Categoría: Nacionales

  • Detienen a joven que robó motocicleta en San Miguel

    Detienen a joven que robó motocicleta en San Miguel

    Un joven de 18 años fue detenido este domingo por la Policía Nacional Civil (PNC) luego de ser captado en video, robando una motocicleta en el barrio El Calvario de San Miguel.

    La corporación señaló que la motocicleta estaba estacionada afuera de una vivienda, cuando el hombre la robó, el dueño denunció y Esteban Armando Gaitán Mendoza fue capturado en el cantó Mazatepeque, del mismo departamento oriental. El muchacho será remitido por el delito de hurto.

    En otro hecho, la PNC también reportó la detención de un presunto pandillero de la Mara salvatrucha (MS-13), identificado como Miguel Ernesto Ortiz Méndez, alias «El Queso», a quien le atribuyen la función de extorsionar de parte de la clica Esperanza Locos Salvatruchos, en Olocuilta, La Paz.

    La Policía señaló que el presunto pandillero exigía la extorsión a los comerciantes, bajo amenazas de muerte.

    Ortiz Méndez fue detenido en la colonia Montelimar de Olocuilta, a bordo de un vehículo.

    Pandillero detenido por extorsionista en Olocuilta. / PNC.
  • Dos agresores sexuales de menores de edad fueron condenados en La Unión: ambos están prófugos

    Dos agresores sexuales de menores de edad fueron condenados en La Unión: ambos están prófugos

    Dos fallos condenatorios por graves delitos sexuales contra menores de edad en el departamento de La Unión, emitió el Tribunal de Sentencia del distrito con el mismo nombre el pasado viernes, cuyas penas suman más de 54 años de cárcel.

    Los sentenciados, Avis Enrique Melgar y Francisco Javier Guerrero Chávez, fueron encontrados culpables por el Tribunal, en ambos casos con sentencias dictadas en rebeldía, informó la Fiscalía General de la República (FGR).

    La pena más alta, de 42 años y 8 meses de prisión, fue impuesta a Avis Enrique Melgar, hallado culpable de violación y agresión sexual en menor o incapaz agravada en modalidad de delito continuado.

    Las agresiones contra la víctima se prolongaron durante años en el cantón San Felipe, del distrito de Pasaquina.

    Según el reporte fiscal, los abusos iniciaron en 2018, cuando la víctima apenas tenía 9 años, con Melgar manoseándola y advirtiéndole que no contara nada a su madre, bajo la promesa de esperarla hasta que cumpliera los 13 años.

    La violación se consumó posteriormente, con ataques que ocurrieron entre 2021 y 2022, periodo en el que el procesado continuó con las amenazas para asegurar el silencio de la víctima y le entregaba dinero en ocasiones. El caso fue judicializado por la FGR en 2023, tras una alerta recibida por el Consejo Nacional de la Niñez (CONAPINA).

    En un caso diferente, Francisco Javier Guerrero Chávez recibió una condena de 12 años de prisión por agresión sexual en menor o incapaz agravada en modalidad de delito continuado contra una niña de 6 años.

    Los hechos se remontan al 7 de octubre de 2019 en el caserío Los Amates, jurisdicción de Yayantique, donde Guerrero Chávez aprovechó que la menor llegó a comprar a la tienda de su propiedad y que se encontraba solo.

    El informe fiscal detalla que el imputado realizó tocamientos indebidos a la niña en diversas ocasiones, llegando a acostarla en un sofá y a quitarle la ropa. La madre de la víctima descubrió lo ocurrido al percatarse de la tardanza de su hija y consultarle el motivo, lo que derivó en la inmediata denuncia del crimen ante la FGR ese mismo día.

  • La Cofradía de las Flores y las Palmas vuelve a llenar de color y tradición las calles de Panchimalco

    La Cofradía de las Flores y las Palmas vuelve a llenar de color y tradición las calles de Panchimalco

    Cientos de personas participaron este domingo en la tradicional Cofradía de las Flores y las Palmas de Panchimalco, una de las expresiones culturales y religiosas más emblemáticas de El Salvador y que desde diciembre de 2025 forma parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

    La celebración reunió a familias, feligreses y turistas nacionales y extranjeros en las calles de Panchimalco, en San Salvador Sur, donde se desarrollaron procesiones, danzas folclóricas, música tradicional, ferias artesanales y ofrendas florales.

    La festividad, conocida también como Festival de Flores y Palmas, es una tradición con fuerte arraigo indígena y religioso que cada año agradece la llegada de la temporada de lluvias y honra a la Virgen de Concepción, mezclando elementos espirituales indígenas y cristianos.

    La Secretaría de Prensa de la Presidencia publicó este domingo que esta práctica cultural ha sido preservada durante generaciones gracias al compromiso de la comunidad local, especialmente de familias y portadores de la tradición.

    La Unesco oficializó el reconocimiento internacional el 10 de diciembre de 2025, durante la vigésima reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, celebrada en Nueva Delhi, India.

    Con esta inscripción, la Cofradía de las Flores y las Palmas se convirtió en la primera manifestación cultural salvadoreña en obtener una declaratoria de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

    Según información oficial, el reconocimiento fue resultado de un proceso de investigación y documentación impulsado por el Ministerio de Cultura, la Cancillería salvadoreña y la comunidad de Panchimalco.

    La Unesco destacó entonces la espiritualidad, creatividad colectiva y continuidad cultural de esta tradición, preservada principalmente por mujeres, familias y autoridades tradicionales del municipio.

    Esta celebración se realiza el primer domingo del mes de mayo, y este año, coincidió con la celebración del Día de las Madres en El Salvador.

  • Hombre condenado a 37 años de prisión por homicidio y ataque armado en Ciudad Delgado

    Hombre condenado a 37 años de prisión por homicidio y ataque armado en Ciudad Delgado

    El Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador condenó a 37 años de prisión a Carlos Eloy Castañeda Hernández por participar en el asesinato de una persona y en el intento de homicidio de otras tres, en un hecho ocurrido en marzo de 2021 en Ciudad Delgado, informó la Fiscalía General de la República (FGR).

    De acuerdo con la resolución judicial, Castañeda Hernández fue condenado por los delitos de homicidio simple en calidad de cómplice no necesario, homicidio en grado de tentativa y tenencia, portación o conducción ilegal o irresponsable de arma de fuego.

    Según la investigación fiscal, las víctimas llegaron durante la noche a la vivienda del imputado para reclamarle por un problema relacionado con uno de sus hijos.

    Durante la discusión, el hijo de Castañeda sacó un arma de fuego y disparó contra una de las víctimas, quien murió debido a las lesiones.

    La Fiscalía señaló que posteriormente el ahora condenado tomó el arma y disparó en varias ocasiones contra las otras tres personas, quienes sobrevivieron al ataque. Tras el hecho, el hijo del imputado huyó del lugar.

    El tribunal impuso 10 años de prisión por el homicidio en calidad de cómplice no necesario, al considerar que permitió la fuga del autor material y no auxilió a la víctima. Además, recibió ocho años de cárcel por cada uno de los tres casos de homicidio tentado y tres años adicionales por el delito relacionado con el arma de fuego.

    La sentencia fue emitida en presencia del imputado. El tribunal también ordenó el pago de $700 en concepto de responsabilidad civil a favor de una de las víctimas.

  • Una mujer fue asesinada en Tamanique, La Libertad, este sábado

    Una mujer fue asesinada en Tamanique, La Libertad, este sábado

    La Policía Nacional Civil (PNC) reportó el asesinato de una mujer en Tamanique, La Libertad Costa, la noche de este sábado.

    Según los datos que la corporación, la mujer fue asesinada con arma blanca y hasta ayer investigaban y buscaban al responsable. El posible feminicidio fue reportado a las 9:14 de la noche.

    Previamente, la cuenta de @desaparecidosSV y el Movimiento de Trabajadores de la Policía Nacional Civil habían reportado el feminicidio, pero el hecho habría ocurrido en la madrugada según estas versiones.

    «El hecho ocurrió al interior de un rancho privado en sector de Playa El Zunzal, Tamanique, La Libertad; donde una mujer fue asesinada al parecer por su pareja sentimental en horas de la madrugada, quién se dio a la fuga después de cometer el feminicidio», reportó la cuenta de Desaparecidos SV.

    El pasado domingo 3 de mayo, un nicaragüense de 43 años fue asesinado con arma blanca en San Miguel, previo a este hecho y el pasado miércoles, 6 de mayo, reportaron la muerte de un hombre en El Congo, y donde señalaron que podría tratarse de un suicidio, hasta la fecha, este hecho no fue confirmado y tampoco ampliaron si investigaban un posible homicidio.

    Mientras que el pasado 7 de mayo, la PNC también registró un homicidio en Coatepeque, la víctima fue un hombre de 67 años, por el que fue detenido Sigfredo Antonio Mena Vásquez, de 35 años de edad.

    Según un recuento que la Organización de Mujeres en Paz (Ormusa) llevaba hasta en marzo, se habían asesinado a seis mujeres en El Salvador, posteriormente, ocurrieron dos feminicidios más y ahora este; bajo esa premisa, en 2026 han ocurrido al menos nueve feminicidios o muertes violentas de mujeres.

    El gobierno no contabiliza estos hechos como feminicidios, aunque el tipo penal existe en la legislación salvadoreña.

  • Condenan a más de 58 años de prisión a hombre por agresiones sexuales contra dos menores en Ilopango

    Condenan a más de 58 años de prisión a hombre por agresiones sexuales contra dos menores en Ilopango

    El Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador condenó esta semana a 58 años y ocho meses de prisión a Roberto Carlos Gámez Cañas por los delitos de agresión sexual en menor e incapaz agravada continuada y violación agravada en menor o incapaz continuada, informó la Fiscalía General de la República (FGR).

    Según la investigación fiscal, el condenado era familiar de las víctimas, dos hermanos menores de edad, con quienes residía en una vivienda de Ilopango, en San Salvador Este.

    La Fiscalía sostuvo que el imputado aprovechaba la ausencia de la madre de los menores para cometer las agresiones sexuales. Los abusos habrían iniciado en 2011 y se prolongaron hasta inicios de 2016.

    De acuerdo con el expediente judicial, el hombre también amenazó a las víctimas para evitar que lo denunciaran. Sin embargo, los menores relataron lo ocurrido a su madre, quien interpuso la denuncia ante las autoridades.

    Durante el juicio, la Fiscalía presentó pruebas que, según la institución, permitieron establecer la responsabilidad penal del acusado.

    Además de la pena de prisión, el tribunal ordenó al condenado pagar $2,800 en concepto de responsabilidad civil a favor de las víctimas.

  • ¿Sin planes para el Día de la Madre? Estas son las actividades para este feriado

    ¿Sin planes para el Día de la Madre? Estas son las actividades para este feriado

    Parques, mercados y diferentes espacios públicos han planificado actividades para que los salvadoreños asistan en este Día de la Madre, estas son algunas si aún no tienes un plan para llevar a mamá.

    Mercado San Miguelito

    El mercado San Miguelito, ubicado en el barrio con el mismo nombre en San Salvador ha preparado un show de mariachis, botargas para tomas de fotografías, entregas de flores, entrega de bolsas «totebags» con diseños para mamá. Desde las 10:00 hasta mediodía también habrá  un tropicombo para mamá y por la tarde estará la transmisión del partido del Barcelona versus el Real Madrid, para aquellas madrecitas que disfrutan del fútbol.

    A partir de las 4:00 de la tarde, será una tarde musical de tríos y boleros para mamá.

    Centro Histórico

    Las autoridades del Centro Histórico de San Salvador han preparado una diversidad de actividades:
    En la plaza Universitaria a partir de las 2:00 de la tarde, las mamás pueden asistir a clases de yoga, mientras que a partir de las 3:00 de la tarde habrá música en vivo en el paseo San Jorge, en la 4a calle Oriente, frente al Banco de los Trabajadores, en el Kilómetro Cero y en la plaza Morazán.

    Nuevamente en la plaza Universitaria, a las 6:00 de la tarde habrá un recital de piano, y a las 6:30 habrá un concierto de la Orquesta de San Salvador frente a la Biblioteca Nacional.

    La comuna capitalina ha dispuesto la entrega de rosas a partir de las 5:00 de la tarde frente a la Biblioteca Nacional, acompañado de mariachis.

    Millenium plaza

    A partir de las 3:00 de la tarde, mamás e hijos podrán disfrutar de una tarde pintando una tote bag por un costo de $5 y más tarde, habrá una gala donde se premiarán a las madres más icónicas.

    Presidente plaza

    A partir de las 10:00 de la mañana habrá un mercadito de emprendedores, sets para tomarse fotos con mamá y poesía.

    Cada 10 de mayo, en El Salvador se celebra el Día de la Madre por decreto legislativo, un día de asueto remunerado, que reconoce a las mamás salvadoreñas.

     

  • Calor continuará este Día de la Madre con temperaturas de hasta 39 grados y posibilidad de lluvias

    Calor continuará este Día de la Madre con temperaturas de hasta 39 grados y posibilidad de lluvias

    El ambiente caluroso continuará este domingo 10 de mayo, Día de la Madre, con temperaturas de hasta 39 grados Celsius en algunos puntos del país y probabilidad de lluvias por la tarde y noche, informó el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn).

    Según el pronóstico, el cielo estará poco nublado durante la madrugada y mañana, mientras que por la tarde se esperan lluvias puntuales en la cadena volcánica central y occidental, así como en la zona norte del país.

    Por la noche, las lluvias continuarán principalmente en la zona norte, con énfasis en Chalatenango y Santa Ana.

    El Marn prevé temperaturas máximas de 39 grados Celsius en Nueva Concepción, Chalatenango; 38 grados en La Unión; y 37 grados en San Miguel y La Libertad. En San Salvador se esperan hasta 33 grados Celsius.

    Las condiciones de calor se mantienen en medio de una ola de calor que afecta especialmente a seis distritos del país: Güija, Candelaria de la Frontera, Finca Los Andes, Acajutla, Los Naranjos y Perquín, según confirmó el Marn este sábado.

    La institución también informó que el fenómeno persistirá en los próximos días y recordó que el viernes se registró un récord de temperatura en Güija, donde el termómetro alcanzó los 40.5 grados Celsius.

    Además, Medio Ambiente prevé el ingreso de una nube de polvo del Sahara en bajas concentraciones, lo que podría mantener el ambiente brumoso y las altas temperaturas.

    Ante estas condiciones, las autoridades recomendaron evitar la exposición prolongada al sol entre las 11:00 de la mañana y las 3:00 de la tarde, mantenerse hidratado y usar ropa fresca y ligera.

  • Notifican audiencia preliminar contra empresario Enrique Rais para octubre

    Notifican audiencia preliminar contra empresario Enrique Rais para octubre

    El Juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador notificó por medio de un edicto judicial la realización de la audiencia preliminar contra el empresario Enrique Rais y otros imputados procesados por presuntos delitos vinculados a corrupción, lavado de dinero y delitos contra la administración pública.

    De acuerdo con el edicto, la audiencia preliminar fue programada para el 9 de octubre de 2026 y podría extenderse hasta el 13 de octubre, debido a la cantidad de procesados y delitos atribuidos en el caso.

    El empresario José Aquiles Enrique Rais López es acusado provisionalmente del delito de cohecho activo, en perjuicio de la administración pública.

    En el mismo proceso también es señalado el exfiscal general Luis Antonio Martínez González, acusado provisionalmente de cohecho activo, también en perjuicio de la administración pública.

    Mario Ricardo Calderón Castillo, Claudia María Herrera Díaz, Matteo Pasquale y Franco Pacetti figuran en el proceso como víctimas subsidiarias en el delito de lavado de dinero y de activos.

    Asimismo, Francisco José Paredes Valladares es acusado de omisión de investigación, falsedad documental agravada y privación de libertad por funcionario o empleado público, agente de autoridad o autoridad pública.

    Wilson Alexander Nieto Alvarado y César Augusto García Barrera son procesados por el delito de peculado en calidad de cómplices necesarios, en perjuicio de la administración pública.

    El tribunal indicó que la notificación fue realizada por medio de edicto debido a que los procesados son considerados ausentes dentro del caso judicial.

  • Un diploma salvadoreño para una educadora estadounidense

    Un diploma salvadoreño para una educadora estadounidense

    “Ubi Scientia, Ibi Patria”. «Donde hay conocimiento, allí está la patria”. Mediante esa frase latina, el Ateneo de El Salvador, fundado en septiembre de 1912, fue mucho más allá del tradicional concepto del patriotismo, porque decidió no fijarlo en torno a una identidad de sangre o territorio, sino que lo vinculó con el conocimiento. Así, el saber pasó a ser el Gran Territorio de la Mancha de cualquier ser humano ilustrado, sin fronteras cartográficas u otro tipo de limitaciones geográficas, pero sin dudar de las implicaciones ideológicas de un concepto así.

    Aunque las mujeres salvadoreñas y extranjeras habían comenzado a ser aceptadas como socias por la Academia de Ciencias y Bellas Letras de San Salvador desde mayo de 1888, para la década de 1930 eran muy escasas las entidades que admitían y fomentaban la presencia femenina entre sus filas, a excepción de algunas logias teosóficas vinculadas con los altos niveles de la intelectualidad nacional o con los más cercanos círculos de poder dentro del martinato. Por ello, no resultaba extraño que la educadora barcelonesa María Solà de Sellarès o la cosmetóloga californiana Madame Rosteau frecuentaran Casa Presidencial en el barrio de San Jacinto.

    En medio de un país con poco menos de un millón de habitantes y con un analfabetismo superior al 90%, el Ateneo de El Salvador constituía una reserva intelectual que buscaba posicionarse como un centro de pensamiento crítico, con actividades centradas en la difusión cultural y la promoción educativa, aunque sin cuestionar las políticas públicas emanadas desde los poderes del Estado controlados por el Partido Nacional Pro-Patria.

    El 23 de abril de 1933, en la capital salvadoreña, la junta directiva del Ateneo de El Salvador suscribió un diploma, mediante el que le otorgó la condición de “socio correspondiente” a “don” Heloise Brainerd, una educadora estadounidense. Entre las firmas de ese documento -con decorados Art Nouveau y fitomórficos hechos por la capitalina Imprenta Palacios y Compañía- figuran diversos intelectuales y masones de altos grados, como el general, ingeniero y escritor José María Peralta Lagos, el empresario alemán Hugo Rinker, los abogados Dres. David Rosales h., Nazario Soriano y Guillermo Trigueros, los educadores Victorino Ayala, Francisco R. Osegueda y Gilberto Valencia Robleto.

    Copia digital del diploma extendido por el Ateneo de El Salvador, en abril de 1933. El original se encuentra en los archivos del Swarthmore College, cerca de Filadelfia.

    El profesor Valencia Robleto (San Salvador, 1892-1968) era un graduado de la Escuela Normal de Varones -donde estudió bajo la dirección de mentores alemanes-, pero en la década de 1930 era más respetado como ensayista y divulgador de la necesidad de que El Salvador contara con una reforma educativa, en la que debía haber espacios para la educación destinada al sector femenino nacional. Además de sus cargos directivos y de redacción en el Ateneo de El Salvador y su revista institucional, también militó en las filas masónicas de la Gran Logia Cuscatlán, en la que también ocupó cargos directivos y colaboró con sus medios de propaganda y difusión.

    Mediante cartas y canjes de revistas y libros, el profesor Valencia Robleto picó piedra entre la burocracia del país y logró abrirse paso entre corresponsales en el exterior. En especial, entre personas que laboraban en las oficinas de educación y cultura de la Unión Panamericana, una entidad surgida en la capital estadounidense como resultado de la Primera Conferencia Panamericana desarrollada entre 1889 y 1890. Una de esas funcionarias interesadas en mantener comunicación activa con El Salvador resultó ser la educadora estadounidense Heloise Brainerd, con quien el pedagogo salvadoreño podía escribirse en lengua castellana.

    Heloise Brainerd nació el 30 de abril de 1881 en Wallingford (Vermont, Estados Unidos), en el hogar de Charles y Emily Sanford Brainerd, una familia de clase media de Nueva Inglaterra.

    Retrato de Helen Brainerd, en su anuario de graduación del Smith College, 1904. La imagen fue retocada mediante Gemini, la inteligencia artificial de Google.

    Desde joven mostró inclinaciones académicas notables. Entre 1900 y 1901 fue estudiante del Middlebury College, pero después pasó al Smith College (Northampton, Massachusetts), una de las históricas Seven Sisters o Siete Hermanas, grupo de universidades de élite que constituían el equivalente femenino a la Ivy League, cuyas universidades entonces sólo admitían a hombres como estudiantes, docentes y directivos. Fue en el Smith College donde obtuvo su grado universitario en Pedagogía, en 1904.

    Tras su graduación, se radicó en la capital mexicana, donde entre 1905 y 1909 trabajó como secretaria bilingüe en un despacho jurídico. Esa experiencia la introdujo en el conocimiento pleno de la lengua castellana, así como en el manejo de la vida cotidiana latinoamericana. Ese conocimiento lingüístico y sensibilidad cultural le otorgaron un bagaje personal que le permitió comprender las realidades sociales de un continente que muchos funcionarios estadounidenses apenas observaban desde una distancia condescendiente.

    En 1909 se estableció en Washington, D. C., y comenzó a trabajar en la Unión Panamericana como secretaria privada del subdirector y llegaría a ser la jefa de la División de Educación dentro de una carrera de 26 años al servicio de la diplomacia interamericana. En 1929, su oficina pasó a ser la División de Cooperación Intelectual, con la misión expresa de fomentar el intercambio educativo, artístico, literario, científico y cultural entre los países del continente americano. Ese puesto administrativo la convirtió en figura clave en la construcción de los lazos culturales y académicos entre las naciones americanas en un período en que el panamericanismo era todavía un proyecto en construcción, lleno de tensiones entre los ideales de cooperación y la realidad de la hegemonía estadounidense en medio de países dominados por dictaduras férreas y países agroexportadores con poblaciones de mayorías indígenas y de mestizos o afrodescendientes en situaciones de graves exclusiones sociales, políticas y económicas.

    En 1928 fue comisionada por la Unión Panamericana para que viajara, durante seis meses, por las Américas. Visitó la casi totalidad de las repúblicas, aunque dejó por fuera a Colombia y Venezuela. Esa fue la única oportunidad en la que tocó suelo salvadoreño, donde tuvo oportunidad de conocer y entrevistarse con funcionarios del gobierno del Dr. Pío Romero Bosque padre, así como intelectuales como Alberto Masferrer y el profesor Valencia Robleto.

    Para cuando ella llegó a San Salvador, en el país ya funcionaba una entidad muy parecida a la que ella dirigía. El 14 de julio de 1927, en la capital fue instalada la Comisión Salvadoreña de Cooperación Intelectual, una dependencia de la Sociedad de Naciones (antecedente histórico de la Organización de las Naciones Unidas, ONU). Esa comisión nacional fue compuesta por personalidades masculinas como Francisco Gavidia, José María Peralta Lagos, Alberto Masferrer, Juan Ramón Uriarte Dordelly y los doctores Julio Enrique Ávila Villafañe, Manuel Castro Ramírez p., Víctor Jerez, Pedro Salvador Fonseca, Francisco Martínez Suárez y otros más.

    Con su visita, la profesora Brainerd evidenció que siempre iba más allá de las meras visitas protocolarias, por lo que no resultaba nada extraño que buscara construir redes permanentes de confianza y trabajo con mujeres e intelectuales de los países que visitaba. Como resultado de esa extensa experiencia, en 1931 publicó el artículo Intellectual Cooperation between the Americas, que fue difundido por el Boletín de la Unión Panamericana.

    El 22 de junio de 1935, la profesora Brainerd se retiró de la Unión Panamericana y fue incorporada de inmediato a la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (WILPF, por su siglas en inglés), de la que era socia desde varios años antes. Asumió el cargo presidente del Comité de las Américas y de la División de Trabajo Interamericano de la sección estadounidense de la organización, con la que compartía su compromiso con el pacifismo y la igualdad de la mujer. Además, ella se convirtió em la primera delegada hispanohablante de la sección estadounidense de la organización.

    Su incorporación a la WILPF cambió el tono del diálogo de la organización en las Américas. En lugar de favorecer la preponderancia estadounidense, su enfoque se caracterizó por el respeto y el fomento de los objetivos internacionalistas. La profesora Brainerd reconoció, de forma pública, que su trayectoria burocrática en la Unión Panamericana podía generar sospechas de motivaciones imperialistas entre sus interlocutoras latinoamericanas.

    En lugar de eludir esa incomodidad, la abordó de frente, con lo que brindó tranquilidad a las mujeres de otras ramas de la WILPF respecto a la sinceridad de sus intenciones. Con el objetivo de incorporar a las mujeres latinoamericanas al movimiento pacifista, viajó otras veces por países del continente americano y mantuvo nutrida correspondencia con mujeres líderes de la región latinoamericana.

    Pese a sus buenas intenciones personales, sus esfuerzos desde la WILPF encontraron resultados desiguales en cada país y contexto político. Sus iniciativas en México no tuvieron demasiado éxito, pese a que hubo avances iniciales. Para mediados de la década de 1930, la lucha de las mujeres mexicanas por los derechos políticos no coincidía con los objetivos internacionalistas, a diferencia de lo que sí ocurría en El Salvador con mujeres líderes como María Álvarez de Guillén Rivas o Prudencia Ayala. En el caso puntual mexicano, mientras que las internacionalistas avanzaban hacia una posición de apoyo a la igualdad de todas las personas, las mujeres mexicanas buscaban el reconocimiento de sus derechos específicos como mujeres. Ese desencuentro revela una tensión profunda que recorrió todo el movimiento feminista transnacional de la primera mitad del siglo XX: la dificultad de armonizar agendas y programas formulados desde el Norte global con las prioridades de mujeres que vivían realidades políticas y sociales muy distintas.

    En Centroamérica, la profesora Brainerd encontró un terreno más receptivo a las ideas emanadas desde la WILPF. En 1947 participó en la organización del Primer Congreso Interamericano de Mujeres, convocado por su organización y desarrollado en la capital de Guatemala entre el 21 y el 27 de agosto de ese año. Ella se desempeñó como Secretaria General del congreso, con lo que jugó un papel central en la logística y la dirección de ese evento, gestado gracias a la apertura democrática facilitada por el gobierno progresista encabezado por el Dr. Juan José Arévalo Bermejo. Ese congreso reunió a delegadas de 19 países, entre ellos Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá y Venezuela.

    El Salvador estuvo representado por tres delegadas: María Cruz Palma y Rosa Amelia Guzmán -ambas de la Liga Femenina Salvadoreña y de la Asociación de Costureras- y la intelectual Matilde Elena López Fischnaler, exiliada en Guatemala desde el intento de golpe contra el brigadier Hernández Martínez del 2 de abril de 1944. Ella y la guatemalteca María del Carmen Vargas de Guatemala dirigieron el comité encargado de discutir los asuntos de política interamericana, uno de los comités centrales del congreso, que también tuvo entre sus temáticas el desarrollo mundial de armamentos nucleares, los movimientos prodemocracia, las interrelaciones de las Américas, la inmigración y los refugiados, los derechos civiles y políticos, etc.

    Las participantes en ese congreso también expresaron su desacuerdo con el Congreso Panamericano que se desarrollaba de forma casi simultánea en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, donde se gestaba a la Organización de Estados Americanos (OEA) y se dejaba que absorbiera a la Unión Panamericana, a la vez que se le daba forma al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un instrumento defensivo y armamentista de alcance regional.

    Durante ese tiempo en la capital guatemalteca, la presencia de Heloise Brainerd y Matilde Elena López Fischnaler permitió interactuar a la activista estadounidense que llevaba décadas involucrada en tejer redes intelectuales y de acción interamericanas con la intelectual salvadoreña exiliada que representaba el tipo de voz latinoamericana que la profesora Brainerd buscaba incorporar al movimiento pacifista e internacionalista, contrario por completo a las dictaduras, los totalitarismos y sus abusos, entre ellos los encarcelamientos, ejecuciones y exilios forzosos.

    Dos días después de la finalización del cónclave, la educadora estadounidense remitió una misiva, fechada en la ciudad de Guatemala el 29 de agosto de 1947 y dirigida a la intelectual chilena Gabriela Mistral, por entonces residente en Santa Bárbara (California), en cuyo hogar también estuvo por algún tiempo la escritora salvadoreña Claudia Lars, exiliada durante el último tramo de la dictadura martinista. En su escrito, la profesora Brainerd lamentó la ausencia de la poeta chilena en el congreso, le informó del éxito obtenido por las delegadas y sus reuniones, elogió a la presidenta panameña del congreso, Gumercinda Páez, y le prometió que le enviaría las resoluciones adoptadas y un pergamino de homenaje con su nombre.

    Carta de Helen Brainerd para Gabriela Mistral. El original se custodia en el Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile.

    Por desgracia, los esfuerzos por darle continuidad a ese primer congreso fracasaron. El contexto político centroamericano se tornó hostil al tipo de activismo que la educadora Brainerd promovía. La revolución democrática guatemalteca que había dado vida a ese espacio de participación política femenina y feminista estaba bajo la creciente presión de intereses conservadores que culminarían en el golpe militar de 1954 que lo derrocaría, con apoyo directo del gobierno estadounidense y que harían que López Fischnaler sufriera un segundo exilio en Ecuador. Sin embargo, es de justicia reconocer que el congreso dejó un legado permanente cuando, en 1949, al ser promulgada la Carta de la Organización de la OEA fueron reconocidos los derechos de las mujeres y se le dio mandato a la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), de la que El Salvador ya poseía un capítulo.

    En 1953, la profesora Brainerd se retiró de la WILPF. Al año siguiente fue nombrada Vicepresidenta Honoraria de la sección estadounidense de dicha organización. Durante sus años de trabajo y activismo, recibió múltiples homenajes, como la Medalla de Instrucción Pública de Venezuela, la Orden del Mérito de Ecuador y el diploma de “socio correspondiente” del Ateneo de El Salvador.

    Varios fondos de becas fueron creados con su nombre para promover los estudios latinoamericanos. Su archivo personal se custodia en la Swarthmore College Peace Collection (Swarthmore, Pensilvania), donde es posible consultar los cientos de cartas y documentos que intercambió durante décadas en sus redes femeninas e institucionales a lo largo y ancho del continente americano.

    Heloise Brainerd falleció el 16 de febrero de 1969 en Freeport, Illinois. Su vida y obra representan el trabajo activo de una funcionaria que, lejos de reproducir las lógicas de dominación propias de la política exterior estadounidense, eligió de manera deliberada aprender la lengua castellana, vivir entre las comunidades que pretendía acompañar y escuchar las agendas que esas comunidades se fijaban a sí mismas para su propio progreso y desarrollo. No siempre lo consiguió, pero su apuesta por la horizontalidad y la transparencia la distinguieron siempre de la mayoría de sus contemporáneas en la diplomacia y el activismo interamericanos.

    Nunca se casó ni tuvo hijos. Los periódicos de la época la identificaron siempre como Miss Heloise Brainerd. Eso no fue un caso inusual entre las mujeres de su generación que optaron por carreras profesionales. Muchas de las activistas, funcionarias e intelectuales que trabajaron en organizaciones internacionales durante la primera mitad del siglo XX eligieron no casarse, en parte porque el matrimonio en aquella época implicaba la renuncia a la vida pública y profesional, pero también porque sus redes de amistad, colaboración y compromiso político llenaban ese espacio de manera diferente y las habría privado del tiempo para escribir, viajar, organizar congresos y tejer lazos culturales y políticos entre países y continentes. Como lo sugería la divisa latina del Ateneo de El Salvador, la patria de Helen Brainerd fue el conocimiento y la causa interamericana que abrazó hasta el fin de sus días.