Cuidar las encías: el sencillo hábito que protege los dientes y la salud del corazón

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Mantener una salud periodontal óptima resulta determinante no solo para evitar la pérdida de piezas dentales, sino también para prevenir el desarrollo de complicaciones sistémicas graves, como afecciones cardiovasculares y descompensaciones metabólicas. Así lo advirtieron especialistas de la Federación Europea de Periodoncia (EFP), quienes instan a la población a no ignorar los primeros síntomas de infección en el tejido gingival.

«Las enfermedades periodontales se encuentran entre los problemas de salud más comunes en todo el mundo. A menudo comienzan de forma silenciosa, con síntomas como sangrado de encías o mal aliento persistente que son fáciles de ignorar».
El profesor Spyros Vassilopoulos, cirujano dentista y miembro del comité directivo de la EFP.

Impacto en el resto del organismo

Más allá de los daños estructurales en la cavidad oral, existe una sólida evidencia científica que vincula a la periodontitis con diversas enfermedades crónicas no transmisibles:

  • Salud cardiovascular: la infección e inflamación constante de las encías se asocia con un mayor riesgo de sufrir infartos de miocardio, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares.

  • Complicaciones en la diabetes: la periodontitis dificulta el control de la glucosa y eleva las probabilidades de desarrollar daños oculares y renales graves en pacientes diabéticos.

  • Salud de la mujer y salud sexual: los cambios hormonales en la pubertad, el embarazo y la menopausia aumentan la vulnerabilidad de las encías. Asimismo, diversas investigaciones relacionan la enfermedad periodontal con un mayor riesgo de disfunción eréctil.

Para mitigar el avance de la placa bacteriana y proteger las estructuras que sostienen los dientes, los expertos destacan las siguientes recomendaciones de cuidado diario:

  1. Higiene exhaustiva: cepillarse los dientes y utilizar hilo o seda dental a diario para remover las bacterias donde el cepillo no llega.

  2. Revisiones periódicas: acudir al dentista al menos dos veces al año para limpiezas y chequeos preventivos.

  3. Alimentación equilibrada: priorizar alimentos integrales y reducir el consumo de azúcares añadidos.

  4. Evitar el tabaco: el hábito de fumar es uno de los principales factores de riesgo para la destrucción de las encías.

  5. Atención a las señales: consultar al especialista ante la presencia de inflamación, sangrado durante el cepillado o mal aliento persistente.

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