Categoría: Deportes

  • Ronald Araujo viaja a Tierra Santa para recuperarse emocionalmente

    Ronald Araujo viaja a Tierra Santa para recuperarse emocionalmente

    El uruguayo Ronald Araujo, central del Barcelona, de baja aquejado de un cuadro de ansiedad desde hace un par de semanas, viajó este martes a Tierra Santa para recuperarse mentalmente, según publicó el rotativo barcelonés ‘Sport’ y pudo confirmar EFE.

    Araujo, que es una persona de fuertes convicciones religiosas, como demuestra continuamente con publicaciones en redes sociales, decidió hacer este viaje espiritual a Jerusalén.

    El central está de baja debido a problemas de salud mental, tal y como explicó en su día el técnico alemán del Barcelona, Hansi Flick. El detonante fue su expulsión contra el Chelsea, en un partido de la Liga de Campeones.

    Tras ese encuentro (25 noviembre), Araujo ha vivido alejado de los terrenos de juego, después de solicitar una pausa para recuperarse mentalmente al Barcelona en una reunión que mantuvieron sus representantes con el director deportivo de la entidad, Anderson Luis de Souza ‘Deco’.

  • El Real Madrid enfrenta al Manchester City en un duelo clave para Xabi Alonso

    El Real Madrid enfrenta al Manchester City en un duelo clave para Xabi Alonso

    El Santiago Bernabéu será escenario este miércoles de un nuevo capítulo entre Real Madrid y Manchester City, un enfrentamiento que ha ganado estatus de clásico europeo en los últimos años. Sin embargo, en esta ocasión, el duelo reviste una importancia especial para Xabi Alonso, que llega al encuentro con su puesto bajo presión y un equipo mermado por las lesiones.

    Será, además, un choque con simbolismo añadido: el técnico blanco se enfrentará a su referente y exentrenador, Pep Guardiola. “Uno de los motivos de fichar por el Bayern fue aprender de Guardiola”, reconoció alguna vez Xabi Alonso. Hoy, el alumno se mide al maestro en un momento decisivo.

    El Madrid solo ha ganado dos de sus últimos siete partidos. La derrota en casa ante el Celta (0-2) encendió las alarmas: el equipo perdió intensidad, juego y competitividad. De estar cinco puntos por encima del Barcelona, pasó a estar cuatro por debajo en LaLiga. En Champions, la situación es más estable, pero aún así necesita un triunfo de jerarquía que actúe como punto de inflexión.

    Las estadísticas recientes ante el City no ayudan. Aunque los blancos ganaron los últimos dos enfrentamientos directos, el historial en los últimos cinco años incluye eliminaciones para ambos y duelos memorables que se han convertido en referentes del fútbol europeo. Esta vez, no hay clasificación en juego, pero sí la credibilidad del proyecto de Xabi Alonso.

    El panorama del Real Madrid es complejo. Las lesiones han desmantelado su defensa: no están Dani Carvajal, Trent Alexander-Arnold, Éder Militao, Dean Huijsen, David Alaba ni Ferland Mendy. Eduardo Camavinga también está fuera y Kylian Mbappé es duda de última hora por molestias en la rodilla, tras fracturarse un dedo ante el Celta.

    Con seis de sus diez defensas fuera, Xabi debe improvisar. Todo apunta a que Fede Valverde volverá al lateral derecho, y Dani Ceballos podría asumir la dirección del juego. Si Mbappé no arranca, Gonzalo García ocuparía su lugar. El técnico también deberá decidir si arriesga con su goleador, autor de 25 de los 44 goles madridistas en la temporada.

    Un City que llega en alza, pero con grietas atrás

    El Manchester City, en cambio, aterriza en Madrid con tres victorias consecutivas (Leeds, Fulham y Sunderland) y una idea clara de lo que quiere Guardiola. Su única preocupación es la fragilidad defensiva. En los últimos partidos, ha encajado múltiples goles y solo dejó su arco en cero ante un Sunderland limitado.

    Las bajas de Rodrigo Hernández y Mateo Kovacic, ambos fuera hasta 2026, han obligado al técnico catalán a confiar en Nico González como pivote, quien no descansa desde agosto. Además, John Stones sigue siendo duda por molestias físicas.

    En ofensiva, el equipo llega en forma. Phil Foden suma cinco goles en sus últimos tres encuentros y Erling Haaland, pese a sus 20 tantos entre liga y Champions, aún no brilla ante el Madrid. El noruego solo ha marcado un gol en los últimos cinco partidos y nunca ha tenido actuaciones destacadas contra los blancos.

    Guardiola aún medita si alinear a Rayan Cherki por la banda, con su desequilibrio y regates, o apostar por Tijjani Reijnders en el centro del campo, desplazando a Foden a la derecha. Sea cual sea la elección, el City buscará explotar su superioridad en ritmo y presión ante un Madrid necesitado y debilitado.

    El partido que puede cambiar todo

    Xabi Alonso afronta su examen más difícil hasta ahora. En un equipo que ha mostrado carencias defensivas y falta de actitud en los partidos grandes, el técnico necesita un triunfo para salvar su gestión y evitar que el ambiente se torne irreversible en el Bernabéu. No bastará con competir: el Madrid necesita ganar, convencer y reencontrarse con su identidad. Y eso pasa por vencer al equipo más temido de Europa.

     

  • Hansi Flick: “Las remontadas reflejan que nunca nos rendimos”

    Hansi Flick: “Las remontadas reflejan que nunca nos rendimos”

    El entrenador del FC Barcelona, Hansi Flick, aseguró el martes que las recientes remontadas del equipo demuestran la actitud, mentalidad y espíritu competitivo del plantel, tras la victoria por 2-1 ante el Eintracht de Fráncfort en la sexta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones.

    “Habla de nuestra mentalidad, de nuestra actitud, de lo competitivos que somos. Nunca nos rendimos, y eso es realmente bueno. Pero también estaría bien empezar un partido concentrados desde el inicio, marcar primero o incluso dos goles; eso también sería una mejor situación para todos”, expresó Flick en conferencia de prensa posterior al encuentro.

    “Controlamos el partido”
    Flick se mostró satisfecho con el rendimiento del equipo, especialmente tras el doblete de Jules Koundé, que selló la remontada azulgrana. “Mantuvimos la posesión, controlamos todo, y aunque ellos son un equipo dinámico y rápido, ganamos 2-1 y conseguimos los tres puntos. Estoy contento por ello”, afirmó.

    El estratega alemán también elogió al rival, reconociendo que el Eintracht de Fráncfort defendió muy bien y no ofreció espacios para generar peligro. “Defendieron realmente fantástico. Fue difícil crear oportunidades. Esto es la Champions League, no te regalan nada. Es la competición más importante de Europa, quizás del mundo, y cada partido es una batalla”, añadió.

    Cambios tácticos y ajustes en el segundo tiempo
    Para el segundo tiempo, Flick sustituyó a Fermín López por Marcus Rashford, un movimiento con el que buscaba mejorar la ubicación de los jugadores ofensivos. “Siempre se trata de adaptarse a la situación. Raphinha, por ejemplo, estuvo por todo el campo en la primera parte, lo que no siempre es ideal, aunque su intensidad es muy valiosa para nosotros”, explicó.

    “No hay problema con Lamine Yamal”
    Sobre la reacción de Lamine Yamal, quien fue sustituido tras recibir tarjeta amarilla, Flick aclaró que comprende su molestia. “Lo entiendo totalmente. Todos quieren quedarse en el campo. Él piensa que puede jugar 90 o 100 minutos, y eso está bien. Es joven y tiene actitud competitiva. No es un problema para mí, lo acepto totalmente”, concluyó.

     

  • El Atalanta le complica la vida al Chelsea

    El Atalanta le complica la vida al Chelsea

    El Chelsea se complicó el ‘top 8’ al perder en Bérgamo contra el Atalanta, que remontó el gol inicial de Joao Pedro para llevarse los tres puntos y el provisional y sorprendente tercer puesto de la tabla.

    Los tantos de Ginaluca Scamacca y de Charles de Ketelaere en la segunda mitad dieron un triunfo a los italianos que les permite llegar a las dos últimas jornadas con serias opciones de meterse directamente en los octavos de final, al tiempo que dificulta al Chelsea, que se las prometía muy felices tras meterle tres al Barcelona hace dos semanas.

    Sin embargo, esa victoria ante los ‘blaugrana’ parece haberle sentado más mal que bien a los ‘Blues’, que han perdido dos partidos (Leeds United y Atalanta) y empatado otros dos (Arsenal y Bournemouth) desde entonces. Además, en estos cuatro encuentros solo han marcado tres goles y han recibido seis.

    Con un equipo con muchos cambios y con una defensa de urgencia, el equipo de Enzo Maresca se adelantó a los 25 minutos gracias a un centro de Reece James que desvió en el primer palo Joao Pedro. El árbitro lo anuló inmediatamente por fuera de juego de James, pero tras consultarlo por el VAR descubrió que el capitán estaba en posición reglamentaria y el tanto subió al marcador.

    Con el 0-1, el Chelsea pudo aumentar su ventaja en una doble volea de James desde la medialuna del área. La primera se la blocó un defensa, la segunda se marchó rozando el palo derecho del portero del Atalanta.

    Ese error le costaría muy caro al Chelsea en la segunda mitad, cuando Gianluca Scamacca, un viejo conocido de la Premier League tras un fugaz e infructuoso paso por el West Ham United, empató el encuentro al rematar completamente solo un centro de De Ketelaere. Los centrales del Chelsea fallaron al cubrir al delantero italiano.

    Pero lo peor para el Chelsea aún estaba por llegar. Además de lesionarse Wesley Fofana por un golpe en la cara, a siete minutos del final, De Ketelaere se internó en el área, con mucho espacio por delante, y sacó un disparo seco y raso en el que Robert Sánchez pudo hacer mucho más.

    El balón iba por su palo y aunque llegó a tocarlo, no pudo evitar que entrara y supusiera el triunfo de un sorprendente Atalanta, que tras seis jornadas de esta Champions se asienta en la tercera plaza con trece unidades. En enero podrá asegurar los octavos de final al recibir al Athletic Club y visitar al Royale Union.

    El Chelsea, por su parte, se queda undécimo con diez unidades, a la espera de que se resuelva este miércoles la otra mitad de la jornada. Los de Maresca aún tienen que recibir en Stamford Bridge al Pafos, en principio tres puntos que deberían conseguir, y cerrarán la fase de grupos visitando al Nápoles.

  • El Liverpool derrota al Inter 0-1 sin Salah

    El Liverpool derrota al Inter 0-1 sin Salah

    El Liverpool conquistó este martes San Siro, superó al Inter de Milán (0-1) con un gol de penalti en el minuto 88 de Szoboszlai y volvió a ganar tras dos partidos sin conocer la victoria en medio de la polémica con el egipcio Mohamed Salah, apartado tras unas polémicas declaraciones en las que criticó abiertamente a su entrenador, Arne Slot.

    El partido entre el Inter y el Liverpool quedó inevitablemente opacado por la polémica con Mo Salah. El extremo de los ‘Reds’ incendió el mundo fútbol con un ataque a entrenador y club que acabó por dejarle fuera del partido de Liga de Campeones en el que el combinado inglés volvió a sonreír, aunque no sin polémica por la queja interista, que entendió que el agarrón de Bastoni sobre Wirtz no ameritaba la pena máxima.

    La victoria refuerza a Slot. Bálsamo para calmar las aguas en el vestuario, para demostrar que el Liverpool también puede ganar sin una de sus leyendas. El inicio del partido ‘Red’ fue apabullante. El Inter, mermado por las bajas obligadas de Calhanoglu y Acerbi en la primera media hora, se dedicó a achicar aguas como buenamente pudo.

    Entre Sommer bajo palos y Akanji y Bisseck desarticularon los ataques más importantes hasta que los suyos se asentaron en el campo. La fortuna jugó también a su favor. Porque cuando en el minuto 32 Konate remató de cabeza en el corazón del área pequeña y celebró el tanto, el VAR se encargó de devolver el empate a cero en el marcador. Su compañero Ekitike, en el remate inmediatamente precedente, tocó el balón con el brazo facilitando el tanto del central francés.

    Despertó el Inter con un remate de Lautaro Martínez que obligó a la gran parada de Alisson. Mejoró sobremanera el combinado de Crsitian Chivu y en la segunda parte opositó a la victoria con varios minutos de superioridad incontestable. Llegadas de Dimarco y Bastoni por perdil zurdo, ataques de Thuram y Lautaro en carril central y Barella moviéndose por todo el campo generando superioridades.

    Pero entre ataques desperdiciados y apariciones del Liverpool esporádicas en área italiana, una de ellas rozó el final feliz por casi autogol de Bastoni, llegó un ataque que pareció no llegar a ningún lado, pero que acabó por decidir el partido. Bastoni, con Wirtz de espaldas y casi sin opciones de llegar al balón, agarró sutilmente la camiseta de su par y le cortó la carrera. El VAR llamó al colegiado y éste entendió que era penalti, pese a la incredulidad de los italianos.

    Szoboszlai se encargó de ejecutar. Fuerte y ajustado al lado derecho de la meta defendida por Sommer, incapaz de frenar el brutal disparo del húngaro, decisivo en un partido clave en la historia del Liverpool, el primero con Salah apartado por sus palabras. El combinado inglés silenció San Siro y demostró que puede ganar también sin el egipcio.

    Los tres puntos alzan al Liverpool en sus aspiraciones a clasificar directamente entre los ocho primeros. Es virtualmente octavo con 12 puntos, a la espera de que termine la jornada. El Inter, quinto con las misma unidades y dos derrotas seguidas.

  • El Atlético resurge y sufre en Eindhoven

    El Atlético resurge y sufre en Eindhoven

    Alertado por otro inicio desalentador, con un gol en contra en el minuto 10 que va mucho más allá de la contundencia, el Atlético de Madrid resurgió con rebeldía, repuesto de ambición, presión, desborde y goles contra el PSV para lograr una remontada indispensable en la carrera por el ‘top 8’ de la Liga de Campeones (2-3), que incluyó un tramo final de puso sufrimiento y que no terminó en empate de milagro.

    Una respuesta necesaria durante una hora del equipo de Diego Simeone, que empezó fatal, pero lo recondujo a tiempo, con los goles de Julián Alvarez, David Hancko y Alexander Sorloth; en cuanto sintió que no podía seguir así cada vez que va lejos del Metropolitano y en cuanto le transmitió de forma nítida a su rival que lo iba a ganar sí o sí, porque era mejor en cada lugar del terreno y en cada nombre. Y lo confirmó en el campo. El único sitio que cuenta.

    Más allá del padecimiento final, no fue un triunfo más. Ni por el valor de los tres puntos, tan necesarios para seguir dentro de la competencia por esquivar la ronda intermedia y para la clasificación (suma nueve de quince a falta de dos jornadas ante el Galatasaray y el Bodo Glimt), ni por los tres goles (no había marcado tantas dianas fuera de casa en este curso) ni por cómo reaccionó, con una determinación que hace tiempo que no se le veía lejos de su estadio. Quizá en la primera parte contra el Betis y el Mallorca. Y poco más. Aún le queda mejorar: su inicio y su final requieren una nueva reflexión.

    Antes, el Atlético empezó el partido cuarto de hora tarde. No necesitó nada del otro mundo el PSV para el 1-0. Precisión, verticalidad y tres toques para desbordar a la defensa visitante. No es sólo cuestión de contundencia (aunque le faltó claramente en un remate de Sorloth y en algunas jugadas defensivas en el primer tramo), a lo que circunscribió de forma única Simeone su explicación de la irregularidad fuera de casa en esta temporada, sino de muchos otros aspectos añadidos que quizá confluyan ahí. Después, los remedió.

    Era entonces sólo la punta del iceberg. El gol en contra, en apenas diez minutos, implicaba otras perspectivas. Una fue posicional. Nadie llegó a tiempo a ninguno de los dos primeros pases, claves en el lanzamiento posterior a la velocidad letal de Driouch, que fue inalcanzable para Molina, sobrepasado cada segundo un poco más. Nunca lo alcanzó.

    Descolocado Pubill en el primer movimiento de salida y separado Hancko, con un espacio tremendo para la carrera del extremo, no hubo cobertura posible en ningún momento de su recorrido desde casi el medio del campo hasta la otra área, cuando Guus Til empujó el gol. Su duodécimo tanto del curso. El Atlético estaba de nuevo en evidencia como visitante. Incluso Driouch malgastó otras dos opciones clarísimas. Eligió muy mal en las dos.

    Porque la banda izquierda del PSV (la derecha del equipo madrileño) fue un problemón inicial para el Atlético, personificado en Nahuel Molina, superado entonces cuando lo encaró Driouch. Pero la puesta en escena delató más defectos. Uno de fútbol, que también lo enmendó en cuanto subió el volumen de Koke y, sobre todo, Pablo Barrios. Los dos se apropiaron del medio campo, secundados por las ayudas de Giuliano y Nico.

    Y ahí cambió el encuentro. En cuanto los dos tomaron más peso en la posesión, el equipo se sintió más poderoso, más seguro, con su primera ocasión real del partido, que puso de manifiesto otro problema que aparece de vez en cuando en algunos instantes: la pegada de Sorloth.

    Imprevisible su tino rematador ya tantas veces, ya nunca sabe qué va a pasar cuando conecta el balón, sea como sea la oportunidad. De repente el goleador más certero -hay algunos tantos y encuentros imponentes en su recorrido en el equipo rojiblanco, ya por los 29 aciertos en 73 duelos-, también falla demasiado por momentos para la efectividad que necesita un conjunto que quiere aspirar a todo. El centro de Julián Alvarez fue un regalo, el cabezazo de Sorloth fue un desastre.

    Pero ya era otro partido entonces, muy distinto, al ritmo de Koke y Barrios, mejor el Atlético en todos los sectores y en todos los aspectos, incluido Sorloth, que jugó después un muy buen partido.

    También más concluyente en la presión arriba el conjunto madrileño, capaz de robar cada vez más rápido y más arriba para jugar en campo contrario, que es donde mejor se siente y se desenvuelve, sin demasiado terreno para armar pases. Necesita velocidad y verticalidad. Cuando las combina con precisión y espacios, es incontestable para cualquier adversario.

    Lanzó dos disparos Pablo Barrios, lo intentó varias veces Julián Alvarez, entre ese control aplacó las salidas al contraataque del PSV que tanto daño le había hecho en el primer cuarto de hora y niveló el partido con merecimiento en el marcador en el minuto 37.

    El 1-1 fue fruto de su presión, pero también de su ambición y de la imprudencia de Yarek, que se durmió en la salida del balón: se la quitó Giuliano Simeone, se la quedó Sorloth y la empujó a gol Julián Alvarez, con Kovar ya completamente batido, dentro de la tendencia ya inequívoca y evidente de la superioridad del Atlético, que desarboló al PSV, sostenido por Kovar en una gran maniobra del atacante noruego, mejor con el paso de cada minuto.

    Y el Atlético sentenció en el inicio de la segunda parte, con la contundencia que reclamó Simeone en la víspera: un trallazo raso de Nahuel Molina desde lejos lo paró como pudo Kovar, que dejó el balón muerto para el gol de Hancko en el minuto 52, y una gran jugada entre Julián Alvarez y Pablo Barrios, cuyo centro final fue un regalo, lo remató Sorloth, esta vez sí, adentro de la portería contraria en el 56.

    El camino a seguir por el Atlético en futuras visitas… hasta entonces. Hasta que, de pronto, entre los cambios ya la ventaja, dio vida de nuevo al PSV, con un gol en un saque de esquina rematado por Ricardo Pepi en el segundo palo, a falta de cinco minutos, entre el sufrimiento inesperado de un equipo que aún mantiene demasiados lapsus, incluso a punto de recibir el empate. No lo lamentó por un fallo tremendo de Pepi a portería casi vacía, entre una secuencia insoportable de córner en contra, con el único alivio del pitido final.

  • El Barça remonta al Eintracht con dos goles de Kounde

    El Barça remonta al Eintracht con dos goles de Kounde

    Un doblete con la testa del lateral Jules Kounde rescató al Barcelona de otra pájara en la Liga de Campeones, esta vez contra un correoso Eintracht Fráncfort (2-1), que permite al equipo azulgrana mantener sus opciones de clasificación directa para los octavos de final de la competición.

    Ni Lamine Yamal, muy vigilado por la zaga alemana, ni Raphael Dias ‘Raphinha’, espeso como el equipo, ni Robert Lewandowski’, desafinado de cara a portería, el gran protagonista del regreso en ‘Champions’ del Barça al Spotify Camp Nou fue el lateral francés.

    Y eso que no completó el mejor partido en defensa, pero fue decisivo en el juego áereo con dos tantos casi idénticos en la reanudación para remontar el tanto inicial de Ansgar Knauff en un primer tiempo en el que la defensa numantina del conjunto germano desquició a los locales.

    Tres cambios introdujo Flick en el once. Dio entrada a los delanteros Robert Lewandowski y Raphael Dias ‘Raphinha’ y al mediapunta Fermín López por Ferran Torres, autor de un triplete ante el Betis, Marcus Rashford y Roony Bardghji. En cambio, mantuvo en el banquillo a Frenkie de Jong, titular en el primer tramo de la temporada, para continuar con Eric García como mediocentro.

    Un equipo muy diferente al que el Barça presentó en la primavera de 2022 ante el mismo rival en los cuartos de final de la Liga Europa. También esta vez el ambiente en las gradas del Spotify Camp Nou fue diametralmente distinto.

    Si hace dos años y medio, los aficionados alemanes invadieron la zona reservada a la afición local, en esta ocasión las medidas del club, que destinó todas las entradas a socios azulgranas, surtieron efecto.

    Acudieron aficionados rivales al estadio azulgrana, pero la mayoría fueron los cerca de 2.300 que adquirieron entradas a través de su club.

    Los seguidores germanos, muy ruidosos y con bengalas que encendieron en varios momentos del encuentro, estuvieron ubicados en el segundo nivel de uno de los laterales del estadio y presenciaron un monólogo azulgrana en los primeros compases del partido ante un Eintracht, el equipo más goleado de la Bundesliga, que vino a Barcelona a protegerse.

    Y el plan le salió a la perfección al técnico visitante Dino Toppmöller, que incomodó el ataque azulgrana con una defensa voluntariosa, multiplicando las ayudas en las bandas y buscando sus opciones a la contra.

    La salida de Barça fue efervescente. Le anularon un gol a Lewandowski por fuera de juego previo de Raphinha y Gerard Martín probó al meta Zatterer con un disparo lejano. Y poco más.

    Además, el Eintracht anuló a Lamine Yamal con su entramado defensivo. Y fue precisamente una pérdida de balón del delantero de Mataró que originó el tanto del Eintracht. El lateral Brown se quedó con el balón y su pase a espacio llegó a Knauff. El alemán, delantero de circunstancias ante las bajas de los delanteros Jonathan Burkardt y Michy Batshuay, cruzó el balón con la zurda (0-1, min.21).

    El gol desnortó a los locales, imprecisos con el balón, dudosos en defensa -uno de los lunares en este inicio de temporada-, precipitados en los últimos metros y frustrados ante la cada vez más sólida defensa rival. Incluso un jugador cerebral como ‘Pedri’ parecía desesperado ante la telaraña alemana.

    Y el gol azulgrana no llegó. De hecho el 0-2 estuvo más cerca que el empate, ya que en otra magistral contra liderada por Knauff, el Eintracht rozó el tanto al filo del descanso, pero el disparo desde la frontal de Skhiri salió alto.

    Pedía a gritos el Barcelona cambios en la alineación. Tras el paso por vestuarios, Flick dio entrada en la reanudación a Marcus Rashford por Fermín, muy discreto en los primeros 45 minutos.

    Y el Barça empezó el segundo acto como acabó el primero o incluso peor, pues salió dormido en los tres primeros minutos y, en dos llegadas, volvió a poner el miedo en el cuerpo a los de Flick.

    Pero cuando peor pintaban las cosas para los locales, Rashford se inventó un centro con efecto que encontró la cabeza de Kounde, que no perdonó desde el interior del área.

    El partido y la grada enloquecieron. En la siguiente jugada, Chaibi asustó a Joan García con un trallazo que impactó al travesaño. Fue justo antes de que la testa Kounde volviera a aparecer (2-1, min.53). Esta vez el centro fue de Lamine Yamal, que dejó en evidencia las lagunas defensivas del equipo más goleado de la Bundesliga.

    En apenas tres minutos, el lateral francés se redimió de un primer tiempo flojo y un error defensivo en el primer minuto de la segunda parte.

    El gol dio oxígeno al Barça y desorientó al Eintracht, que no sabía si defenderse como en el primer tiempo o salir a buscar el empate.

    Los pupilos de Flick gozaron de ocasiones claras de Raphinha y Ferran para ampliar la ventaja, pero no cerraron el encuentro y estuvieron a un susto de acabar con mal sabor de boca la gran noche de Kounde.

  • Bayern Múnich remonta al Sporting de Portugal y se impone 3-1 de local

    Bayern Múnich remonta al Sporting de Portugal y se impone 3-1 de local

    El Bayern Múnich se impuso este martes por 3-1 al Sporting de Lisboa en el Allianz Arena, tras remontar un gol en propia puerta de Joshua Kimmich que abrió momentáneamente el marcador para los visitantes en el segundo tiempo. Con este triunfo, el conjunto bávaro suma tres puntos vitales en su camino en la Liga de Campeones.

    El encuentro comenzó con dominio absoluto del Bayern, que controló la posesión desde el primer minuto ante un Sporting muy replegado. El conjunto alemán generó las primeras oportunidades, incluyendo un gol anulado a Lennart Karl en el minuto 5 por fuera de juego previo de Serge Gnabry, y un disparo al poste de Harry Kane en el 37.

    Rui Silva, arquero del equipo portugués, evitó que el Bayern se fuera en ventaja al descanso con intervenciones clave ante remates de Gnabry y Karl. El primer tiempo cerró sin goles, pese al control casi total del equipo dirigido por Vincent Kompany.

    La sorpresa llegó en el minuto 54 cuando Kimmich, en su intento por despejar un centro de Joao Simoes, desvió el balón hacia su propia portería y puso en ventaja al Sporting. El Bayern, aunque sacudido, reaccionó con rapidez.

    El empate llegó en el 65 por medio de Gnabry, quien remató de volea en el segundo poste tras un tiro de esquina cobrado por Michael Olise. Cuatro minutos después, Lennart Karl firmó el 2-1 con un remate dentro del área tras asociarse nuevamente con Olise.

    La remontada se selló al minuto 77 con el tanto de Jonathan Tah, quien anotó tras un pase de cabeza de Gnabry, precedido de un centro de Kimmich al segundo poste.

    Con el resultado asegurado, Kompany dio ingreso a Alphonso Davies, quien regresó a la acción tras una prolongada lesión.

    El Bayern continúa firme en su grupo, mientras que el Sporting pagó caro su falta de profundidad ofensiva y no pudo sostener la ventaja parcial.

  • Luis Enrique, técnico del PSG: «Es un honor enfrentarme al Athletic de Ernesto Valverde»

    Luis Enrique, técnico del PSG: «Es un honor enfrentarme al Athletic de Ernesto Valverde»

    Luis Enrique Martínez, entrenador del París Saint-Germain, expresó este martes su respeto por el Athletic Club de Bilbao y su técnico, Ernesto Valverde, a quien calificó como un referente en el banquillo y con quien se medirá este martes en San Mamés en la Liga de Campeones.

    “Es un placer volver a Bilbao y jugar en San Mamés, que tuve el honor de estrenar en 2013 cuando dirigía al Celta. Y es un honor enfrentarme al Athletic de Ernesto Valverde”, afirmó el asturiano durante la rueda de prensa previa al entrenamiento del PSG en el estadio bilbaíno.

    Luis Enrique elogió abiertamente al estratega rojiblanco. “Ernesto es un entrenador del que admiro no solo su valía táctica y de gestión del equipo, sino también su actitud top y su comportamiento no verbal”, destacó el exseleccionador español, que también valoró el papel del club vasco: “El Athletic representa algo muy diferente en el fútbol mundial”.

    Consciente de la dificultad del compromiso, el técnico advirtió a sus jugadores que no deben confiarse por la posición actual del Athletic. “Les he puesto sobre aviso: si piensan que van a enfrentar a un equipo con cuatro puntos, se equivocan. Va a ser muy duro, sobre todo el inicio del partido. Es un equipo camaleónico, con una unión perfecta con su afición”, subrayó.

    El entrenador del PSG insistió en que no hay margen para relajarse. “Puedo garantizar que mi equipo no saldrá relajado. Otra cosa es que nos superen, pero quien sale relajado en San Mamés pierde el partido”, sentenció.

    Luis Enrique no esquivó la presión del torneo y dejó clara la ambición del club parisino. “El objetivo claro es volver a ganar la Liga de Campeones. Y para eso hay que ganar en San Mamés”, afirmó tajante.

    En cuanto al favoritismo otorgado por Valverde en declaraciones anteriores, el técnico francés respondió con ironía. “Topicazos del fútbol y del periodismo, estamos todos acostumbrados. Pero mis jugadores son expertos y sabrán lo que tienen que hacer”, concluyó.

  • Aurélien Tchouaméni, volante del Real Madrid, respalda a Xabi Alonso: «No es culpa del entrenador»

    Aurélien Tchouaméni, volante del Real Madrid, respalda a Xabi Alonso: «No es culpa del entrenador»

    Aurélien Tchouaméni, mediocampista del Real Madrid, salió al paso este sábado para respaldar públicamente al entrenador Xabi Alonso, al asegurar que el bajo rendimiento del equipo en algunos partidos no se debe a errores en los planteamientos tácticos, sino a la actitud de los propios jugadores.

    “El entrenador tenía un buen plan ante el Celta, pero los que estamos en el campo somos nosotros. Si perdimos 0-2 fue por falta de intensidad, no por culpa del entrenador. Tenemos que mejorar y lo vamos a hacer”, afirmó el francés.

    Tchouaméni insistió en que el problema ha sido reiterado en más de un encuentro reciente. “Contra el Celta fue evidente y en otros partidos también. Si no jugamos con la intensidad máxima, va a ser muy difícil ganar”, advirtió.

    El jugador reconoció que el equipo necesita elevar su nivel para competir al máximo en los partidos clave que se avecinan. “Tenemos que entender que para ganar este tipo de partidos hay que dar el máximo. No lo hicimos contra el Celta y debemos hacerlo contra el City”, señaló en referencia al próximo duelo frente al Manchester City.

    El Real Madrid busca recuperar su forma en una temporada marcada por altibajos, y Tchouaméni dejó claro que la responsabilidad está en el vestuario y no en el banquillo.