Especialistas en nefrología aconsejaron revisar minuciosamente los hábitos alimenticios, las variaciones en la ingesta durante los fines de semana, el uso de ingredientes con potasio oculto y la eficacia del tratamiento dialítico en pacientes con Enfermedad Renal Crónica (ERC) que presentan hiperpotasemia.
Las recomendaciones se expusieron durante el encuentro ‘Konektados 2. Control de la hiperkalemia en pacientes en diálisis/hemodiálisis’, organizado por AstraZeneca. En la jornada, los expertos abordaron las pautas para prevenir complicaciones derivadas del exceso de este mineral en sangre, condición que afecta al 28 % de los pacientes con ERC y hasta a la mitad de quienes atraviesan fases avanzadas de la enfermedad.
Un riesgo asintomático y potencialmente mortal
El jefe del Servicio de Nefrología e Hipertensión de la Fundación Jiménez Díaz, Alberto Ortiz, advirtió que la hiperpotasemia suele ser asintomática hasta alcanzar estados de gravedad. Cuando se manifiestan señales como debilidad muscular, cansancio extremo o palpitaciones, estas suelen confundirse con otros padecimientos.
«El potasio es indispensable para el funcionamiento muscular y cardíaco, pero si no se detecta y trata a tiempo, niveles excesivos pueden derivar en arritmias graves, paro cardíaco o muerte súbita», señaló Ortiz. Agregó que, si bien la dieta por sí sola no genera la afección en personas sanas, en pacientes renales representa un factor crítico al perder la capacidad de excretar el mineral a través de los riñones.
Riesgos ocultos en la alimentación y recomendaciones
Por su parte, el nefrólogo Alejandro Avello Escribano, del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, enfatizó en la necesidad de ajustar la dieta de forma realista para evitar desnutrición o pérdida de apetito por restricciones extremas.
Entre las principales observaciones de los especialistas destacan:
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Fuentes ocultas de potasio: el uso de sales hiposódicas o «bajas en sodio», las cuales suelen sustituir el cloruro de sodio por cloruro de potasio, elevando los niveles en sangre sin que el paciente lo note.
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Acompañamiento multidisciplinario: la integración de nutricionistas especializados en salud renal y psicólogos para garantizar planes de alimentación personalizados y sostenibles.
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Seguimiento dinámico: la realización de analíticas seriadas tras ajustar tratamientos y la revisión constante de los hábitos del paciente, dado que los niveles de potasio varían y pueden incrementarse en los periodos de descanso entre sesiones de hemodiálisis.
Los facultativos concluyeron que el abordaje de la normopotasemia requiere una labor coordinada entre profesionales de la salud, pacientes y familiares para detectar patrones de riesgo de manera oportuna y adaptar las terapias de forma segura.

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