Día de los Difuntos: los personajes históricos que descansan en el cementerio Los Ilustres

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En el cementerio Los Ilustres, en San Salvador, las esculturas de mármol y los mausoleos guardan algo más que los restos de quienes fallecieron a lo largo de los años. Entre sus tumbas también permanecen los nombres de expresidentes, escritores, músicos, políticos y otras figuras que tuvieron un papel en la historia de El Salvador.

En el marco del Día de los Difuntos, este camposanto ofrece un recorrido por la memoria de algunos de esos personajes, cuyos aportes, decisiones y legado todavía forman parte de la historia nacional.

Uno de los mausoleos más reconocidos es el del capitán Gerardo Barrios, quien gobernó El Salvador entre 1859 y 1863. Su nombre está vinculado al impulso del cultivo del café en el país. En su sepulcro aparece representado junto a su esposa, Adelaida.

Tumba de Gerardo Barrios, fallecido el 29 de agosto de 1865. Archivo DEM

También reposan los restos de Manuel Enrique Araujo, presidente de la República entre 1911 y 1913. Su tumba destaca por una estructura en forma de roca, coronada por una figura de Cristo resucitado y resguardada en su entrada por la escultura de un ángel.

Aunque durante décadas fue uno de los mausoleos más reconocidos del cementerio Los Ilustres, los restos del general hondureño Francisco Morazán ya no se encuentran en este camposanto. El 23 de septiembre de 2026 fueron trasladados a un nuevo mausoleo construido en el Jardín Centroamérica, a un costado del Palacio Nacional, en el Centro Histórico de San Salvador. El antiguo sepulcro permanecerá como monumento conmemorativo.

La historia política salvadoreña también está representada por la tumba del general Maximiliano Hernández Martínez, quien gobernó el país desde 1931 hasta 1944. Su régimen estuvo marcado por la represión política y la masacre de miles de indígenas y campesinos durante el levantamiento de 1932. Su gobierno terminó tras la huelga de brazos caídos de 1944.

Tumba de Maximiliano Hernández Martínez, quien murió el 15 de mayo 1966. / Archivo DEM

Los Ilustres también reúne a figuras de la literatura salvadoreña. Allí descansan Salvador Salazar Arrué, conocido como Salarrué, autor de Cuentos de Barro y Cuentos de Cipotes, fallecido en 1975; y Carmen Brannon, reconocida como Claudia Lars, autora de Tierra de Infancia y otras obras.

Tumba de Claudia Lars, quien murió el 22 julio 1974, en el cementerio Los Ilustres. / Archivo DEM

A ellos se suma Alfredo Espino, conocido como el Poeta Niño, cuya obra Jícaras Tristes es uno de los referentes de la poesía salvadoreña.

En el ámbito musical destaca la sepultura del paraguayo Agustín Barrios Mangoré, guitarrista y compositor que dejó una importante huella en la música clásica y cuya trayectoria también forma parte de la memoria cultural del país.

El cementerio alberga, además, los restos de figuras políticas con posiciones ideológicas opuestas. Entre ellas están Roberto D’Aubuisson, fundador del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), y Schafik Jorge Hándal, dirigente del Partido Comunista de El Salvador. El nicho de Hándal está frente a la entrada principal y en su lápida se lee: “Que me describan como he sido, un luchador por mi pueblo”.

Tumba de Roberto Dabuisson, quien murió el 20 de febrero 1992.

También se encuentra la tumba de Agustín Farabundo Martí, fundador del Partido Comunista Centroamericano, quien fue fusilado el 1 de febrero de 1932, durante la represión del levantamiento campesino e indígena.

Tumba de Farabundo Martí, murió el 1 de febrero de 1932.

La historia de las instituciones de salud del país también está vinculada a personajes sepultados en este camposanto. Es el caso de José Rosales, banquero y militar que donó parte de su fortuna para la construcción del hospital general de San Salvador, hoy conocido como Hospital Nacional Rosales.

Asimismo, allí descansan los restos de Benjamín Bloom, quien en 1928 donó un hospital destinado a la atención de la niñez salvadoreña. Ese centro fue el primer hospital infantil del país y actualmente lleva su nombre.

Tumba de Benjamin Bloom, fallecido 31 de diciembre de 1951.

Entre los mausoleos que llaman la atención por su diseño está el que tiene forma de avión y resguarda los restos de Enrico Massi, piloto italiano considerado pionero de la aviación salvadoreña. Massi murió a los 25 años, el 4 de octubre de 1923, durante un vuelo de instrucción en el aeródromo de Ilopango. Su fallecimiento fue declarado duelo nacional.

Otro de las tumbas que alberga a un personaje histórico es la del compositor guitarrista paraguayo de Agustín Pío Barrios, conocido como Mangoré, quien vivió en El Salvador, recibió el patrocinio del gobierno salvadoreño hasta el final de sus años y falleció en 1944, su tumba se encuentra en el Cementerio de los Ilustres y es patrimonio cultural. El senado paraguayo ha solicitado a El Salvador repatriar sus restos. 

Así, el cementerio Los Ilustres conserva, entre sus esculturas y mausoleos, parte de la memoria histórica salvadoreña. Sus sepulturas permiten recordar a personajes que, desde distintos ámbitos y épocas, dejaron una huella en la vida del país.

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