente conocido como Cerro Blanco.

Las afectaciones a la salud pública y a las fuentes hídricas locales se registran mientras la infraestructura mantiene labores bajo modalidad subterránea, a cuatro años de la consulta popular que rechazó el proyecto en la zona.

De acuerdo con Lesly Monroy, integrante de la Mancomunidad Trinacional Fronteriza del Río Lempa, las consultas comunitarias y talleres locales han permitido sistematizar denuncias sobre el aumento de padecimientos respiratorios y digestivos derivados de la alteración en la calidad del agua y del aire. Las comunidades cercanas reportan la presencia constante de polvo y emisiones asociadas al uso continuo de maquinaria y perforadoras durante el día y la noche.

Monroy detalló que la presencia prolongada de sustancias químicas asociadas a la actividad extractiva está derivando en afectaciones neurológicas desde la primera infancia y la etapa de gestación, además de un envejecimiento neuronal precoz en adultos mayores y alteraciones hormonales en mujeres de la localidad. La representante enfatizó que la región fronteriza carece de infraestructura hospitalaria especializada para la atención de patologías crónicas vinculadas a la contaminación industrial.

A los reportes de las organizaciones se suman los testimonios de residentes de la zona como Elda, quien señaló el secado de venas de agua conectadas al río Ostúa que abastecían a sus hogares y al ganado, así como la presencia de agua a altas temperaturas en pozos residenciales.

Riesgo sobre el río Ostúa y la cuenca del Lempa

El impacto registrado en las comunidades limítrofes renueva la preocupación de las organizaciones salvadoreñas sobre el sistema hídrico nacional. La mina se localiza a tres kilómetros del casco urbano de Asunción Mita, en el departamento de Jutiapa, Guatemala, y a nueve kilómetros del municipio de Metapán, en el departamento de Santa Ana, El Salvador.

Las aguas del río Ostúa, que circundan la instalación minera, fluyen de manera directa hacia el lago de Güija, el cual constituye el principal alimentador del río Lempa. Integrantes de la Alianza Centroamericana frente a la Minería (ACAFREMIN) y de la red de defensores ambientales advierten que eventuales filtraciones o procesos de lixiviación con cianuro en la cuenca del Ostúa contaminarían el lago y el río Lempa, cuerpo de agua del que depende el abastecimiento de agua potable para el Área Metropolitana de San Salvador y la zona occidental del país.

Las denuncias sobre las consecuencias en la salud de los pobladores se presentaron en el marco del cuarto aniversario de la consulta municipal realizada el 18 de septiembre de 2022 en Asunción Mita, en la cual 7,481 de 8,509 votantes expresaron su rechazo a la minería en el municipio.

Aunque en 2024 el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de Guatemala revocó la actualización de la licencia que autorizaba la explotación a cielo abierto a la empresa Elevar Resources, el complejo mantiene vigente el permiso para la extracción subterránea. En enero de 2025, la compañía Aura Minerals adquirió el proyecto bajo el nombre Era Dorada, manteniendo operaciones de perforación, movimiento de carga pesada y el desarrollo de una planta geotérmica autorizada para hasta 50 megavatios.

Las organizaciones regionales reiteraron el llamado a las autoridades para invalidar las licencias de funcionamiento vigentes, revisar los estudios de impacto ambiental y detener las actividades extractivas en la cuenca transfronteriza.

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