La estatal Oficina del Bitcoin anunció la creación del primer “Bitcoin Bank” en El Salvador, cuya llegada se vincula con la nueva Ley de banco de inversión aprobada la semana pasada por la Asamblea Legislativa.
En una publicación en la red social X del 7 de agosto de 2025, la Oficina del Bitcoin -creada bajo la administración de Casa Presidencial- señaló escuetamente que “bancos en bitcoin están por llegar al país del bitcoin”. El post se acompañó de una fotografía de lo que podrían ser las nuevas instalaciones.
La publicación coincide con la aprobación de la normativa para crear y regular bancos especiales que operen únicamente con “inversionistas sofisticados”. Estas instituciones deberán cumplir con requisitos de la Ley de bancos y están bajo la fiscalización de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
El programa de $1,400 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) pone cinturones de seguridad a la intervención del gobierno en el ecosistema de criptomonedas. Entre los compromisos se encuentra una limitación en las compras de bitcoin con fondos públicos, aunque la Oficina del Bitcoin mantiene una comunicación pública en redes sociales sobre compras diarias, cuya reserva suma 6,265.18 bitcoins.
“El Salvador está construyendo algo extraordinario”, afirmó la Oficina de Bitcoin en otra publicación, en que enumera los logros: la primera ley de bitcoin, la reserva estratégica, la primera Embajada de Bitcoin, la ley de inteligencia artificial y la compra de chips B300 del fabricante Nvidia.
Para finales de julio se tenía previsto el desmantelamiento del monedero Chivo, cuyo dinero se salvaguardará en dólares estadounidenses en el Banco Central de Reserva (BCR) como parte de los compromisos pendientes ante el FMI. Además, se tenía que liquidar el fondo fiduciario (Fidebitcoin) y publicar los estados financieros de Chivo auditados por un experto independiente. Públicamente, el gobierno no ha confirmado ninguna de estas acciones.
La viceprimera ministra de Taiwán, Cheng Li-chiun, aseguró este lunes que el Gobierno isleño continúa negociando con Estados Unidos tras la aplicación de un arancel «provisional» del 20 % impuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump, a los productos taiwaneses.
El viernes entraron en vigor tanto los aranceles acordados con el Reino Unido, China, Vietnam, Japón, Filipinas, Indonesia, la Unión Europea, Corea del Sur y Pakistán, como las barreras impuestas unilateralmente por Washington a los países con los que no alcanzó acuerdos comerciales, entre ellos India, Suiza, Sudáfrica y Venezuela.
En una comparecencia de prensa, Cheng subrayó que el Ejecutivo taiwanés «seguirá luchando» por una «tarifa mejor y más razonable, en línea con las expectativas de la ciudadanía y la industria», y que se informará «lo antes posible» al Parlamento sobre los avances de las conversaciones.
En declaraciones recogidas por la agencia CNA, la funcionaria explicó que la falta de un acuerdo entre Taiwán y Estados Unidos no se debe a un desencuentro, sino a «cuestiones de tiempo», lo que imposibilita la celebración de una reunión final antes del 7 de agosto, fecha en que entraron oficialmente en vigor estos aranceles.
Asimismo, Cheng recordó que Taiwán es el sexto territorio con un mayor déficit comercial con Estados Unidos , más de $73.000 millones en 2024, según Washington, y que el 90 % de ese déficit está relacionado con los semiconductores y otros componentes electrónicos.
«Washington sigue evaluando el asunto, por lo que se requiere más tiempo para dialogar sobre la cooperación en la cadena de suministro», apuntó la viceprimera ministra en relación a la investigación de EE. UU. conforme a la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, que podría traducirse en nuevos gravámenes sobre los semiconductores y otros productos tecnológicos.
Un 28.3 % de los empleados públicos gana más de $1,000 en El Salvador, según un boletín publicado por la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa).
El documento, elaborado con datos del Ministerio de Hacienda, plantea que el sector público brindó empleo a 161,453 personas al cierre de 2024, exceptuando personal del Ministerio de Defensa, la Corte de Cuentas de la República (CCR), las empresas públicas y de los órganos Judicial y Legislativo. De esta porción, 45,614 personas cotizaron un salario por arriba de los $1,000 mensuales.
Por su parte, un 71.7 % de los trabajadores públicos ganó $1,000 o menos, una cifra que se ha mantenido similar en los últimos dos años.
Los datos divulgados por Ormusa apuntan a que, aunque los empleados públicos se redujeron en 14,330 plazas entre 2023 y 2024, el sector de los asalariados por encima de los $2,000 fue el único que incrementó contrataciones.
El gobierno despidió a 6,033 personas que ganaron menos de $600, así como otros 5,949 que tenían un salario de entre $601 y $1,000, y otras 3,339 personas con una remuneración mensual desde $1,001 a $2,000.
Por su parte, el gobierno dispuso de contratar 991 personas más con un salario superior a $2,000, totalizando 10,526 personas en todo el aparato estatal con este rango salarial al cierre del año pasado.
Salario mínimo
Esta porción de los trabajadores públicos tuvo un salario cinco veces superior al salario mínimo en El Salvador vigente en 2024.
En ese momento, los trabajadores formales todavía devengaban un salario mínimo de $365 mensuales en sectores como comercio y servicios.
Aunque se tomara en cuenta el incremento salarial de un 12 %, vigente desde el 1 de junio de 2025, este grupo de trabajadores tendría una remuneración por encima de la mano de obra que devenga el mínimo.
El Consejo Nacional del Salario Mínimo (CNSM) aprobó en mayo de 2025 incrementar el salario mínimo en el sector comercio, industria y servicios a $408.80, al menos cuatro veces por debajo a los más de $2,000 con los que fue remunerada una parte del aparato estatal.
Al analizar las categorías, Ormusa destaca como el grupo que obtuvieron entre $601 y $1,000 mensuales como el mayoritario, al rondar un 44 % de la mano de obra pública.
El documento también revela que en 2024 hubo alrededor de 709 personas que ganaron $300 o menos en el gobierno, por debajo del salario mínimo vigente en ese momento en el país.
Con esa firmeza responde Zenaida Sorto, una de las mujeres líderes en la restauración del bosque de mangle en la Barra de Santiago, en Ahuachapán. A Sorto no le importan ni el calor ni el lodo: tiene claro que sin reforestación de los humedales, no hay vida posible.
“Nos ha abundado bastante donde hemos reforestado”, afirma con una sonrisa mientras observa a un grupo de visitantes recorrer uno de los terrenos rescatados con apoyo de una póliza ambiental de Davivienda. Se trata de un modelo de restauración que ha sido tan exitoso que ya se replica en Honduras y Costa Rica.
Zenaida Sorto es parte de AMBAS, el socio local de Davivienda. La mujer, originaria de La Unión, ha trabajado por casi una década en el rescate del manglar en Ahuachapán. /Alexander Montes
Resurgir de un bosque
El proyecto comenzó en 2018, cuando Davivienda —a través de su filial Davivienda Seguros— lanzó un programa de restauración del manglar en alianza con la Asociación de Desarrollo Comunal de Mujeres de la Barra de Santiago (AMBAS). Desde entonces, Sorto ha acompañado el proceso, primero como tesorera de AMBAS y luego con manos en la siembra, la preparación de semillas y el trabajo de campo.
En la Barra de Santiago hay manglares blanco, rojo y negro. Algunos crecen hasta el 15 metros. /Alexander Montes
El modelo funciona de forma sencilla pero efectiva: Davivienda destina recursos del seguro de vida para financiar el rescate del ecosistema, mientras que AMBAS contrata a personas de la comunidad para cultivar, sembrar y cuidar las plántulas. Así, además de regenerar el bosque, se generan empleos locales para familias que dependen de la pesca artesanal.
La transformación es visible. Donde antes había suelo árido, hoy crecen árboles de más de 15 metros de altura.
Un manglar es “fuente de vida tanto para el humano como para las aves silvestre, que algunas están en riesgo de extinción”, dice Sorto.
También es hogar de especies en riesgo de extinción, como el cangrejo azul, un símbolo de la lucha ambiental en las costas salvadoreñas. “Poco a poco se ha ido gestionando, esta especie se ha ido reproduciendo”, agrega don José Manuel, quien asegura que la comunidad está comprometida a no cazarlo. “Al contrario, nosotros lo protegemos”, dijo.
El cangrejo azul ha logrado reproducirse en en las hectáreas recuperadas por Davivienda, una especie protegida por los habitantes por su riesgo a desaparecer. /Alexander Montes
AMBAS ha recuperado 13 de 25 hectáreas que requieren intervención humana para regenerar el bosque arrasado por una tormenta en 1980. En los siguientes años, los habitantes construyeron un acceso hacia la costa, que dañó la composición hidrológica del lugar y se perdió el hogar para decenas de especies de animales.
Davivienda intervino ocho hectáreas que entregó oficialmente a la comunidad, terrenos que ahora tienen vida de especies marinas y reptiles, donde se sembraron 26,200 plántulas, además de generar 59,800 plántulas en vivero y 1,800 metros lineales habilitados.
Los trabajadores de AMBAS hacen canales en el bosque recuperado para que mantenga agua suficiente para el crecimiento de las nuevas plantas. /Alexander Montes
Detrás del trabajo técnico también estuvo la Fundación Empresarial para la Acción Social (Fundemas) y la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), quienes generaron información sobre el estado del ecosistema, al tiempo que diseñaron un plan de manejo y activaron un sistema de monitoreo.
Un éxito que cruza fronteras
La póliza de Davivienda ha traído tanto a personas, como clientes corporativos, donde un colegio sentó un precedente al asegurar a sus profesores. “Nuestro propósito es claro: hacer del mundo una casa más próspera, incluyente y verde”, afirmó Rafael Puente, director de Davivienda Seguros.
Representantes de Davivienda, la cooperación alemana, Fundemas y AMBAS en la entrega oficial de ocho hectáreas reforestadas del bosque de mangle el 25 de julio de 2025. /Alexander Montes
El impacto ha sido tan positivo que Grupo Bolívar —matriz de Davivienda— decidió replicar el modelo en Honduras y Costa Rica, adaptándolo a las necesidades de cada territorio.
“Estamos diseñando productos financieros y coberturas de protección que no solo responden al presente, sino que anticipan el futuro”, agregó Puente.
Mientras que un bosque continental consume una tonelada de carbono, un manglar almacena tres veces más. Además, son barreras costeras que protegen a El Salvador de desastres naturales, como tormentas o subidas del mar.
El cocodrilo es el «rey» del manglar, animales que pasan la mayor parte del tiempo descansando para reservar energías. /Alexander Montes
Sin embargo, son ecosistemas incomprendidos porque usualmente se relacionan con zonas sucias y cordones de pobreza, donde la “propuesta de valor” es la construcción de proyectos urbanísticos para generar riqueza.
Los habitantes de Barra de Santiago dependen de la pesca artesanal o viajes en lancha para los turistas, uno de los corredores de mayor pobreza en El Salvador. /Alexander Montes
Según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), en el país hay 39,976 hectáreas de mangle. La institución ha declarado seis sitios Ramsar además de la Barra de Santiago, que incluyen a la laguna El Jocotal, la bahía de Jiquilisco, el embalse Cerrón Grande, la laguna de Olomega y Jaltepeque.
La Barra de Santiago se ha convertido en un destino para proyectos turísticos. /U. Alemán
El Salvador destacó en 2024 con una de las tasas más altas de turismo de negocios en Centroamérica, según la Secretaría de Integración Turística Centroamericana (Sitca).
Los datos de la institución confirman que 29.6 millones de personas hicieron turismo en toda la región, 3.9 millones de estos arribaron a El Salvador, aproximadamente un 13.1 % del total.,
La Sitca clasifica los ingresos por país en cinco categorías y, aunque la de negocios no abarca mayor proporción del turismo local de cada nación, sí ha ganado terreno en El Salvador.
Según los datos regionales, Guatemala tuvo una mayor proporción de turistas por negocios, al abarcar un 8.9 % de los más de 3 millones de visitantes que arribaron a ese país en 2024.
El segundo lugar es agenciado por Nicaragua, en donde un 8.4 % del millón de turistas registrados lo hicieron para hacer negocios. El tercer puesto es ocupado por El Salvador, pues estos visitantes representaron un 7.5 % de los 3.9 millones de personas que ingresaron en 2024.
En Honduras, el turismo de negocios abarcó un 7.3 % de todos los visitantes, en Costa Rica fue un 5.1 %, en Panamá un 4.5 %, en República Dominicana un 2.7 % y en Belice un 3.4 %.
El historial de la Secretaría de Integración confirma que la tasa de turismo de negocios que El Salvador presenta en la actualidad es parecida a la que tenía hace una década, en 2015, cuando siete de cada 100 visitantes llegaban a tierras salvadoreñas por este motivo.
Desde entonces, la proporción de visitantes por negocios se mantuvo por encima del 7 % del turismo general, pero en 2019 esta categoría se fue a pique y pasó a representar un 5 %.
Basado en estos datos, se puede señalar que el país ha recuperado la tasa de turismo de negocios que tenía hace más de seis años.
Otros rubros
Los datos del Sitca confirman que cada país tiene su fuerte ante cada una de las categorías del turismo.
Por ejemplo, en Belice, Costa Rica, Honduras y República Dominicana el turismo por vacaciones, recreo y ocio representa el sector más representativo, al superar entre un 78.9 % y un 93.3 % de los visitantes por país.
El ocio también es la principal categoría que atrae el turismo para Guatemala, Nicaragua, y Panamá.
La única diferencia la hace El Salvador, en donde el principal motivo por el que los turistas visitan el país es para encontrarse con familiares y amigos, con un 42.6 % del total.
A detalle, el Sitca plantea que en 2024 un 32.5 % ingresó a El Salvador por ocio y vacaciones, un 2.5 % lo hizo por congresos y un 14.9 % por otros motivos.
Las desarrolladoras tienen claro que los potenciales clientes de los nuevos proyectos habitacionales son los salvadoreños en Estados Unidos, por lo cual están dispuestas a pagar pauta en este país, aunque cueste tres veces más que en El Salvador, reveló una investigación de la Escuela Mónica Herrera.
El estudio, titulado “Toma este TikTok patria querida”, explora la identidad cultural de la diáspora salvadoreña en Estados Unidos, así como la percepción que tienen de El Salvador, los lugares turísticos que más demanda y cuántos aspiran regresar a vivir o tener una propiedad.
Un capítulo de la investigación recoge los anuncios activos e inactivos de proyectos habitacionales e inmobiliarios que se pautaron en Estados Unidos hasta febrero de 2025 a través de la Biblioteca de Anuncios de Meta.
Según los resultados, 10 proyectos tenían hasta 30 anuncios pagados en Estados Unidos, así como la inmobiliaria Porta Real State.
Los proyectos con pauta pagada son Aguas Calientes Lake Villas, Ciudad Formosa, Elemento, Las Luces, Neo San Francisco, Ocean Breeze, Opico Gardens, Renacer Condominio, Torres Ámbar y Wave House.
El documento señala que un “aspecto clave que define el lujo es el precio de los inmuebles”, pues en siete ocasiones la publicidad señala que superan los $300,000 o más. Los anuncios buscan transmitir que las personas adquirirán una propiedad en una zona de alta plusvalía, y con seguridad como elemento diferenciador.
Regreso de los salvadoreños
La investigación parte de un hecho: gran parte de los precios de la vivienda en el Área Metropolitana de San Salvador son inaccesibles para la mayoría de la población salvadoreña”. También, los proyecto en la costa se edifican pensados en la clase socioeconómica alta del país y para los salvadoreños en el exterior “con capacidad de pagarlos”.
A menudo se escucha en las calles la creencia que “los salvadoreños en el exterior han encarecido el costo de la vida en el país”, porque están dispuestos a pagar más dinero por una propiedad o comprar vehículos de mayor pesaje.
La desarrolladora 3 Torres, uno de los grandes de la industria de la construcción, reporta que el precio de la tierra se ha encarecido un 30 % desde 2020. “Viene el hermano lejano y dice ‘yo puedo pagar’”, dijo Milton Galdámez, gerente de operaciones de la desarrolladora, a Diario El Mundo en una entrevista en noviembre de 2024.
La investigación de la Escuela Mónica Herrera encontró también que un 51.3 % de los salvadoreños en Estados Unidos piensa comprar casa, rancho de playa o terreno en el corto plazo.
Los socios comerciales que han logrado acuerdos con la Administración Trump y distintas empresas, como Apple o Nvidia, han prometido miles de millones de dólares en inversiones en Estados Unidos para lograr pactos menos lesivos y sortear así unos aranceles que están redefiniendo el orden mundial.
Las inversiones comprometidas por parte de la Unión Europea (UE), Corea del Sur o Japón, socios comerciales de Estados Unidos, superan ya los 2 billones de dólares, aunque el horizonte temporal es todavía difuso en cuanto a los plazos de los que disponen cada uno de esos socios.
Ese gasto para contentar a Trump también ha llegado a las empresas, tanto estadounidenses como extranjeras, que buscan librarse de estos gravámenes fabricando en el país norteamericano.
Hace apenas diez días, EE. UU. y la UE firmaron un acuerdo que, más allá de imponer un arancel del 15 % a las exportaciones europeas, también prevé adquirir gas natural licuado y petróleo estadounidenses por 750.000 millones de euros para sustituir el petróleo ruso.
Europa también comprará chips por 40.000 millones de euros (unos 46.600 millones de dólares) para desarrollar las gigafactorías de inteligencia artificial (IA) en la UE, además de invertir «al menos 600.000 millones de dólares en diversos sectores de los Estados Unidos de aquí a 2029».
Corea del Sur ha accedido a acometer inversiones por valor de 350.000 millones de dólares en Estados Unidos y comprar gas natural licuado (GNL) por valor de 100.000 millones de dólares, con tal de rebajar del 25 al 15 % los aranceles a sus exportaciones hacia el mercado estadounidense.
Japón, que también pagará el 15 % de aranceles para todas sus exportaciones al país norteamericano, creará un fondo de 550.000 millones de dólares para invertir en suelo estadounidense.
Fabricar en EE. UU., una puerta para evitar los aranceles
Fabricantes de chips, automovilísticas, empresas tecnológicas o farmacéuticas, compañías que pertenecen a sectores amenazados por los aranceles, han negociado con la Administración Trump para lograr exenciones que siempre han tenido una misma respuesta: invertir en EE. UU.
Nvidia fue uno de los primeros en prometer una inversión sideral: ya en abril, anunció que fabricaría supercomputadoras de IA en EE. UU. por primera vez y produciría infraestructura en ese ámbito por valor de 500.000 millones de dólares durante los próximos cuatro años.
Antes, la taiwanesa y líder en la producción de chips TSMC anunció una inversión de 100.000 millones de dólares en EE. UU. para construir tres nuevas fábricas, dos instalaciones de empaquetado de chips avanzados y un centro de desarrollo.
También se apuntó a esa tendencia Apple, que primero prometió invertir 500.000 millones de dólares en cuatro años para ampliar su producción en el país, una cifra a la que esta semana sumó otros 100.000 millones de dólares.
Todas estas inversiones tienen un denominador común: evitar los gravámenes de Trump. Pero la cascada de inversiones también llega a otros sectores como el automóvil.
General Motors explicó en junio que trasladará de México a EE. UU. la fabricación de dos modelos y que durante los próximos años invertirá 4.000 millones de dólares en tres plantas estadounidenses para incrementar su producción.
No ha sido la única, pues también se han movido otros fabricantes extranjeros como Toyota, que, en boca de su director financiero, Takanori Azuma, dijo esta semana que tienen planes a medio y largo plazo para «impulsar la producción» en Estados Unidos, aunque todavía no han concretado sus inversiones.
Por ahora, su filial Toyota Norteamérica ya ha anunciado una inversión de 88 millones de dólares en su planta de Virginia para producir la próxima generación transmisores híbridos.
En el ámbito farmacéutico, Johnson&Johnson destinará 55.000 millones de dólares en cuatro años y la suiza Roche invertirá 50.000 millones de dólares en cinco ejercicios, por los 20.000 millones de la francesa Sanofi o los 50.000 de AstraZeneca en ese mismo periodo.
Más allá de estos anuncios, en los últimos meses Trump también ha cerrado varias inversiones para «reindustrializar» Estados Unidos, sobre todo tras una gira por Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos (EAU) en la que logró acuerdos por «entre 3.500 y 4.000 millones de dólares» en EE. UU. durante los próximos diez años.
El republicano aseguró que EAU invertirá 1.400 millones en semiconductores, manufactura e inteligencia artificial durante los próximos diez años, mientras que Arabia Saudí destinará 142.000 millones de dólares a empresas de defensa estadounidenses.
Los hogares salvadoreños recibieron en promedio $26.7 millones diarios en remesas durante el primer semestre del año, según estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR).
Del 1 de enero al 30 de junio de 2025, las remesas rebasaron los $4,837.69 millones. Esta cifra significó un fuerte incremento de un 17.9 % en relación con el mismo período de 2024, en un contexto clave por la agresiva política contra la migración en Estados Unidos que han impulsado a los salvadoreños en este país a enviar más dinero en caso de emergencia.
Según el BCR, las remesas crecieron en $735.7 millones sobre los $4,102 millones captados en el primer semestre de 2024, cuando el promedio diario fue de $22.6 millones.
De los primeros seis meses del año, mayo marcó una cifra histórica al superar los $899.1 millones, el monto mensual más alto desde que el BCR tiene registro a partir de la década de 1990. Esto tiene relación con la celebración del Día de la Madre, una de las fechas en las cuales los salvadoreños en el exterior suelen enviar más dinero junto con las fiestas de fin de año.
El promedio mensual de remesas en junio se colocó en $350.5, un 13.3 % más que el promedio registrado al término de 2024, cuando fue de $308.9.
Mayores ingreso
Un 54 % de las remesas captadas en el primer semestre corresponde a montos inferiores a los $1,000, mientras que un 20 % va de $1,000 a $1,999, y un 15.4 % llega hasta los $2,999.
Estos últimos segmentos experimentaron un crecimiento de un 27.6 % y un 59.5 %, respectivamente, frente a 2024, lo cual significa que los salvadoreños en el exterior están enviado montos más voluminosos.
Al menos 1.85 millones de salvadoreños recibieron remesas en los primeros seis meses del año, de los cuales un 57.6 % corresponde a mujeres y un 42.3 % a hombres.
El promedio de remesas recibido por las mujeres es de $319.6, mientras que en los hombres de $404.6.
Las remesas representaron el 25.9 % del producto interno bruto (PIB) en el primer semestre de 2025, dinero que llega al 26.8 % de los hogares salvadoreños. Según el VII Censo de Población, al menos 514,739 familias reciben estos ingresos, un 90 % más que los 270,045 receptores de 2007, cuando se realizó el anterior censo.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) reporta que El Salvador es el segundo país latinoamericano que más remesas recibe como relación del PIB, con un promedio de un 24.6 % entre 2020 y 2024, solo superado por Honduras que tiene un 25.9 %.
Un 24.6 % de trabajadoras que tienen un bebé en El Salvador no reciben la licencia completa de maternidad, según una investigación publicada por la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa).
La encuesta fue elaborada en junio de 2025 y contó con la opinión de más de un centenar de mujeres que laboraron de forma remunerada y tuvieron un embarazo en los últimos cinco años.
Ormusa consultó sobre el acceso a la licencia de maternidad, dando como resultado un 72.8 % de las salvadoreñas que aseguraron haber recibido el acceso completo a la prestación de ley.
Por su parte, un 24.6 % dijo que no pudo recibirla completa y un 2.6 % aseguró desconocer tener derecho de dicha medida.
Ormusa asegura que es preocupante que las mujeres no hayan recibido la licencia completa porque atenta en contra del Código de Trabajo, que habilita cuatro meses posterior al parto de licencia con goce de sueldo.
“Representa una violación a la legislación laboral y una afectación directa a los derechos de las madres y sus futuros hijos e hijas”, puntualiza el documento.
Aunque Ormusa señala que la cifra de las encuestadas no es tan amplia como otras indagaciones, sí representa un espejo de lo que ocurre a diario en el ámbito laboral.
Antes y después del parto
La investigación evidencia que las mujeres incluso han alertado sobre inconsistencias al momento de solicitar permisos para sus controles prenatales.
El documento indica que un 73.7 % de las mujeres sí recibió permiso para dicha actividad de forma remunerada, mientras que un 21.9 % accedió al permiso pero sin goce de sueldo, un impacto directo en la economía de las trabajadoras.
En la lista también destaca un 3.5 % al que se le negó asistir a los controles prenatales y un 0.9 % que no lo solicitó por desconocimiento.
Ormusa señala que incluso al momento de solicitar permiso para lactar a los bebés las mujeres tuvieron problemas, pues un 19 % no tuvo autorización de su empresa para hacerlo y otro 8.8 % no lo solicitó.
La institución recomienda a los empleadores públicos y privados que garanticen los derechos en el período de maternidad y lactancia para las mujeres.
Además, aconseja que el país debe impulsar programas para que las mujeres conozcan sobre sus derechos laborales a través de canales accesibles.
El Ministerio de Turismo (Mitur) reportó este viernes que 2.8 millones de personas hicieron turismo interno durante las vacaciones agostinas.
El turismo interno creció un 16 % frente al período festivo de 2024. Según Morena Valdez, ministra de Turismo, la feria de Siverland recibió el 50 % de las personas que salieron durante la pausa laboral, con 1.4 millones de visitantes.
Valdez sostuvo que el centro histórico de San Salvador se mantuvo entre los destinos favoritos, con 913,000 visitantes.
Además, 248,000 personas visitaron los recintos turísticos públicos, 124,000 en parques culturales, 122,000 en las playas públicas, 82,000 en los zonas del Ministerio de Obras Públicas (MOP), y 9,000 en áreas naturales protegidas.
Sitios públicos más visitados en 2025:
-Siverland
-Centro histórico
-Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES)
-Complejo turístico del Puerto de La Libertad
-Parque Natural Balboa
Además, Valdez detalló los parques más visitados del Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU):