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  • Cali inicia su reconstrucción tras terremoto que dejó 153 muertos

    Cali inicia su reconstrucción tras terremoto que dejó 153 muertos

    Cali inició una nueva etapa tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado el pasado 10 de agosto, que dejó al menos 153 fallecidos y 1,657 heridos. Las labores de búsqueda y rescate concluyeron en los 46 puntos donde se produjeron colapsos y ahora los esfuerzos se concentran en retirar escombros y avanzar hacia la reconstrucción.

    Entre las estructuras destruidas todavía aparecen fotografías, libros, documentos y otros objetos personales que permanecieron sepultados entre toneladas de concreto y hierro. La maquinaria pesada trabaja ahora en despejar calles y aceras alrededor de los edificios que sufrieron derrumbes totales o parciales.

    «La etapa de búsqueda y rescate terminó y ya estamos concentrados en la recuperación de Cali», dijo el alcalde Alejandro Eder, quien explicó que las autoridades avanzan con la remoción de los materiales dejados por el terremoto.

    Según el último balance de la Alcaldía, 148 de los 153 cuerpos recuperados ya fueron entregados a sus familiares, mientras Medicina Legal continúa los procesos de identificación y entrega de las demás víctimas. Paralelamente, más de 1,100 funcionarios municipales permanecen desplegados para atender las consecuencias de la emergencia.

    Hasta el momento, las autoridades retiraron 39,650 toneladas de escombros y contabilizan daños en 9,090 viviendas y edificaciones. La Secretaría de Infraestructura se encarga de buena parte de las labores de limpieza, mientras las Empresas Municipales de Cali (Emcali) trabajan para normalizar los servicios públicos en las zonas afectadas.

    Algunas vías cerradas durante los primeros días posteriores al sismo comenzaron a habilitarse nuevamente. La Policía mantiene vigilancia en los sectores afectados para prevenir saqueos y garantizar la seguridad, mientras algunos damnificados que permanecían en albergues son trasladados a hoteles pagados por el gobierno local para disminuir posibles riesgos sanitarios.

    La tragedia también continúa presente entre familiares, amigos y vecinos de las víctimas, quienes al caer la noche llegan espontáneamente a algunos lugares donde ocurrieron los derrumbes para encender velas, rezar y recordar a los fallecidos. «A los caleños los vamos a acompañar durante todo este proceso, con decisiones concretas y una ruta clara para la reconstrucción de nuestra ciudad», indicó Eder.

    El alcalde estimó que reconstruir Cali podría requerir unos 10 billones de pesos colombianos, equivalentes a $3,258 millones, mientras las autoridades comenzarán a evaluar las estructuras dañadas para determinar las intervenciones necesarias.

    «La reconstrucción no será solo de estructuras, también implica acompañar a las familias, entender sus necesidades y encontrar soluciones», afirmó el alcalde.

     

  • Terremoto de 7,2 en Perú fue percibido «fuerte», pero no hay reportes de daños ni víctimas

    Terremoto de 7,2 en Perú fue percibido «fuerte», pero no hay reportes de daños ni víctimas

    El terremoto de magnitud 7.2 que sacudió este jueves la región andina de Ayacucho, en el sur de Perú,  fue percibido con fuerte intensidad en nueve distritos cercanos al epicentro, aunque las autoridades no reportaron daños ni víctimas en sus primeras evaluaciones.

    El movimiento ocurrió a las 13:00 horas y tuvo su epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, a una profundidad de 108 kilómetros, según los datos proporcionados por las autoridades peruanas.

    El presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, explicó que la profundidad del terremoto permitió que fuera percibido en distintas regiones del territorio, incluida Lima, pero evitó efectos considerados “críticos” en las zonas próximas.

    El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) informó que las instituciones de primera respuesta y autoridades locales continuaban verificando las zonas vulnerables.

    “Hasta el momento no se reporta ningún tipo de daño; sin embargo, estamos tratando de buscar información de los lugares más cercanos, porque son caseríos que están alejados tanto en Ayacucho e Ica, con la finalidad de ver si ha habido daños ahí en la población”, afirmó el jefe del Indeci, Luis Vásquez.

    Las autoridades mantienen especial atención sobre las comunidades más alejadas debido a que algunas viviendas están construidas con materiales rústicos y presentan mayor vulnerabilidad frente a movimientos sísmicos. El Indeci señaló que todavía esperaba obtener información “validada y certera” desde esos lugares.

    El terremoto fue percibido como “fuerte” en Coracora, Chumpi, Coronel Castañeda, Pacapausa, Pullo, Puyusca, San Francisco de Ravacayco y Upahuacho, en la provincia de Parinacochas, Ayacucho, además de Nazca, en la vecina región de Ica.

    El movimiento también se sintió con intensidad moderada en Ica y Pisco, mientras que fue reportado como leve en localidades de Apurímac y Moquegua. El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) mantiene coordinaciones con autoridades regionales y locales para monitorear posibles afectaciones.

    Tras el terremoto, comenzaron a circular en redes sociales imágenes de nubes de polvo provocadas por deslizamientos en cerros próximos a zonas pobladas. Hasta el primer reporte oficial, las autoridades no habían determinado que estos desprendimientos provocaran víctimas o daños materiales.

     

  • Colombia afronta reconstrucción entre polémicas tras devastador terremoto

    Colombia afronta reconstrucción entre polémicas tras devastador terremoto

    Colombia intenta avanzar hacia la reconstrucción diez días después del terremoto de magnitud 7.4 que devastó el centro-oeste del país y dejó 312 muertos, mientras el nuevo Gobierno enfrenta polémicas por actuaciones de funcionarios, contradicciones en las cifras y decisiones cuestionadas durante la atención de la emergencia.

    Por primera vez desde el terremoto, ocurrido el lunes de la semana pasada, el Gobierno y el Instituto de Medicina Legal (IML) coincidieron este martes en contabilizar 312 fallecidos. En los días anteriores hubo diferencias en las estadísticas oficiales, incluso sobre el número de damnificados. “Yo creo que ese tipo de desfases entre entidades hace parte del proceso de ajuste que solamente se va a dar cuando entre a operar un sistema único de corte de incidentes, afectaciones y daños”, explicó Jairo Libreros, profesor de Seguridad y Defensa Nacional de la Universidad Externado de Colombia.

    El experto considera necesario implementar un sistema único que concentre, contraste y depure la información proporcionada por las diferentes instituciones para evitar confusiones entre la población. Pese a las dificultades iniciales y a que el presidente Abelardo de la Espriella tardó varias horas en llegar a Bogotá para ponerse al frente de la emergencia, Libreros considera oportuna la reacción de la nueva administración, que apenas tenía tres días en el poder cuando ocurrió el terremoto.

    “Mediáticamente han copado los espacios con presencia de altos funcionarios. Creo que hay una distribución por ministros, altos directores, que permiten enviar un mensaje institucional importante”, expresa el experto y añade: “Nosotros no podemos olvidar que esa buena respuesta, con las dificultades que hubo, se da en la primera hora hábil del nuevo Gobierno”.

    Sin embargo, varias actuaciones generaron cuestionamientos. El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, viajó el fin de semana a la turística ciudad de Santa Marta mientras continuaba la emergencia, que dejó 134,282 viviendas averiadas y más de 29,680 destruidas. De la Espriella también recibió críticas después de lanzar balones de fútbol con el logotipo de su partido, Defensores de la Patria, durante una visita a Buenaventura, una de las ciudades golpeadas por el sismo.

    Otra polémica surgió cuando el ministro del Interior, Rodrigo Lara, planteó utilizar educación virtual para los niños afectados en Chocó, pese a las dificultades de conectividad, pobreza, aislamiento geográfico y déficit de infraestructura que enfrentan numerosas comunidades del departamento.

    “Ese tipo de salidas en falso como la del ministro de Vivienda, el tema de los balones y otro tipo de escándalos que se han venido conociendo (…) terminan por afectar la confianza de los ciudadanos que ya está resquebrajada por cuenta de la tragedia”, explica Libreros.

    El Gobierno estima que reconstruir las zonas afectadas costará 30 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos $9,500 millones. De la Espriella declaró la emergencia económica y anunció subsidios de vivienda y otros alivios para los damnificados. San José del Palmar, en Chocó y epicentro del terremoto, junto con zonas de Valle del Cauca, Risaralda y Caldas, afrontan ahora el desafío de recuperar viviendas, escuelas y negocios mientras miles de familias necesitan asistencia.

    La emergencia también generó una movilización de ciudadanos, artistas, deportistas y empresarios. La población ha donado decenas de miles de toneladas de ayuda humanitaria, mientras figuras como Shakira y el futbolista Jhon Arias anunciaron contribuciones. Empresarios colombianos han aportado en conjunto más de 550,000 millones de pesos colombianos, unos $179 millones.

    Para organizar la reconstrucción, el Gobierno anunció la creación del “Fondo Milagro”, inspirado en el mecanismo utilizado tras el terremoto de Armenia de 1999, aunque todavía no ha detallado completamente cómo distribuirá las ayudas más allá de subsidios de arrendamiento, alivios en servicios públicos y programas de construcción y mejoramiento de viviendas.

     

  • Reconstrucción de Cali tras terremoto tardará tres años, advierte alcalde

    Reconstrucción de Cali tras terremoto tardará tres años, advierte alcalde

    La reconstrucción de Cali podría extenderse durante unos tres años después del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó Colombia la semana pasada, aseguró el alcalde Alejandro Eder, quien señaló que la emergencia entra ahora en una etapa enfocada en atender a los damnificados y recuperar la infraestructura de la ciudad.

    «Estamos viviendo (…) una emergencia que durará unos tres años. Estamos en fase de atención a las víctimas, pero luego tenemos que reconstruir a Cali: una Cali resiliente, una Cali incluyente, una Cali con futuro, una Cali para los jóvenes. Cali saldrá más fuerte, saldremos adelante», dijo Eder a EFE.

    El terremoto deja al menos 304 fallecidos en Colombia, de los cuales 139 corresponden a Cali, capital del Valle del Cauca y una de las ciudades más afectadas, según datos del Instituto de Medicina Legal (IML). La cifra nacional difiere del balance de 289 muertos comunicado la noche anterior por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.

    Las autoridades municipales pasaron de concentrar sus esfuerzos principalmente en la búsqueda y rescate de sobrevivientes a reforzar la atención de las miles de personas afectadas y recuperar víctimas mortales entre las estructuras colapsadas. «Al principio, una sola misión: salvar vidas», señaló el alcalde.

    «Ha sido una semana evidentemente muy difícil, se ha requerido de ayudar mucho y estar atento a la población. En este momento solo tengo esa preocupación: que esos caleños y esas caleñas estén bien”, manifestó Eder.

    Más de 30 dependencias de la Alcaldía participan en las labores de emergencia, mientras la Secretaría de Infraestructura retiró hasta ahora 25,032 toneladas de escombros. La recuperación de los servicios públicos también se convirtió en una de las prioridades tras el terremoto, que inicialmente dejó a 350,000 usuarios sin electricidad y sacó de funcionamiento 44 circuitos eléctricos.

    El gerente de las Empresas Municipales de Cali (Emcali), Roger Mina, indicó que los equipos técnicos lograron restablecer en menos de dos días el servicio eléctrico al 99 % de los usuarios. La empresa también instaló 12 puntos móviles de conexión satelital a internet para apoyar las comunicaciones de los organismos de rescate y las familias afectadas.

    Eder destacó además la solidaridad recibida desde otras partes de Colombia y del extranjero.

    «Cali ha recibido ayudas y apoyos de El Salvador, Perú, México y Estados Unidos a través del Gobierno; también de Bogotá, de otras ciudades, pero sobre todo de los caleños, que han sido muy generosos», afirmó.

    La Alcaldía habilitó espacios para coordinar la recepción y distribución de alimentos y ayuda humanitaria.

    El alcalde reconoció también el impacto emocional que ha provocado la tragedia entre quienes participan en la respuesta.

    «Uno no puede perder el objetivo principal, que es salvar vidas. No hay nada más importante para un gobernante que salvaguardar la vida. Ahora bien, evidentemente hay momentos en los que uno se quiebra», reconoció. Eder sostuvo que el desafío será reconstruir Cali durante los próximos años y aprovechar el proceso para desarrollar una ciudad más resiliente e incluyente.

     

  • Reconstruir daños causados por el terremoto en Colombia costará al menos $9,500 millones, según presidente

    Reconstruir daños causados por el terremoto en Colombia costará al menos $9,500 millones, según presidente

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, estimó este lunes que la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto costará al menos $9,500 millones, según cálculos elaborados por una firma privada sobre los daños provocados por el desastre.

    «Una firma privada modeló pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, cercanas a los 30 billones de pesos», indicó el mandatario en una alocución al país. De esa cantidad, unos $7,800 millones corresponderían a la reconstrucción de edificaciones y cerca de $1,700 millones a infraestructura. «Imagínense ustedes la dimensión del desastre», agregó.

    El mandatario destacó la situación de Chocó, donde señaló que, aunque el «valor absoluto (de la reconstrucción) sea menor, la afectación proporcional es la más alta», debido a las condiciones de pobreza de ese departamento.

    Para afrontar el proceso, anunció la creación del ‘Fondo Milagro’, que tendrá la responsabilidad de estructurar el plan de recuperación de las zonas golpeadas.

    El nuevo mecanismo tomará como referencia el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (Forec), creado después del terremoto de 1999 en Armenia, capital del departamento de Quindío, que dejó 1,185 fallecidos.

    El Gobierno también contempla subsidios de alquiler para las familias que perdieron sus viviendas, alivios en servicios públicos y programas de construcción y mejoramiento habitacional.

    Al menos 289 fallecidos

    De la Espriella informó que el terremoto deja hasta el momento 289 fallecidos, 4,187 heridos y 143 desaparecidos.

    «Hasta este momento se reportan 289 compatriotas fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos. Más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas, hay 26.945 viviendas destruidas y más de 127.557 viviendas averiadas», expresó.

    El presidente advirtió que los balances todavía pueden cambiar conforme avancen las evaluaciones.

    «Estas cifras siguen siendo preliminares» y «por respeto a las víctimas y a sus familias», su Gobierno «solo comunicará datos debidamente consolidados».

    La emergencia alcanza 450 municipios distribuidos en 15 departamentos.

    «La tragedia se extiende a 450 municipios en 15 departamentos. Esto significa que una tercera parte de la patria se vio afectada por el terremoto», agregó.

    Aunque en Cali y Pereira, las dos ciudades más afectadas, las posibilidades de localizar sobrevivientes entre los escombros son cada vez menores, De la Espriella ordenó mantener las operaciones.

    «He dado la orden desde el primer minuto posterior al devastador evento de que mientras exista una posibilidad de encontrar con vida a un solo compatriota, los equipos de búsqueda y rescate sigan en el terreno», indicó.

    El mandatario agradeció el trabajo de los equipos nacionales y de los rescatistas procedentes de países como Estados Unidos, Ecuador e Israel, además de las donaciones realizadas por ciudadanos colombianos.

    «El país ha hecho un esfuerzo extraordinario para recoger y trasladar ayudas, pero la tarea no termina cuando llegan esas ayudas a una capital departamental. Allí comienza la fase más compleja, llevarlas ordenadamente a cada municipio, corregimiento y vereda», dijo.

     

  • A una semana del terremoto, Cali sigue contando a sus muertos

    A una semana del terremoto, Cali sigue contando a sus muertos

    Una semana después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia, Cali contabiliza 130 fallecidos, 1,485 heridos y 88 personas rescatadas, mientras los organismos de emergencia mantienen las labores para recuperar 19 cuerpos que continúan entre estructuras afectadas.

    El sismo ocurrió a las 7:35 de la mañana del 10 de agosto y provocó el colapso de 43 edificios en Cali. Las labores continúan en cuatro puntos: el Hospital Universitario del Valle (HUV), los edificios Vanessa y Ana Pilar y las Torres del Limonar, donde autoridades coordinan el trabajo de socorristas y voluntarios ante los riesgos existentes.

    «En estos sitios hay remoción de escombros, hay riesgo biológico; si las tareas no se hacen coordinadas podemos tener más personas afectadas. No queremos víctimas adicionales», explica a EFE el secretario de Seguridad de Cali, Javier Garcés.

    Las autoridades mantienen perímetros alrededor de las estructuras colapsadas para evitar nuevos accidentes.

    Superada la primera etapa de búsqueda intensiva de sobrevivientes, Cali comienza a concentrarse en recuperar cuerpos, atender a las personas afectadas y avanzar hacia la reconstrucción. La emergencia también abrió un desafío para la salud mental.

    «Los equipos de salud trabajan en primeros auxilios psicológicos y contención de la incertidumbre, mientras preparan una respuesta para una etapa mucho más larga. Entraremos en una etapa que seguramente durará incluso meses o años por el duelo», advierte a EFE el secretario de Salud de Cali, Germán Escobar.

    Unas 160 personas permanecen albergadas en el Coliseo de Hockey Miguel Calero, mientras otro grupo se encuentra en el Coliseo Metropolitano del Norte. También hay familias que pasan las noches en carpas instaladas en parques.

    «La prioridad es concentrar la atención en estos espacios para caracterizar a las familias y garantizar asistencia en salud, apoyo sicosocial y protección para los niños y las mujeres” señala a EFE Mabel Lara, jefa de Proyectos Estratégicos de la Alcaldía de Cali.

    La tragedia ocurrió 70 años y tres días después de otro de los episodios más mortales en la historia de Cali. El 7 de agosto de 1956, la explosión de 40 camiones del Ejército cargados con dinamita destruyó parte de la ciudad y dejó cerca de 4,000 muertos y unos 12,000 heridos.

    «Es increíble que estemos viviendo esto tan duro, la diferencia es que esta vez no fue una explosión, fue la propia naturaleza», aseguró Lina Espitia desde uno de los albergues.

    Los animales también resultaron afectados por el terremoto. Entre el 10 y el 16 de agosto, 123 animales de compañía ingresaron con vida al Centro de Bienestar Animal de Cali, mientras otros 28 fueron encontrados muertos y 367 mascotas permanecen desaparecidas. Equipos de protección animal atendieron además a 79 animales en los puntos críticos de la emergencia.

    Las máquinas continúan retirando escombros mientras los equipos de emergencia avanzan hacia lugares a los que anteriormente no habían logrado acceder. Para el próximo viernes, cuando se espera haber recuperado todos los cuerpos, Cali prepara una jornada de velas, oración y reflexión en memoria de las víctimas. A nivel nacional, el terremoto deja hasta ahora 287 fallecidos, 4,147 heridos y 194 desaparecidos.

     

  • Las trillizas Saavedra, símbolo de la tragedia del terremoto en Cali, Colombia

    Las trillizas Saavedra, símbolo de la tragedia del terremoto en Cali, Colombia

    La noche del 9 de agosto, Jairo Hernán Saavedra y Blanca Victoria Caicedo disfrutaban de una jornada de música salsa en una discoteca de Cali. Horas después, ambos perderían la vida junto a dos de sus hijas trillizas y un familiar, cuando el terremoto de magnitud 7.4 derrumbó el edificio donde residían, en una de las tragedias familiares más dolorosas que dejó el sismo en Colombia.

    La tragedia ocurrió en el edificio María Elvira, ubicado en el barrio Cuarto de Legua, al sur de Cali. En el inmueble se encontraban Jairo Hernán, Blanca Victoria, sus hijas Sofía, Isabella y Ana María, además de un tío materno. El colapso de la estructura dejó a seis integrantes de la familia atrapados entre los escombros.

    Álvaro Vargas, vecino del sector, recordó el momento en que ocurrió el terremoto.

    «El terremoto fue de pánico. Cuando comenzó, escuchamos todo crujir, salí de mi casa con mi esposa y desde la calle vi el edificio donde vivían las trillizas caer, otro edificio de al lado también cedió y una nube de polvo cubrió todo. Pensé que era el fin», relató.

    Vecinos y voluntarios llegaron de inmediato para intentar rescatar a los ocupantes del edificio utilizando baldes, martillos y herramientas improvisadas. Después de varias horas de búsqueda, únicamente Ana María, una de las trillizas de 23 años, fue encontrada con vida y trasladada a la Clínica Imbanaco, donde permanece hospitalizada.

    Fotografía que muestra una vivienda destruida en el barrio Cuarto de Legua, donde vivían las trillizas Saavedra. Dos de ellas murieron junto a sus padres tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado lunes, en Cali, Colombia. EFE/Mario Baos

    Con el paso de las horas fueron recuperados los cuerpos de Jairo Hernán Saavedra, Blanca Victoria Caicedo y de sus hijas Sofía e Isabella. Esta última fue localizada al final de las labores de rescate.

    «Hasta el último momento mantuvimos la esperanza de encontrarla con vida. Hoy, esa esperanza se convierte en un dolor imposible de explicar», escribió en redes sociales Diana March Espinosa, familiar de la familia.

    La historia adquirió un significado aún más conmovedor tras conocerse que la pareja había pasado su última noche bailando salsa en la discoteca La Caldera del Diablo.

    Según DJ Prilla, encargado de la música, Jairo era un apasionado de la salsa y pidió escuchar la canción «Siempre Alegre», de la orquesta La Selecta. Después de bailarla, le comentó al DJ: «Prilla, si algún día yo me muero, quiero que esta canción la pongan en mi lápida».

    El pinchadiscos respondió entre risas: «Ay, Jairo, no jodás, vas a vivir mucho tiempo. Aquí nos vemos en 15 días». Siete horas más tarde ocurrió el terremoto.

    Mientras la familia enfrenta el duelo, el barrio Cuarto de Legua intenta recuperarse entre edificios colapsados, viviendas deshabitadas y maquinaria pesada que continúa retirando escombros. En el lugar donde se levantaba el edificio María Elvira solo permanecen restos de concreto y estructuras metálicas dobladas.

    Los vecinos aseguran que la pérdida ha marcado a toda la comunidad.

    «Eran personas muy queridas, se hacían querer, eran buenos seres humanos, muy alegres. Los vamos a extrañar», expresó Diana, residente del sector.

    En medio del silencio que ahora domina las calles, decenas de familias continúan recogiendo lo poco que quedó de sus hogares mientras intentan reconstruir sus vidas tras el devastador terremoto.

     

  • La torre de la catedral de Manizales, un reflejo de la magnitud del terremoto de Colombia

    La torre de la catedral de Manizales, un reflejo de la magnitud del terremoto de Colombia

    El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia el pasado lunes dejó gravemente afectada la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Manizales, cuya torre principal colapsó parcialmente y quedó inclinada sobre la nave central del templo, obligando a las autoridades a cerrar por completo el centro histórico de la ciudad.

    La Plaza de Bolívar, donde se ubican la catedral y la sede de la Gobernación del departamento de Caldas, permanece acordonada debido al alto riesgo de desprendimiento de escombros. Sin embargo, los equipos técnicos que inspeccionan la estructura señalaron que los daños están concentrados en la torre y que el resto del edificio mantiene su integridad estructural.

    Los especialistas indicaron que el principal desafío será desmontar la torre afectada y retirar los escombros acumulados en la parte superior del templo. Pese a los daños visibles, el reloj instalado en la torre continúa funcionando, aunque registra un retraso de una hora.

    En el interior de la catedral los daños fueron menores. De acuerdo con imágenes difundidas por la Arquidiócesis de Manizales, únicamente se observan algunos escombros y objetos desplazados, mientras la estructura principal permanece en buenas condiciones.

    El más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reporta que el terremoto ha dejado 273 fallecidos, 3,824 personas heridas y 377 desaparecidos. Además, la emergencia afecta a 40,753 familias, con 12,584 viviendas destruidas y otras 74,873 que presentan daños.

    Construida en 1939 tras 11 años de obras y diseñada por el arquitecto francés Julien Polty, la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario es uno de los principales símbolos arquitectónicos de Manizales. Durante tres décadas fue el edificio más alto de Colombia y destaca por su combinación de estilos neogótico, neorrománico y bizantino. En su interior también alberga el Corredor Polaco, un mirador ubicado a 96 metros de altura.

    El cierre del centro histórico también golpea la actividad económica de la ciudad. Édgar López, empleado de la Gobernación de Caldas, lamentó el impacto de la emergencia.

    «La catedral es como algo muy representativo de Caldas y en particular de Manizales, es uno de los lugares más turísticos», expresó.

    Asimismo, manifestó su preocupación por «tanto comercio cerrado, tantas personas que en este momento están en problemas, que no pueden producir».

    Entre los afectados está Gloria Helena Agudelo, propietaria del Dinastía Plaza Hotel, ubicado frente a la catedral. La empresaria recordó que presenció el colapso parcial de la torre junto a su hijo.

    «Yo pensé que hasta ahí íbamos a llegar», relató. Aunque el hotel apenas sufrió daños menores, el cierre del centro le impide recibir huéspedes y también perdió su vivienda, ya que residía en el mismo inmueble. Ahora espera que las labores de restauración permitan reabrir la zona lo antes posible.

     

     

  • Pereira retoma actividades entre escombros tras devastador terremoto

    Pereira retoma actividades entre escombros tras devastador terremoto

    Cinco días después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia, Pereira intenta recuperar gradualmente su actividad entre edificios destruidos, maquinaria pesada y cuadrillas dedicadas a retirar los escombros que dejó el desastre.

    Camiones y retroexcavadoras recorren las calles de la capital del departamento de Risaralda, mientras habitantes trabajan con palas, cascos y martillos para derribar paredes dañadas y recuperar pertenencias. Paralelamente, algunos negocios que permanecieron cerrados durante la semana comenzaron nuevamente a atender.

    El balance nacional del terremoto aumentó este viernes a 285 fallecidos y 379 desaparecidos, según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). El sismo tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó, y además dejó 3,975 heridos, 102,262 personas de 45,523 familias afectadas y 12,828 viviendas destruidas.

    Una de las construcciones derrumbadas era una vivienda de tres pisos donde funcionaba el Almacén El Piñón, en el barrio Mejía Robledo. En el inmueble residían nueve personas y siete estaban dentro cuando ocurrió el terremoto. La mayoría logró escapar, pero un inquilino murió atrapado entre los restos de la estructura. “Toda la familia estaba ahí menos mi papá y yo (…) Todos lograron salir, gracias a Dios. Solamente quedó un inquilino muerto”, relató Luis Eduardo Ceballos.

    La familia permanece intentando recuperar pertenencias y parte de los repuestos para vehículos que comercializaba en el establecimiento. “Hemos sacado cositas, estamos esperando que despejen para sacar lo más que se pueda”, explicó Ceballos, quien agradeció el respaldo de los equipos de emergencia y de los vecinos. “La comunidad nos ha ayudado mucho (…) con comida, agua y ropa”, agregó. Actualmente vive en una carpa frente a los restos de su vivienda para proteger lo poco que consiguió rescatar.

    El derrumbe también significó la pérdida del negocio familiar, donde todavía trabajaba el padre de Ceballos, de 91 años. “Estamos poniéndole cuidado a todo, porque realmente toda la vida fue el negocio de nosotros. Entonces es lo único que tenemos y bregamos (intentamos) a rescatar las cositas, a rescatar algo”, señaló. Entre los objetos recuperados se encuentran ropa y algunos repuestos, aunque estos últimos quedaron seriamente dañados.

    En las labores participa también el venezolano José Rodríguez, quien lleva unas 72 horas colaborando en la remoción de escombros. El hombre pidió mayor apoyo de las autoridades, especialmente camiones que permitan trasladar los restos de las edificaciones y acelerar la limpieza. Trabajos similares se desarrollan en inmuebles destruidos como la Clínica Noé y la Lotería de Risaralda.

    Mientras continúan las labores de recuperación, varios establecimientos comenzaron a reabrir pese a que todavía enfrentan limitaciones en servicios básicos. El centro de Pereira permanece cerrado para facilitar el retiro de escombros, pero en otras zonas la actividad comienza a restablecerse paulatinamente tras una tragedia que alteró la vida de los cerca de 500,000 habitantes de la ciudad.

     

     

  • Damnificados de Pereira buscan empezar de cero tras terremoto

    Damnificados de Pereira buscan empezar de cero tras terremoto

    José Luis Hernández despertó a su esposa y sus dos hijos, los tomó de las manos y abandonó su vivienda mientras Pereira era sacudida por el terremoto de magnitud 7,4, el más fuerte registrado en Colombia en lo que va del siglo. La familia perdió la casa que alquilaba en el barrio Corosito y ahora forma parte de los damnificados que intentan comenzar de nuevo tras la tragedia.

    «Donde nosotros estábamos se colapsó la casa del lado y donde pagamos arriendo se agrietó en todas partes. En parte del baño y en el patio cayeron escombros, la verdad lo único que yo pude sacar fueron a los dos niños y mi esposa. E incluso a mí, que soy picado y valiente, las piernas me temblaban, yo sudaba, yo no hallaba qué hacer», relata Hernández.

    El terremoto dejó al menos 202 fallecidos, según el Instituto de Medicina Legal (IML), aunque los balances de autoridades regionales elevan la cifra a aproximadamente 240 muertos. Además, un número todavía indeterminado de personas permanece desaparecido o atrapado bajo los escombros en ciudades como Pereira, capital del departamento de Risaralda, y Cali, en el suroeste colombiano.

    Después de abandonar su vivienda, Hernández y su familia llegaron al parque Olaya Herrera, en el centro de Pereira, donde pasaron una noche a la intemperie y soportaron el frío. Posteriormente, la Alcaldía los trasladó al estadio Alberto Mora Mora, habilitado como albergue para proporcionar comida, agua, ropa, duchas y un lugar donde dormir a quienes perdieron sus hogares.

    «La verdad es que tuvimos dos días después desde que pasó el terremoto en los que no teníamos qué comer. Yo entré en un desespero y, siendo honesto, me dieron ganas de saquear algo por el desespero provocado por el hambre (…) Pero gracias a Dios una señora de la alcaldía nos recogió en el parque Olaya y nos trajo hacia acá», dice Hernández.

    En el recinto deportivo, colchones y carpas ocupan parte de las instalaciones junto a reservas de agua, alimentos y artículos de higiene.

    Hernández agradece la ayuda porque asegura que no puede recurrir a otros familiares para conseguir alojamiento. Su preocupación ahora está en encontrar una nueva vivienda y recuperar sus ingresos.

    «La idea es poder tener pronto un hogar, bien sea que me toque pagarlo en arriendo (…) La verdad quedé desamparado y yo no cuento con un trabajo en una obra, lo cual nunca va a haber ahora (inmediatamente). No sé, cuántos meses o días pasarán para poder volver a tener un sustento», añade.

    La directora Administrativa de Control Disciplinario Interno de Instrucción de la Alcaldía de Pereira, Bibiana Agudelo Salazar, explicó que 47 damnificados permanecen en el estadio Alberto Mora Mora, aunque la cantidad cambia conforme avanzan las horas. Entre los albergados hay 28 adultos, 14 niños y seis ancianos, además de cuatro perros y un gato, según los datos proporcionados por la funcionaria.

    «Desde la alcaldía nosotros estamos brindando toda la atención integral. Realizamos toda la atención primaria, hacemos toda la caracterización, cuál fue el daño que sufrieron, si tienen dónde albergarse, cómo se quieren albergar, cuál es su grupo familiar, qué compone su grupo familiar», explica Agudelo.

    Los afectados también tienen acceso a atención médica en el hospital de Kennedy, ubicado frente al estadio, mientras Pereira intenta recuperarse de un terremoto que dejó a numerosas familias sin vivienda y ante el desafío de reconstruir sus vidas.