El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se refirió a la cadena perpetua en sus declaraciones sobre la valoración de una libertad condicional anticipada para detenidos procesados por una colaboración ocasional con las pandillas y la aplicación al Plan Cero Ocio.
«Nosotros sabemos que no todos los delitos tienen cadena perpetua. Es más, la cadena perpetua no existía en El Salvador, nosotros la introdujimos hace seis meses, en abril. En El Salvador no había cadena perpetua por ningún delito», expresó el mandatario, que consideró que los críticos de la cadena perpetua son los mismos que los críticos de la evaluación de la libertad anticipada a colaboradores ocasionales de pandillas.
«Antes de nuestra reforma, todos iban a regresar a la sociedad. A partir de abril y a partir de nuestra reforma, nuestra reforma, que fue atacada por los que nos están atacando ahora, gracias a nuestra reforma, no van a salir jamás», indicó.
Pero el mandatario subrayó que no todos los delitos pueden tener cadena perpetua.
«Ah, pero claro, no todos los delitos pueden tener cadena perpetua, ¿o alguien piensa que en algún lugar del mundo?, ojo, no estoy hablando de Europa, estoy hablando de Rusia, China, donde quieran, ¿alguien piensa que todos los delitos van a tener cadena perpetua?, ¿alguien de verdad, con honestidad, piensa que todos los delincuentes van a tener cadena perpetua? No, ¿verdad?», cuestionó.
El presidente agregó a sus cuestionamientos que, si esos delincuentes van a salir, cómo se querrá que salgan a la sociedad.
«¿Queremos que salgan de la universidad del crimen que eran nuestras prisiones ahora o queremos que salgan después de un programa de reinserción como ese? Eso no es ser blandos con los criminales. Si nosotros fuimos los que pusimos la cadena perpetua. Nosotros fuimos los que incrementamos todas las penas de todos los delitos», enfatizó.
«No todos los delitos van a tener condena infinita. No se puede, no existe ningún país en el mundo que tenga eso». Nayib Bukele, presidente de El Salvador.
El presidente afirmó que en El Salvador la «mayor cantidad de presos que no van a salir» pero que siempre hay delincuentes que, por ejemplo, robaban carros, fueron condenados a 10 años de prisión y que, si hace trabajo penitenciario, saldría en cinco años.
«No, déjenlo ahí toda la vida. Es que eso no va a pasar en China, en Rusia ni en ningún lugar. No hay ningún país del mundo que todas las cadenas sean perpetuas», afirmó.
«Si sabemos que van a salir, ¿cómo queremos que salgan? ¿Queremos que salgan más criminales, queremos que salgan de la universidad del crimen como antes que eran antes las cárceles, que eran controladas por las bandas y los que entraban medio criminales, salían súper criminales, o queremos que salgan aquí», indicó.
En la conferencia conjunta del viernes 16 de octubre, con la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, Bukele subrayó que «ningún pandillero va a salir libre nunca«, que los llamados «paros», que son colaboradores permanentes probablemente salgan dentro posiblemente salgan en 20 a 30 años, y que revisarán los casos de los colaboradores no ocasionales para que posiblemente la mitad se incorpore al programa Cero Ocio.
La cadena perpetua inició su vigencia el 26 de abril de 2026 luego de que fuera aprobada el 26 de marzo y sancionada por el gobernante, en un paquete de ratificación constitucional y reformas a seis leyes, para los delitos de homicidio simple, homicidio agravado, feminicidio, feminicidio agravado, violación, violación agravada, violación en menor o incapaz, violación en menor incapaz agravada y el nuevo delito creado en la misma reforma de «pertenencia a organización criminal o terrorista».
Antes de la reforma de cadena perpetua a los pandilleros se les aplicó el delito de agrupaciones ilícitas con penas entre 20 y 30 años de prisión y de 40 a 45 años para cabecillas de pandillas. Desde la reforma el delito de agrupaciones ilícitas pasó a ser un delito aplicado a grupos delictivos no pandilleriles y sus penas bajaron a un rango entre 10 y 20 años.
La cadena perpetua puede bajar hasta 10 años de prisión con una autorización de la Fiscalía General de la República y ordena una revisión obligatoria cada cinco años a partir de 25 años de cárcel para menores, 30 años para adultos, 35 años para múltiples delitos y 40 años para delitos con agravantes.

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