Los habitantes de Caracas intentan retomar sus actividades cotidianas un mes después del doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió el norte de Venezuela y dejó un saldo de casi 5,400 fallecidos, además de miles de personas heridas y sin vivienda.
Aunque el tránsito vehicular y la actividad comercial muestran señales de recuperación, decenas de familias continúan viviendo en tiendas de campaña instaladas en distintos sectores de la capital, mientras esperan que las autoridades determinen si sus viviendas pueden volver a ser habitadas.
En zonas como El Paraíso, San Bernardino y Altamira aún continúan las labores de remoción de escombros con maquinaria pesada. De acuerdo con el más reciente balance oficial, 856 edificios resultaron afectados por el doble sismo y 190 colapsaron completamente.
Tibisay Farías, una de las sobrevivientes, relató que el terremoto revivió el temor en su familia. La mujer, quien se desplaza en silla de ruedas tras perder una pierna el año pasado, recordó que su padre, de 82 años, la ayudó a salir de su vivienda durante la emergencia.
«Los nervios se me ponen muy fuertes, entonces me sacan a dar vueltas y hemos visto cada edificio que de verdad da dolor», expresó Farías, quien permaneció junto a su familia durante tres días en la calle mientras las autoridades evaluaban las condiciones de su vivienda.
En San Bernardino, una comerciante afectada por los daños en su negocio afirmó que aún enfrenta una mezcla de emociones tras el desastre. «La verdad es que de sentirme, me siento rara porque siento tristeza, siento un poquito de nostalgia, siento un poco de alegría porque obviamente ver que la comunidad ayudó fue bastante impactante», manifestó.
Por otra parte, el coordinador del Frente Norte de Caracas, Carlos Julio Rojas, cuestionó la respuesta de las autoridades al asegurar que la instalación de refugios temporales tardó 48 horas y que las inspecciones técnicas en los edificios comenzaron dos semanas después de los terremotos, luego de la presión ejercida por los vecinos afectados.
El doble terremoto dejó casi 5,400 muertos, al menos 16,740 personas lesionadas y cerca de 18,000 habitantes sin vivienda. Además, provocó daños en edificios residenciales, hospitales, escuelas, carreteras, puentes, industrias, comercios y en el principal aeropuerto internacional de Venezuela, mientras continúan las labores de recuperación en las zonas más afectadas.

Deja una respuesta