Brasil enfrentará este miércoles a Escocia con el objetivo de asegurar el liderato del Grupo C del Mundial 2026 en un duelo que se disputará en el Hard Rock Stadium de Miami y que podría definir el futuro de ambas selecciones en el torneo.
La selección dirigida por Carlo Ancelotti llega a la última jornada como líder de su grupo con cuatro puntos y una diferencia de goles de +3. Sin embargo, comparte la misma cantidad de unidades con Marruecos, que enfrentará simultáneamente a Haití, ya eliminada de la competición.
Aunque la Canarinha depende de sí misma para finalizar en la primera posición, no puede confiarse ante una selección escocesa que suma tres puntos y que aún mantiene opciones matemáticas de terminar como líder del grupo.
Brasil afronta el compromiso con sensaciones encontradas. La victoria por 3-0 sobre Haití fortaleció sus aspiraciones de clasificación, pero la lesión de Raphinha se convirtió en una preocupación para el cuerpo técnico. El extremo del FC Barcelona estará fuera de las canchas al menos hasta una eventual ronda de octavos de final.
Ante esa ausencia, Ancelotti analiza diferentes alternativas para reforzar el ataque. Gabriel Martinelli aparece como una de las principales opciones para ocupar la banda derecha, mientras que Neymar podría sumar sus primeros minutos en el campeonato tras superar una lesión en el gemelo que lo mantuvo alejado de la actividad durante el último mes.
La expectativa en torno al regreso de Neymar es alta dentro del plantel brasileño. El técnico italiano confirmó que el delantero estará disponible para el encuentro y confía en que su presencia aporte mayor creatividad y desequilibrio a un equipo que todavía no termina de convencer en el torneo.
Por el lado escocés, el panorama tampoco es sencillo. La selección europea mostró dificultades ofensivas en sus primeros dos compromisos, donde derrotó por la mínima a Haití y posteriormente cayó ante Marruecos.
Una victoria permitiría a Escocia avanzar como mínimo en la segunda posición del grupo, mientras que un empate la dejaría con buenas posibilidades de clasificar como uno de los mejores terceros. Una derrota, en cambio, la obligaría a depender de otros resultados para seguir con vida en la competición.
El combinado británico también enfrenta problemas físicos en su plantel. Aaron Hickey, Scott McKenna y Lewis Ferguson llegan con molestias y permanecen en duda para el decisivo compromiso.
La historia tampoco favorece a los escoceses. En diez enfrentamientos contra Brasil nunca han conseguido una victoria. El antecedente más recordado ocurrió en el partido inaugural del Mundial de Francia 1998, cuando la Canarinha se impuso por 2-1 en el que fue el último campeonato mundial disputado por Escocia antes de su regreso a esta edición.

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