El cielo permanecerá mayormente despejado durante este sábado, sin probabilidades de lluvia. Las condiciones serán favorables para actividades al aire libre y traslados durante las primeras horas del día, según el pronóstico del Ministerio de Medio Ambiente.
Por la tarde, el panorama cambia ligeramente: el cielo estará parcialmente nublado, especialmente sobre la cordillera volcánica y la zona norte, incluyendo la cordillera Apaneca–Ilamatepec, donde existe probabilidad de lluvias aisladas.
Durante la noche, se pronostica un aumento en la nubosidad. Se prevén lluvias en la zona centro y oriente del país, incluyendo sectores del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS). Las precipitaciones estarán asociadas a una combinación de factores atmosféricos que generan ligera inestabilidad.
El viento soplará desde el noreste, con velocidades entre 10 y 22 km/h, y ráfagas que podrían alcanzar hasta los 35 km/h. En horas de la tarde, se espera la entrada de la brisa marina en la zona costera, con velocidades que oscilarán entre 10 y 20 km/h.
Estas condiciones climáticas están influenciadas por un flujo del este ligeramente acelerado, combinado con el efecto de una alta presión atmosférica localizada al este de Florida. Asimismo, se registran vaguadas en distintos niveles de la atmósfera, lo que genera una ligera inestabilidad que favorece la formación de lluvias por la tarde y noche.
Durante la noche, se espera que las precipitaciones se extiendan hacia sectores de la cordillera volcánica, así como en la zona paracentral y oriental, debido a condiciones propicias para el desarrollo de lluvias dispersas.
El Juzgado Tercero de Paz de Santa Ana decretó prisión provisional en contra de Óscar Armando O. M., de 55 años, acusado de acoso sexual en contra de dos estudiantes del Instituto Nacional de Santa Ana, del cual es profesor.
De acuerdo con Centros Judiciales, los hechos en perjuicio de una de las menores iniciaron en 2024 a quien «cortejaba con expresiones inadecuadas».
«En una ocasión, le habría propuesto abrir una cuenta en una red social para subir contenido para adultos», explicó el órgano Judicial sobre la proposición del docente hacia la estudiante que cursaba primer año de bachillerato.
La primera denuncia llegó cuando la adolescente contó a su mamá lo que ocurría con el profesor.
«La alumna informó a su madre y a un compañero sobre los comentarios del maestro, y, al tener conocimiento de ello, el procesado presuntamente la acusó públicamente de tener adicciones y de mantener relaciones con estudiantes» detalló Centros Judiciales.
En el segundo caso el sujeto que se desempeñaba como profesor de Emprendedurismo dijo explícitamente a otra alumna sus intenciones de sostener relaciones sexuales con ella.
«El profesor obtuvo su número telefónico, generó confianza y le manifestó su deseo de sostener relaciones sexuales. El padre del joven le revisó el celular, encontró mensajes del imputado e interpuso la denuncia» dijo el Órgano Judicial.
Tras la audiencia inicial el juzgado determinó que Óscar Armando O. M. debe seguir el proceso en su contra bajo detención preventiva, mientras se desarrolla la etapa de instrucción.
#JusticiaSV ⚖️| Detención provisional a docente por acoso sexual en Instituto Nacional de Santa Ana
—Las víctimas son dos estudiantes de la institución donde trabajaba el procesado.
El Juzgado Tercero de Paz de Santa Ana ordenó instrucción formal con detención provisional… pic.twitter.com/7j1tb3RaNZ
El Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador, condenó a 20 años de prisión a Jaime Abdul Flores Baires, por el delito de feminicidio.
El sujeto se sometió a un juicio abreviado, en donde confesó haber cometido el crimen en enero de 2024, en contra de una mujer que conoció en un bar en la carretera Longitudinal del Norte, jurisdicción de Sensuntepeque.
«Luego de haber ingerido bebidas alcohólicas, las cámaras del establecimiento registraron que ambos salieron juntos y, minutos después, el imputado regresó solo. Más tarde, el cuerpo de la víctima fue localizado a un costado del bar», explicó sobre el caso Centros Judiciales en su cuenta de X.
Además de la confesión, que coincidía con las imágenes captadas por el sistema de seguridad del centro nocturno, las autoridades determinaron que las pruebas recabadas reforzaban la culpabilidad del sujeto de 20 años.
«El juzgado valoró también la situación de vulnerabilidad en que se encontraba la víctima y el trato misógino ejercido por el imputado», aseguró el órgano Judicial.
Además de la pena que deberá cumplir en prisión, el juzgado impuso una cantidad que no fue especificada, en concepto de responsabilidad civil.
El Tribunal de Sentencia de Chalatenango sentenció a 40 años de cárcel a un hombre identificado como Walter Eduardo Rodriguez Caballero, declarado responsable del delito de violación en menor e incapaz en modalidad continuada, en perjuicio de dos menores de edad.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), cometió los abusos contra los menores en el extranjero mientras estaban bajo su cuidado. Posteriormente, en el año 2023, la madre de las víctimas se los trajo a vivir a El Salvador, por lo que él tambien decidió acompañarlos después.
«Tanto las víctimas como el imputado residían en la Reina, Chalatenango Centro en donde se cometieron las siguientes violaciones cuando la mamá no se encontraba en casa», señaló la FGR.
Las víctimas eran dos hermanos de 4 y 6 años de edad, quienes habían sido amenazados por el imputado para no contar sobre los hechos. Tras los hechos, el imputado huyó del país.
Rodríguez Caballero fue condenado en ausencia por el referido tribunal, de acuerdo con las reformas al Código Procesal Penal.
Por otra parte, el Tribunal de Sentencia Usulután condenó a José Adrián Gómez Ramos a 14 años de prisión por el delito de violación en menor o incapaz.
Según la Fiscalía, la víctima tenía 13 años cuando comenzaron las agresiones cometidas en el cantón Llano El Chilamate, del distrito de Jucuapa, Usulután. Las investigaciones señalaron que el hombre abusó sexualmente de la niña en octubre de 2023, aprovechando que guardaba las herramientas de trabajo en la vivienda de la menor de edad.
El día del crimen, la niña estaba con su hermano menor, y el procesado le dio dinero a otro menor para que fuera a la tienda y los dejara solos.
“La niña ya estaba siendo abusada por dos hombres más que eran cuñados del imputado, fueron estos quienes le indujeron que llegara y abusara de la niña”, dice el reporte fiscal.
La FGR indicó que la familia de la víctima se enteró del ataque por unos mensajes de textos que la menor había enviado donde mencionaba que tres hombres la habían agredido sexualmente.
El Ministerio Público aseguró que se condenó a 10 años de cárcel a los otros dos hombres que habían agredido sexualmente a la menor.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó de nuevos allanamientos en talleres señalados de vender celulares robados.
Los talleres ubicados en locales comerciales estarían ligados a una red de carteristas que hurtaban los aparatos. Seis supuestos miembros de este red fueron detenidos el jueves y presentados por las autoridades.
Este viernes la FGR allanó seis nuevos locales ubicados en Apopa, San Salvador Este, sumando un total de 13, con los operativos efectuados en los mercados Hula Hula y Sagrado Corazón, así como en la plaza cercana al Parque Libertad, en pleno Centro Histórico de San Salvador.
«Según las investigaciones, estos locales utilizan como fachada la reparación de aparatos, sin embargo, son talleres clandestinos en donde desarman los dispositivos que han sido hurtados», dijo la FGR en su cuenta de X.
La FGR no especificó la cantidad de detenidos en los nuevos allanamientos, sin embargo el jueves dio a conocer que los seis capturados son:
Juan Carlos Bautista Sánchez,
Julio César Pérez Pérez,
Adrián Pérez Hernández,
Gregorio Antonio Pacas López,
Luis Ernesto González Esquivel
y Vides Hernández Erazo, quienes serán procesados por el delito de receptación.
#Allanamiento | Con el objetivo de continuar desarticulando la estructura dedicada a hurtar teléfonos celulares, este día la @FGR_SV coordinó varios allanamientos en distintos locales de Apopa.
Hasta el momento, se han allanado 13 locales comerciales que recibían teléfonos… pic.twitter.com/LdUWFPV87N
— Fiscalía General de la República El Salvador (@FGR_SV) November 14, 2025
El Tribunal de Sentencia de La Unión sentenció a 15 años de cárcel a un hombre identificado como Julio César Lemus, declarado responsable del delito de homicidio simple en perjuicio de una persona.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), el hecho ocurrió en el Barrio San Pedro, del cantón Olomega, en el distrito de El Carmen, en La Unión.
El reporte fiscal, señaló que el 30 de enero de 2025, la víctima y el procesado iban a concretar un negocio, pero al no ponerse de acuerdo Lemus atacó a la otra persona.
«Lemus lesionó con un corvo a la víctima (en la cabeza) y tras el hecho salió del lugar gritando que había matado a un hombre», detalló la FGR.
Ante el hecho, la víctima fue auxiliada y trasladada por la Policía Nacional Civil (PNC) al hospital Nacional de La Unión, donde recibió asistencia médica y debido a la gravedad de las lesiones fue referido al Hospital Regional del Instituto Nacional de Seguro Social, donde murió el 24 de febrero de este año, a causa de un trauma craneoencefálico severo.
Lemus fue capturado en el período de la flagrancia por la PNC.
Más condenas
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel impuso una pena de 15 años de cárcel a un hombre identificado como Alberto Cayetano Fuentes, alias «Betio Fuentes» por asesinar a un hombre.
El crimen ocurrió el 12 de marzo de 2017, en una cancha de fútbol del caserío el Tular, del cantón Las Delicias, del distrito de San Miguel.
Según la acusación fiscal, el procesado y la víctima habían estado ingiriendo bebidas alcohólicas y tras finalizar un encuentro deportivo, iniciaron una discusión.
«En eso el imputado se va hacia una de las esquinas de la cancha para traer su mochila y sacar un arma de fuego. Posteriormente se regresa donde la víctima y le dispara», dice la acusación fiscal.
La víctima murió en el lugar y el procesado se dio a la fuga. Ademas de la pena impuesta, el tribunal ordenó al imputado a pagar $1,500 en concepto de responsabilidad.
Luis Alberto López Peña, José Saúl García López y Germán Rafael Bermúdez Cruz, tres pandilleros de las clicas Normandie Locos Salvatruchos y Peñas Locos Salvatruchos de la MS-13 , fueron condenados con hasta 80 años de prisión por los delitos de homicidios agravado, robo agravado y agrupaciones ilícitas.
De acuerdo con la información de la Fiscalía General de la República (FGR), los condenados delinquían en distintos cantones y colonias de los distritos de Mercedes Umaña, Alegría, Estanzuelas y Jucuapa, pertenecientes al departamento de Usulután.
La pena más alta fue impuesta a López Peña, alias «Topo», quien estuvo en el juicio de manera presencial, fue sentenciado de 80 años de cárcel por un homicidio y robo agravado y agrupaciones ilícitas.
Mientras que José Saúl García López, alias «El jocker» (ausente), fue condenado a 74 años de cárcel por dos homicidios agravados y agrupaciones ilícitas; mientras que Germán Rafael Bermúdez Cruz, alias «Popeye» (presente), recibió una pena de 44 años de prisión por un homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
La FGR aseguró que con dichas penas se resolvió el homicidio de un cobrador de la ruta 14, que hace su recorrido entre Santiago de María y Ciudad El Triunfo. El crimen ocurrió el 2 de junio del año 2014.
La representación fiscal dijo que la pandilla ordenó el asesinato del cobrador como medida de presión para que los empresarios pagarán la nueva cuota de extorsión que les habían impuesto la estructura criminal.
Otras sentencias
Por otra parte, el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado, con sede en Soyapango sentenció a 50 años de prisión a un hombre identificado como José Maurio Escobar por el homicidio de dos personas en el distrito de Ilopango, San Salvador Este.
La Fiscalía señaló que el condenado es un miembro de la clica NOWLS, del programa Santa Lucía, de la Mara Salvatrucha, MS-13 que operaba en las inmediaciones de la colonia Vista al Lago y Santa Lucía de Ilopango; y Sierra Morena, de Soyapango.
Los asesinatos se cometieron en el año 2018, en la colonia Vista al Lago del distrito de Ilopango, del municipio de San Salvador Este, departamento de San Salvador.
Según las investigaciones, el imputado y otros dos pandilleros, que ya fueron condenados por estos hechos, asesinaron a las víctimas porque «habían pertenecido a una pandilla rival y se ocultaban en territorio dominado por la MS-13», como la colonia Vista al Lago.
«Escobar y los otros terroristas, sacaron de la vivienda a las víctimas, las llevaron a un terreno ubicado en el cantón Lomas de Shangallo, Ilopango, y, con armas blancas, los asesinaron. Luego cavaron unas fosas y los enterraron», explicó la FGR.
El imputado, ahora condenado es procesado por el delito de agrupaciones ilícitas, ya que fue detenido gracias al régimen de excepción.
Otra de las penas impuestas por el mismo Tribunal de Crimen Organizado fue la de un integrante de la MS-13, identificado como José Rigoberto Flores Ponce, a quien se le condenó a 15 años por el delito de extorsión agravada.
El Ministerio Público señaló que Flores Ponce recibió dinero en diferentes ocasiones entre los años 2010 y 2011. La víctima era propietario del transporte público y entregó el dinero por cada unidad que circulaba en la ciudad de Cojutepeque.
«La mayoría de las entregas en efectivo se hacían a diferentes miembros de la organización terrorista, en la alameda de San Juan de Cojutepeque, punto donde diariamente pasaban las unidades de transporte», dijo la FGR.
Al final del juicio en el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado, con sede en Soyapango, emitió una sentencia condenatoria, además ordenó a pagar al procesado $1,500.00, en concepto de responsabilidad civil.
Para llegar a la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), los militares debían atravesar los múltiples cordones de seguridad que se habían establecido desde el domingo 12 de noviembre de 1989 alrededor de la zona que comprendía al Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, la Colonia Militar y la Escuela Militar, todos vecinos a la UCA. El teniente Edgar Santiago Martínez Marroquín hizo las gestiones necesarias para que el operativo que se dirigía a la UCA ingresara por estos retenes.
Según el informe “De la locura a la esperanza: la guerra de 12 años en El Salvador” elaborado por la Comisión de la Verdad creada por Naciones Unidas, los tenientes Yusshy René Mendoza Vallecillos, José Ricardo Espinoza Guerra y el subteniente Gonzalo Guevara Cerritos salieron de la Escuela Militar en dos camionetas con efectivos del Batallón Atlacatl y se dirigieron hacia el recinto de la UCA.
Entre los soldados, que según la declaración judicial del Teniente Mendoza Vallecillos eran alrededor de cuarenta, se contaban los subsargentos Tomás Zarpate y Antonio Ramiro Ávalos Vargas alias “Sapo” o “Satanás”, los soldados José o Jorge Alberto Sierra Ascencio, Óscar Mariano Amaya Grimaldi y el cabo Ángel Pérez Vásquez.
Al mando de la operación estaba el teniente Espinoza Guerra, por orden del coronel Guillermo Alfredo Benavides Moreno. Espinoza Guerra era exalumno del colegio Externado de San José, de la época en la que Segundo Montes, uno de los objetivos, era el rector.
Al llegar a unos edificios de apartamentos ubicados al poniente de la UCA, en aquel momento abandonados, el teniente Espinoza Guerra, que participó de la operación con el rostro cubierto con camuflaje, reunió a sus comandantes de patrulla y les indicó por dónde debían ingresar a la universidad. El teniente Mendoza Vallecillo se quedó atrás porque no conocía el terreno.
El contingente se dirigió hacia la entrada peatonal de la universidad, al final de la Calle del Cantábrico. En ese momento, según el Manual para guías del Centro Monseñor Romero (CMR), pasó sobre el campus un avión a baja altura, que despertó a varios vecinos. Según el testimonio de estos, en el parqueo de la entrada peatonal los soldados fingieron un primer ataque, disparando contra los vehículos estacionados.
Los efectivos se dispersaron por todo el campus, organizándose en tres anillos concentrados alrededor del CMR. Algunos de ellos subieron a los tejados de las casas vecinas. También se instalaron francotiradores en la Torre Democracia, hoy Torre Cuscatlán, ubicada a las afueras del recinto universitario.
Rodeada la residencia de los jesuitas, los soldados comenzaron a golpear las puertas. Simultáneamente, penetraron en la planta baja del edificio del Centro Monseñor Romero y destruyeron y quemaron lo que encontraron.
Los que rodearon la casa de los jesuitas les gritaron que abrieran las puertas. El soldado Oscar Amaya atestiguó a la Comisión de la verdad que les gritó: «A ver a qué hora salen de ahí. Según ustedes tengo tiempo para estarlos esperando», y que vio a una persona parada frente a la hamaca que colgaba en el corredor. Era Ignacio Ellacuría, quien le dijo: «Espérense, ya voy a ir a abrirles, pero no estén haciendo ese desorden».
EI subsargento Antonio Ramiro Ávalos Vargas, declaró que después de diez minutos de estar golpeando puertas y ventanas, “un señor chele que vestía pijama (Ellacuría), les dijo que no continuaran golpeando las puertas y ventanas porque ellos estaban conscientes de lo que les sucedería”.
Ya estaban allí Amando López, Ellacuría, Martín-Baró y Juan Ramón Moreno. El P. Martín-Baró fue con un soldado a abrir la puerta que comunica la residencia con la capilla Jesucristo Liberador. Ahí fue donde la testigo Lucía Cerna vio a cinco soldados y donde probablemente Martín-Baró le dijo a uno de ellos: «Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”.
Al ingresar, los soldados obligaron a tenderse en el césped del jardín interno a Martín-Baró, Ramón Moreno, Ellacuría y Amando López. Joaquín López y López, al advertir la presencia de los soldados, se escondió en uno de los cuartos de la residencia. Por primera vez, Joaquín López se escondía de la realidad. Durante toda su vida, había preferido verla de frente.
Joaquín López y López (al centro) inaugurando la Oficina Nacional de Fe y Alegría El Salvador. Cortesía de Fe y Alegría
Joaquín López y López convirtió la fe en escuela
Joaquín López y López fue el único mártir jesuita de nacionalidad salvadoreña. Nació en Chalchuapa, Santa Ana, el 16 de agosto de 1989. Hizo el noviciado jesuita en El Paso, Texas, Estados Unidos. En 1952 fue ordenado sacerdote en Oña, España y estudió hasta 1955 en la Universidad de Comillas.
Al terminar sus estudios en España, sus superiores lo destinaron al colegio Externado de San José, donde impulsó la construcción de la capilla del colegio.
En 1964, López y López se involucró en la campaña que logró que la Asamblea Legislativa aprobara la ley de universidades privadas que permitió la inauguración de la UCA. Sin embargo, no trabajó mucho tiempo en la universidad, pues estaba interesado en la educación de las clases populares.
En 1969, con el financiamiento de un grupo de mujeres y un préstamo bancario fundó Fe y Alegría, inaugurando tres escuelas primarias: una en Acajutla, otra en la colonia Morazán y otra en San Miguel.
La actual encargada de comunicaciones de Fe y Alegría, Marcela Aguilar, explicó a Diario El Mundo que el sacerdote «vio la necesidad de poder apoyar a ciertos segmentos de la población que carecían de recursos económicos, que vivían en estado de vulnerabilidad».
“Él (López y López) era un hombre de acción y empatía. Era muy humilde, vivía con lo necesario. Siempre era ver cómo se podía hacer para apoyar a los demás.. Su compromiso con la justicia lo llevó a crear una red de apoyo, iniciando con eventos como la muy conocida rifa de Fe y Alegría». Marcela Aguilar, comunicadora de Fe y Alegría
Hoy, la organización trabaja en tres áreas clave: la Educación Popular, que abarca la formación continua y el refuerzo escolar; la línea de Medios de Vida, que se centra en la empleabilidad y la formación técnica, ofreciendo cursos desde panadería hasta electricidad; y la cultura de paz y comunidad, que fomenta la atención psicosocial y el desarrollo de líderes. El objetivo, dice Marcela, es que las personas «aspiren a un futuro mejor» y eviten «ciertos patrones culturales o sociales» negativos.
Con 18 centros educativos y cinco de formación profesional, Fe y Alegría tiene una cobertura nacional. Su presencia es fuerte en las zonas central, paracentral y oriental del país, como San Salvador, Santa Ana y San Miguel.
Centro educativo administrado por Fe y Alegría. De los primeros fundados por la institución. Cortesía de Fe y Alegría
El legado de Joaquín López y López se mantiene vivo a través del contacto directo con las comunidades. «Ese contacto nos permite saber que nuestros programas están llegando a satisfacer una necesidad», afirma Aguilar. Este trabajo, más que ofrecer educación, «crea comunidades, crea personas, transforma vidas».
Fiel a su lema «Más allá del asfalto», Fe y Alegría continúa su misión de llevar educación de calidad a los más vulnerables, demostrando que «la educación está en todos los ámbitos de la vida, nunca dejamos de aprender», añadió Aguilar al referirse a cómo la institución preserva el legado de López y López.
Esta herencia inició la noche del 16 de noviembre de 1989, cuando el sacerdote jesuita fue asesinado en la residencia del Centro Monseñor Romero de la UCA. Ahí acababa la vida de aquel hombre que también había nacido un 16, pero de agosto.
Amando López en el noviciado de Santa Tecla. Cortesía de audiovisuales UCA
Amando López fue peregrino de la educación
Amando López nació en Burgos, España, el 6 de febrero de 1936. El 7 de septiembre de 1952, entró en el noviciado de la Compañía de Jesús de Orduña, donde estuvo un año. Después se trasladó al noviciado de Santa Tecla y posteriormente a Quito, Ecuador, donde estudió humanidades clásicas y filosofía.
De acuerdo con la biografía compartida por la UCA en su página web, interrumpió sus estudios para ser profesor de matemáticas e inspector del Colegio Centro América (CCA) de Granada, Nicaragua. Aunque después viajó a Alemania y luego a El Salvador, Amando regresaría en 1975 al CCA, que para esa fecha se había trasladado a Managua.
Su estancia previa le había dejado muchas amistades en Nicaragua y siempre quiso volver porque el país y su gente le atraían sobremanera. Para entonces el vecino país seguía sumido en la última fase de la dictadura somocista. Amando López refugió en el CCA a las familias más afectadas por los bombardeos y ataques de la Guardia Nacional, escondió a familiares de los profesores del colegio, de los jesuitas y de varios sandinistas amigos suyos. Colaboró constantemente con la Cruz Roja sacando heridos de las zonas conflictivas.
En 1979, después del triunfo de la revolución sandinista, fue nombrado Rector de la Universidad Centroamericana de Managua y se mantuvo en el cargo hasta 1983.
Tal vez los recuerdos de esa Nicaragua revolucionaria invadieron a Amando López al inicio de la ofensiva “hasta el tope”, ejecutada por el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional en aquel noviembre de 1989. Desde 1984 residía en San Salvador definitivamente. En 1985 se mudó a la residencia de los jesuitas en el Centro Monseñor Romero. Aquella residencia fue testigo de su muerte, la noche del 16 de noviembre.
Esa residencia también presenció la muerte de Joaquín López y López, que seguía escondido en una habitación, esperando a que los militares se retiraran. Los soldados, lejos de retirarse, mantenían tirados boca abajo, sobre el césped del jardín interno a Amando, los Ignacios (Martín-Baró y Ellacuría) y a Segundo Montes. Se acercaba la hora de la masacre.
Lea nuestra siguiente entrega – Mártires del 16N: Los Ignacios demostraron que “no hay amigos más grandes que los que dan su vida por amor”.
Ángela Pineda, estudiante de tercer año de la carrera de Ingeniería en Sistemas Informáticos de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de El Salvador (UES), viajó a la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) en Houston, Estados Unidos, para participar en uno de sus prestigiosos programas.
Pineda fue seleccionada para participar el campamento The International Air and Space Program 2025, del 8 al 16 de noviembre, donde presentó su innovador proyecto “Sistema autónomo de drones con micropropulsores”, el cual consiste en un dron que tenga cuatro sensores y propulsores en lugar de aspas para volar.
Según expuso la futura ingeniera, el uso de este tipo de drones en las misiones espaciales busca evitar que alguien del equipo de astronautas salga a revisar si hay fisuras o daños en las naves, y que sea el dron el que haga esas revisiones.
“Empecé a investigar y, como a mí me gustan bastante los drones, empecé a tomar idea de cómo puedo aplicar un dron, que sirva en el espacio”, expresó Pineda.
Ángela Pineda fue seleccionada para participar en el campamento International Air and Space Program 2025, de la NASA. / Cortesía UES.
La joven es una de las estudiantes de la UES seleccionadas para participar en el programa de la NASA. Junto a Pineda se seleccionó también a Ariel Torres, estudiante de tercer año de la carrera de Ingeniería Mecánica, quien logró su lugar en el campamento con el proyecto “Teledetección remota por medio de microsatélite araña”.
Para Torres, su proyecto plantea la necesidad de detectar cuerpos pequeños que se puedan encontrar en las rutas o en las direcciones que siguen las naves espaciales, con el propósito de evitar colisiones que provoquen algún daño en la nave.
Según se detalló, la estudiante de ingeniería viajará a la NASA hasta el próximo año para participar en la prestigiosa actividad.
Los proyectos de ambas estudiantes son investigaciones en desarrollo que serán evaluadas; y si uno de los proyectos resulta ganador, la estudiante podrá quedarse todo el año para el desarrollo del proyecto y patentarlo.
La Universidad de El Salvador felicitó a las dos estudiantes que representarán a la institución de educación superior en la NASA.
«Ángela y Ariel son dos ejemplos de las capacidades de la juventud salvadoreña, pero también evidencia la calidad de la educación de la UES, al formar a profesionales de las diferentes áreas de conocimiento de manera integral y con proyecciones que cambian la realidad desde el conocimiento científico». Universidad de El Salvador.
El International Air and Space Program es un programa educativo de alto nivel que reúne a estudiantes de todo el mundo para desarrollar y presentar soluciones innovadoras a desafíos reales de la industria aeroespacial.
En el programa se realizan diversas actividades, enfocadas en el desarrollo de conocimientos teóricos, así como en entrenamientos físico para realizar actividades bajo presión centrífuga.
Entre algunas de las actividades programadas se contemplan que sean caminatas bajo el agua y con traje espacial, en las que se simula estar en la luna, ademas de simulación de despegue y de vuelos asistidos.
La Policía Nacional Civil (PNC) arrestó a dos conductores en estado de ebriedad, acusados de protagonizar un accidente de tránsito en el occidente del territorio salvadoreño.
De acuerdo con el reporte policial, el percance vial ocurrió la madrugada de este viernes sobre el kilómetro 50 de la carretera que conduce de San Salvador hacia Santa Ana, en el sector conocido como El Congo.
Los detenidos fueron identificados como Edemir Edgardo Ramírez Aguilar y Juan José Martínez Gaitán, a quienes al realizarle las pruebas de alcotest resultaron con 220 y 87 grados de alcohol, respectivamente.
La PNC indicó que el acompañante que viajaba Martínez Gaitán resultó con lesiones de gravedad y fue trasladado al hospital.
Ante ello, las autoridades informaron que ambos conductores serán procesados por conducción peligrosa, y a Ramírez Aguilar también procesado por el delito de lesiones culposas.
La reforma a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, aprobada en diciembre de 2024, prohíbe la circulación absoluta de conductores bajo cualquier nivel de consumo de alcohol estupefacientes y puede llevar a un proceso penal y una condena de 2 a 5 años de prisión, así como perder su licencia por un año.
Del 1 de enero al 13 de noviembre de 2025, el Observatorio Nacional de Seguridad Vial registra 1,886 conductores detenidos por conducción peligrosa.