CMI Alimentos anunció la inversión de $1.3 millones destinada a la transformación y modernización de su Centro Productivo Zapotitán, ubicado en El Salvador.
La iniciativa forma parte de un plan estratégico de inversión millonaria proyectado a tres años con el que la multinacional prevé ampliar sus capacidades productivas, automatizar procesos e infraestructura, y construir un nuevo centro de distribución para consolidar la seguridad alimentaria en el país.

Eficiencia operativa y centralización de procesos
La nueva línea de deshuese, que entró en operación a finales de septiembre, permite centralizar en una sola planta una etapa del proceso que anteriormente se ejecutaba en dos centros productivos.
Esta infraestructura integra tecnología de clasificación y pesaje automatizado que garantiza mayor precisión, uniformidad y consistencia en el empaque de los productos, fortaleciendo los controles de calidad e inocuidad alimentaria.
«En CMI Alimentos seguimos invirtiendo en El Salvador porque creemos en su gente y en el potencial del país. Esta inversión forma parte de una ruta de modernización que hemos venido desarrollando y de nuestro compromiso por seguir transformando nuestra operación, incorporando tecnología y encontrando nuevas formas de hacerla más eficiente y sostenible».
Emilio Porta, director general de Soluciones Cárnicas de CMI.

Sostenibilidad ambiental y bienestar laboral
Como parte fundamental del componente de sostenibilidad, la inversión incluyó la instalación de un reactor anaeróbico para el tratamiento de aguas residuales del proceso y la producción de biogás. De acuerdo con las mediciones de la compañía, esta medida permitirá reducir aproximadamente 4,100 toneladas de CO₂ equivalente al año, disminuyendo la huella de carbono de la planta.
El proyecto también contempló la remodelación de espacios para el personal, abarcando la modernización de oficinas, la ampliación de la cafetería, sanitarios y la clínica médica de la planta.
«Esta modernización es solo el inicio de un plan que conlleva varios millones de dólares para incorporar tecnologías que nos permitan mantener la calidad, inocuidad y liderazgo de Pollo Indio. A esto se suman iniciativas ambientales que nos permiten avanzar hacia una operación más eficiente y reducir nuestra huella ambiental».
Miguel Ángel Pinto, director de negocio de soluciones cárnicas de CMI en El Salvador.


Deja una respuesta