La libra de café se vendió a un promedio de $3.04 en el mercado internacional en diciembre de 2025, un valor que marcó una desaceleración frente a los niveles históricos de inicios del año pasado, pero que se mantuvo por encima del cierre de 2024, revela el último informe de la Organización Internacional del Café (OIC).
La organización elabora desde la década de 1960 el precio indicativo compuesto (I-CIP), una referencia para el mercado internacional que representa la cotización de los granos suaves colombianos, otros suaves, naturales brasileños y robusta.
Según el informe, la libra de café se cotizó a un promedio de $3.04, unos $0.26 (7.8 %) menos en comparación con noviembre de 2025. El registro de la OIC detalla que fue el precio más bajo en cuatro meses y que se alejó de los récords registrados a inicios del año, cuando alcanzó $3.53 en febrero.
Pese a la desaceleración, el precio fue un 1.6 % mayor en relación con los $2.99 registrados en diciembre de 2024.
Al margen del mercado, la cotización del café depende de factores coyunturales, como la guerra arancelaria iniciada por Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca, así como de las condiciones climáticas de los principales productores mundiales, especialmente Brasil.
“Esta caída se debió a una mejora en las perspectivas de la oferta mundial, la reducción de la incertidumbre política y la depreciación del real brasileño, lo que alentó las ventas de los productores”, sostuvo la OIC en su reporte mensual.
Vaivén del mercado
La organización sostiene que el precio del café sufrió una depreciación acelerada desde agosto de 2025, una tendencia reforzada por factores de “política económica auxiliar”, como la prórroga por un año de la vigencia del Reglamento sobre Deforestación (EUDR), lo que se traduce en un alivio para los productores de café que deben cumplir la norma para mantener las exportaciones a la Unión Europea.
En la cotización también influyó la decisión de la Administración Trump de derogar los aranceles recíprocos a un paquete de productos, incluido el café, lo que significó un respiro para Brasil.
“Estas medidas disiparon parte de la incertidumbre que pesaba sobre el mercado”, agregó la OIC.
También influyó una “perspectiva más favorable” de la oferta mundial, ya que la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil aumentó su proyección de cosecha en 2025 a un crecimiento del 2.5 %, mientras que el Departamento de Agricultura de EE. UU. vaticinó una producción mundial de 178.8 millones de sacos.
La depreciación del real brasileño frente al dólar estadounidense también influyó, ya que cuando la moneda local pierde valor aumentan los ingresos para los productores y se reduce el costo contractual.
