El 76.7 % de las micro y pequeñas empresas (mypes) no tiene un contrato firmado con sus empleados, ya que regularmente contratan a familiares o a personas de zonas aledañas, revela el informe Estado de la MYPE 2026, de la Fundación de Apoyo Integral (Fusai).
Las mypes son un músculo clave en la economía salvadoreña al representar el 99 % del parque empresarial y aportar el 48.8 % del producto interno bruto (PIB), por lo cual se convierten en el refugio de miles de trabajadores.
El estudio encontró también que el 60.5 % de los empresarios mype contrata al menos a un familiar y el 68.8 % busca a personas de los alrededores.
La contratación suele realizarse a través de relaciones de cercanía o confianza, pero se enfrenta a una alta tasa de informalidad. El estudio señala que solo el 23.3 % cuenta con algún contrato firmado, mientras que el 76.7 % opera mediante un acuerdo verbal.
“Estas relaciones suelen ser relativamente estables y muchas son familiares: casi dos tercios nunca han tenido que reemplazar a un trabajador”, señala.
Puerta al mercado laboral
El estudio sostiene que las mypes son en general la principal puerta de ingreso al mercado laboral, pues cuatro de cada 10 reportan que tienen un colaborador para quien representa su primer empleo.
Dicha proporción varía según el tamaño: el 32.4 % de las mypes de subsistencia reporta que tiene entre sus colaboradores a personas para quienes es su primer empleo, mientras que la cifra sube al 60.4 % en las pequeñas empresas.
“El resultado es especialmente significativo porque muchas mype cuentan con uno o dos trabajadores, e incluso una parte funciona únicamente con el trabajo de su propietario. A medida que ganan escala, aumenta también su capacidad para incorporar personas que están comenzando su trayectoria laboral”, sostiene.
El gran desafío, continúa el estudio, es convertir esa primera oportunidad laboral en aprendizaje y desarrollo para los colaboradores. En la consulta con los empresarios, el 21.8 % mencionó que envió a alguna persona a capacitación externa durante el último año.
Entre quienes no se capacitaron, la razón más frecuente es que no consideraron que fuera necesario, sostiene la investigación.
Para Fusai, este resultado muestra que las mypes requieren formación breve, práctica y vinculada directamente con el trabajo, que les permita aprender mientras producen.

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