El 44 % de la energía en El Salvador es consumida por el sector transporte, principalmente por el uso de combustibles, destaca el informe Panorama Energético de América Latina 2025 de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olade).
El documento, publicado en diciembre, ofrece información del sector energético de los 27 países miembros entre 2011 y 2024.
El perfil de El Salvador, con datos actualizados a 2024, señala que ese año el consumo final de energía alcanzó los 3.4 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtep), de los cuales el mayor consumidor fue el sector transporte, con 1.50 Mtep, impulsado por el uso de gasolina y diésel.
Según el informe, el sector industrial representó un 30 % del consumo, con 1.03 Mtep, seguido del sector residencial, con un 18 % y 0.61 Mtep, mientras que otros rubros concentraron el 8 % restante.
Siempre con información a 2024, la OLADE destaca que la capacidad instalada de generación eléctrica de El Salvador alcanzó los 3,042 megavatios (MW), de los cuales un 62.7 % corresponde a fuentes renovables y un 37.3 % a generación térmica.
Generación renovable
A pesar de la mayor participación de fuentes renovables en la generación eléctrica, el consumo del sector transporte depende de las importaciones, ya que El Salvador no cuenta con pozos petroleros y debe adquirir los derivados del crudo en el mercado internacional, cuyos precios están sujetos a la volatilidad global.
“En 2024, la oferta de energía primaria en El Salvador decrece respecto al año anterior en un 1.3 %, al alcanzar los 1.16 Mtep. Esto se atribuye a la disminución del 51 % en las importaciones de gas natural. Este energético representó el 33 % de la oferta primaria total, mientras que el 67 % restante correspondió a la producción de fuentes de energía renovable como hidroenergía, geotermia, solar, eólica, leña, bagazo, biogás y biomasa”, indica el informe.
La OLADE señala que la generación hidroeléctrica lideró en 2024 la participación renovable, con un 27 %, seguida del gas natural, con un 26 %. No obstante, esta última se considera una tecnología de transición, ya que, aunque contamina menos, no es totalmente limpia.
La generación geotérmica aportó un 18 %, la solar un 15 %, los derivados del petróleo un 5 %, la bioenergía un 7 % y la eólica un 2 %.
Este comportamiento permitió que el índice de renovabilidad de la generación eléctrica alcanzara en 2024 un 68.9 %, con un crecimiento del 14 % respecto a 2023, agregó la OLADE.
