El cofundador de Anthropic, Jack Clark, pidió este viernes 16 de octubre en Bangkok, Tailandia, que las empresas tecnológicas compartan mecanismos de seguridad para controlar los riesgos de la inteligencia artificial (IA), ante la falta de una regulación internacional común que establezca límites al desarrollo de esta tecnología.
Durante las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), Clark defendió la necesidad de coordinar el ritmo de desarrollo de los sistemas más avanzados de inteligencia artificial, mientras las compañías trabajan conjuntamente en herramientas que permitan detener o limitar posibles amenazas derivadas de su funcionamiento.
El representante de Anthropic explicó que la empresa respalda «la idea de acompasar el desarrollo de la IA de frontera» y «la necesidad de que la industria hable de ello y desarrolle tecnologías de frenado (…) y las comparta». Sus declaraciones surgieron durante un debate sobre cómo enfrentar los riesgos tecnológicos ante la ausencia de reglas internacionales compartidas.
Clark también insistió en la importancia de establecer «normas comunes» mediante «marcos normativos ‘de facto’ en todo el mundo: desde la Ley de IA de la Unión Europea (UE) hasta los compromisos voluntarios observados en Estados Unidos». El empresario considera que las medidas de seguridad deben involucrar tanto a las compañías desarrolladoras como a las autoridades responsables de establecer regulaciones.
«Si nos lo tomamos en serio, podremos llegar a controlarlo. Pero no pueden ser únicamente las empresas las que tomen estas decisiones. Creo que es una cuestión de puro sentido común, un principio básico (…). Si actuamos con negligencia, acabaremos sumidos en algún tipo de caos», advirtió el cofundador de Anthropic durante su intervención sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
Por su parte, la directora del FMI, Kristalina Georgieva, destacó el potencial económico de esta tecnología y aseguró que, «si se hace bien», la inteligencia artificial podría aportar hasta medio punto porcentual adicional al crecimiento de la economía mundial cada año. El organismo también prevé que las inversiones relacionadas con la IA contribuyan a sostener una expansión económica global del 3.1 % en 2026, amortiguando las consecuencias de la guerra en Oriente Medio.
Las advertencias de Clark también forman parte de una preocupación compartida por especialistas internacionales. El cofundador de Anthropic figura entre los 22 expertos que firmaron recientemente un artículo elaborado por la unidad de inteligencia artificial de la Universidad de Cambridge, junto con figuras como el premio Nobel Geoffrey Hinton y el investigador Yoshua Bingio. El documento reclama leyes más proactivas para prevenir «una explosión de inteligencia» relacionada con el avance acelerado de estos sistemas.
El estudio advierte que los códigos utilizados en el desarrollo de la inteligencia artificial ya no dependen exclusivamente de la programación humana, sino que también son generados mediante procesos automáticos de la propia tecnología, un cambio respecto a lo observado hace apenas un año. Mientras continúa el debate sobre su regulación, Anthropic registró un incremento del 45 % en sus ingresos durante el tercer trimestre, hasta alcanzar $16,800 millones, y prepara su salida a bolsa en Estados Unidos para noviembre, según informó The Wall Street Journal.

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