El embajador de El Salvador en Türkiye (Turquía), Eduardo Alfonso G. Grande, entregó sus cartas credenciales al presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, durante una recepción en la Presidencia de la República de ese país, informó este martes la cuenta oficial de la Presidencia turca.
“Durante la recepción, el Embajador Grande presentó sus cartas credenciales al Presidente Erdoğan”, publicó.
La vicecanciller salvadoreña, Adriana Mira, señaló que el nombramiento representa un avance en los vínculos bilaterales.
“Un significativo paso que reafirma los lazos de amistad entre El Salvador y Türkiye y abre nuevas oportunidades para continuar estrechando nuestras relaciones diplomáticas y de cooperación”, expresó Mira.
La acreditación del diplomático salvadoreño se produce en el marco de los esfuerzos de ambos países por fortalecer sus relaciones y explorar nuevas áreas de cooperación.
En junio de 2026, la embajadora de Turquía en El Salvador, Şule Öztunç, sostuvo una reunión con la directora general de la Agencia de Cooperación Internacional de El Salvador (ESCO), Karla de Palma, para evaluar posibles proyectos conjuntos en educación, salud y turismo.
El Salvador inauguró su embajada en Turquía en enero de 2022, año en que el presidente Nayib Bukele realizó una visita oficial a ese país. En el cargo, fue nombrado Héctor Enrique Jaime Calderón, quien posteriormente fue nombrado embajador de Azerbaiyán.
En el ámbito de la defensa, ambos países también avanzaron en un acuerdo de cooperación en la industria militar, que contempla, entre otros aspectos, el intercambio de conocimientos técnicos y tecnológicos y la formación especializada.
Los acercamientos diplomáticos también han incluido la participación de funcionarios salvadoreños en encuentros internacionales celebrados en territorio turco. En abril de 2026, el vicepresidente Félix Ulloa participó en el Antalya Diplomacy Forum, donde defendió el multilateralismo y la necesidad de priorizar la paz.
La entrega de cartas credenciales formaliza la acreditación del embajador ante el jefe de Estado receptor y constituye un paso protocolario para el ejercicio de sus funciones diplomáticas.

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