La investigadora en temas migratorios Celia Medrano cree que la política migratoria de Estados Unidos no puede ser influida por una amistad.
“En un tema tan medular para el presidente Donald Trump, que es el impulso cada vez más brutal de sus política antiinmigratorias, no hay amistad que valga, no hay amistades a las cuales responder”, indicó.
Medrano agregó en su análisis que, incluso, si esta comunicación de USCIS pudiera estar vinculada a “un tipo de entendimiento entre el gobierno de El Salvador y el gobierno estadounidense a partir de esta supuesta cercanía”, “la comunicación tan ambigua no va a favor de la campaña electoral de Donald Trump si quiere no perder el Congreso en los Estados Unidos y el Senado”.
“El tema antiinmigratorio es innegociable para alguien como Donald Trump, independiente de supuestas amistades o cercanías, su política antiinmigratoria no es negociable”, opinó.
“Creo que es muy posible que autoridades o funcionarios salvadoreños hayan hecho intentos de garantizar una nueva extensión de TPS precisamente bajo el criterio de que son periodos electorales en ambos países y que la cancelación oficial es un tema que desfavorece la campaña electoral del partido Nuevas Ideas por el peso que le dan electoralmente al voto en el exterior, hay 2.7 millones salvadoreños en los Estados Unidos”, reflexionó.
“Por lo tanto, no le conviene una cancelación de un TPS que ha durado 25 años. Sin embargo, creo que es un tema innegociable para el presidente Trump. Quienes han hecho pronunciamientos y acciones concretas es el Partido Demócrata, también con criterio electoral”, indicó.
Recordó que 41 congresistas demócratas presentaron una propuesta de ley de regularización permanente y presentaron una carta al director de Seguridad Nacional para pedirle una extensión del TPS.
Medrano estuvo de acuerdo en la idea de que “los salvadoreños tepesianos no merecen el trato que se les deje en un limbo legal”.
“El punto es que los demócratas pudieron haber hecho cuando tenían mayoría en el Congreso y cuando tenían control en el Senado estadounidense”, observó.
“Los logros de los tepesianos en Estados Unidos son logros de sus luchas, no le deben nada a ningún gobierno de ningún corte ideológico político en El Salvador, incluyendo las diferentes extensiones del TPS y tampoco se lo van a deber a este gobierno”, insistió.
Medrano cree que sí ha habido intentos para que la cancelación no se dé pero se pregunta cómo va a fundamentar el gobierno de Trump una extensión de TPS cuando supuestamente es un “país seguro, que ha despegado, que se compara con Singapur, etcétera”. “¿Diría que por la amistad con el gobierno de El Salvador? Porque tienen que fundamentarlo”, indicó.
El TPS es un estatus migratorio temporal otorgado a extranjeros en Estados Unidos elegibles para permanecer en Estados Unidos si cumplen ciertos requisitos y fue designado a El Salvador a raíz de los terremotos de 2001, se ha extendido 11 veces por periodos de 12 a 18 meses cada vez basada en la misma razón. Fue cancelado en 2018, terminación que no inició por resolución judicial y
En Estados Unidos, bajo TPS hay más o menos 170,000 salvadoreños amparados y más o menos 150,000 hijos de tepesianos ciudadanos estadounidenses. El TPS vigente para El Salvador fue otorgado a raíz de los devastadores terremotos de 2001, mantiene su fecha de vencimiento 9 de septiembre de 2026 pero la oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) avisó de que “se hará un anuncio sobre el TPS de El Salvador en el momento oportuno” y que mientras tanto “mantienen su protección incluida la autorización de empleo”.
La más reciente extensión fue anunciada el 17 de enero de 2025
Según la investigadora, las políticas antiinmigratorias son innegociables para el gobierno de Trump.
“Queda a la discrecionaildad de ICE”, de un empleador, el mantener su contrato de trabajo, para un salvadoreño, cuyo EAD venció el 9 de septiembre. Habrá casos en los cuales se mantendrá ese trabajo.

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