Categoría: Opinión

  • Soñé con mi padre

    Soñé con mi padre

    A veces nos toca que recordar a nuestro padre, a veces nos sentimos tristes al no tenerlo. El padre generoso, responsable y trabajador, merece que se le recuerde.

    El hijo humilde, el que siempre guardaba el recuerdo de su padre, tuvo un sueño, soñó que a su casa llegó a visitarlo el padre. Cuando tocó la puerta, sintió escalofríos. El padre, quien había fallecido hace muchos años deseaba platicar un minuto nada más…

    – ¡Hijo, vine a platicar un minuto con usted!
    – ¿Padre, hace años que lo fuimos a enterrar al cementerio?

    –¡Creo que merezco una oportunidad! – dijo el padre con una gran felicidad en su rostro


    El hijo nada más se quedó como piedra viendo a uno de los seres que más amaba.

    –Hijo, no llore. Soy yo, no tenga miedo.

    El hijo, lo primero que hizo fue recordar los mejores tiempos que había pasado con su padre. Recordó las tardes en las que el padre llegaba del trabajo y le enseñó a leer; cuando lo llevaba a la playa a contemplar las maravillas de la naturaleza. Recordó cuando le enseñó a manejar la bicicleta; cuando lo llevó por primera vez a la escuela y los buenos momentos cuando iban al parque a jugar fútbol.

    –Padre, es una alegría verlo físicamente otra vez.

    –Gracias hijo, solo quiero decirle algo, usted fue un gran hijo. Nunca me faltó el respeto y siempre fue humilde.

    –Gracias papá. Sabe, yo también lo recuerdo como un gran padre. Usted nunca le faltó el respeto a mi mamá y nunca castigó severamente a mis hermanos. Nunca se le escuchó malas palabras, usted aconsejaba y siempre nos escuchaba. Papá, usted siempre fue humilde, viera cuantas flores hubo en su funeral. Eso significó que tuvo muchos amigos.

    –Hijo, gracias, muchas gracias por esas palabras. Sabe hijo… Lo que más me duele es que no pude estar en su graduación. Usted, había apartado el puesto en el auditórium.

    –Papá, no me haga llorar, usted sabe que su nombre está en mi tesis. Usted siempre luchó por vernos a todos crecer. Nunca se rindió.

    –Hijo… ¿Es feliz? El cáncer me impidió culminar una etapa en mi vida y verlo triunfar.

    –¡Sí papá!, usted me enseñó a nunca estar triste, sabe papá, nos ha costado estar sin usted. Mi mamá trabaja duro, mi hermano mayor siempre está pendiente de nosotros. Desde que usted falleció nunca fue lo mismo…

    –Hijo, el minuto que Dios le brindó para visitarle ya terminó, quizás, lo mejor fue que solo estuviese usted. Saldré por la misma puerta que entré. No se preocupe, en la vida siempre dejamos cosas pendientes por hacer… Veo que en el hogar todo marcha bien.

    –Siempre lo recordamos papá, siempre.

    –Cuide a su mamá, le dice que mi amor por ella me lo llevé a la eternidad; les dice a sus hermanos que siempre estén unidos, y cada vez que se sienten en la mesa a comer, nunca dejen de orar, eso se los enseñé… Me alegra ver que todas las cosas que dejé están siempre en su lugar, el sillón en el que me sentaba, los trofeos, las fotos, y lo más preciado, la foto cuando me casé con su mamá.

    El padre se despidió con un fuerte abrazo, el hijo sintió que su corazón latía más. Fue el abrazo más grande que había sentido…

    Esa noche, cuando todos estaban reunidos en la mesa, el hijo les contó el sueño. Todos echaron a llorar como nunca en su vida lo habían hecho…

    • Fidel López Eguizábal, Docente Investigador Universidad Francisco Gavidia
    flopez@ufg.edu.sv

  • Ajuste al salario mínimo: aspectos a considerar en la gestión empresarial

    Ajuste al salario mínimo: aspectos a considerar en la gestión empresarial

    El reciente incremento del 12 % al salario mínimo en El Salvador, vigente a partir del 1 de junio de 2025, constituye una oportunidad para fortalecer el bienestar de los trabajadores y, al mismo tiempo, revisar de manera estratégica los procesos internos de las empresas. Este ajuste, enfocado en mejorar los ingresos de quienes perciben el salario base, conlleva también una serie de aspectos legales, fiscales y organizacionales que los empleadores pueden gestionar proactivamente para adaptarse de forma efectiva y sostenible.

    Revisión obligatoria del salario mínimo

    El artículo 159 del Código de Trabajo establece que el salario mínimo debe ser revisado, como mínimo, cada tres años por el Consejo Nacional del Salario Mínimo (CNSM), órgano tripartito conformado por representantes del sector empleador, trabajador y gobierno.

    En este marco, el ajuste aprobado eleva el salario mínimo mensual a $408.80 en los sectores de industria, comercio y servicios, y a $402.32 en el sector maquila textil. Estos nuevos montos buscan contribuir a la protección del poder adquisitivo de los trabajadores frente a variaciones en el costo de vida. Para las empresas, especialmente aquellas con estructuras salariales ajustadas o con un alto volumen de colaboradores que devengan el salario mínimo o montos cercanos, esto implica realizar una revisión detallada de su planificación financiera y operativa.

    Efecto escalonado en salarios superiores
    Aunque la normativa no exige aumentar automáticamente los salarios por encima del mínimo, muchas organizaciones consideran ajustes escalonados en sus escalas internas como parte de una estrategia de equidad y gestión del talento humano. Si no se revisan adecuadamente los sueldos de quienes anteriormente ganaban ligeramente más que el mínimo, podría generarse cierto grado de desmotivación o rotación de personal.

    En ese sentido, el aumento al salario mínimo puede tener un efecto en cadena dentro de la escala salarial, por lo que se recomienda analizar la estructura de sueldos de forma integral, velando por la consistencia y la competitividad del modelo retributivo.

    Implicaciones legales y fiscales

    El aumento del salario mínimo también tiene repercusiones en distintos ámbitos:

    Prestaciones laborales: El nuevo salario sirve como base para calcular beneficios como vacaciones, aguinaldos y asuetos, lo que conlleva un ajuste en los costos laborales.

    Indemnizaciones: La ley establece topes para ciertos pagos por terminación de contrato basados en múltiplos del salario mínimo, por lo que el nuevo monto incide en estas obligaciones.

    Cotizaciones a la seguridad social y AFP: Las contribuciones patronales al ISSS y a las AFP también se calculan en función del salario, y, en consecuencia, experimentan un ajuste.

    Sanciones administrativas: Algunas multas laborales están asociadas al salario mínimo diario, por lo que su actualización también modifica el monto de las sanciones.

    Recomendaciones para las empresas

    Frente a este nuevo escenario, es recomendable que los empleadores adopten un enfoque proactivo. Algunas medidas que pueden ser de utilidad incluyen:

    Evaluar la estructura salarial en su totalidad, considerando no sólo los salarios mínimos, sino también los niveles medios e intermedios, con el fin de asegurar coherencia interna y sostenibilidad.

    Ajustar presupuestos y proyecciones financieras, tomando en cuenta el impacto de las nuevas condiciones laborales en los costos operativos.

    Capacitar al equipo de Recursos Humanos y al personal administrativo sobre los cambios normativos, para garantizar una correcta implementación y minimizar riesgos legales.

    Fortalecer la comunicación interna, explicando con claridad los alcances del ajuste salarial, para mantener un clima organizacional positivo y colaborativo.

    Reflejar en las planillas el nuevo salario mínimo, asegurando el cumplimiento conforme al decreto publicado, lo cual contribuye a evitar observaciones en eventuales inspecciones laborales.

    El incremento al salario mínimo tiene un efecto que trasciende el beneficio directo a los trabajadores que reciben el salario base. Su importancia se extiende a distintos niveles de la estructura organizacional, costos de operación y las obligaciones legales de las empresas.

    Por ello, es clave que los empleadores adopten un enfoque estratégico y alineado con la normativa vigente, para afrontar estos cambios con responsabilidad y sostenibilidad.

    • Jaime Solís es experto en Derecho Laboral BDS Asesores

  • El arte de escucharse, de escuchar y de ser escuchado

    La humanidad se halla en una situación de inestabilidad total, no sabe escucharse para oírse, tampoco acierta a discernir para entrar en diálogo, enfrentándose a múltiples crisis, por falta de respeto hacia sus semejantes.

    Aguzar el oído, en un mundo cambiante como el actual, es esencial para poder atendernos y entendernos. Precisamente, la sabiduría viene de esa coincidencia con los demás y con uno mismo. Por cierto, es uno de mis mayores gozos. A menudo, suelo mantener largas conversaciones; y, de ahí, surgió el deseo de aprender a reprenderme.

    Lógicamente, a la verdad se llega interconectado y oyéndonos entre sí. La necesidad urgente de ser más corazón que coraza, es lo que nos hace activar el brío cooperante, avivar el ánimo comprensivo y la confianza mutua.

    Sea como fuere, necesitamos estos pilares solidarios para poder sustentarnos y sostenernos mutuamente, al menos para fortalecer las relaciones y repoblarnos de una argumentaría diversa. Sin duda, el diálogo entre culturas distintas, continúa siendo la forma más eficaz de eliminar la discriminación y las ofuscaciones absurdas, que lo único que hacen es tensionar el bienestar humano, el desarrollo y el progreso integral; al que estamos llamados a contribuir, fomentando de este modo, un orbe más armonioso para toda la familia humana.

    Abriendo las ventanas luminosas de cercanía hacia quién sufre, de conciliación y de clemencia, daremos los primeros pasos hacia la esperanza. Estas cosas ya fueron dichas, pero como nadie se entera, es preciso repetirlas y comenzar de nuevo.

    Valor es lo que se requiere para tomar la franca voz afectiva, sin obviar la efectiva dicción como valía; lo que nos demanda asimismo a tomar el aire, a hacer pausa y a cultivar el silencio, al menos a la hora de meditar y no perder ripio para repensar, sobre el choque de intereses e ignorancias.

    Lamentablemente, el resultado devastador de estas batallas repelentes, que lo único que fomentan es el odio, no es desconocido tampoco. Sin embargo, su magnitud e impacto se ven ahora engrandecidos y amplificados por las nuevas tecnologías de la comunicación.

    Por eso, nunca tengamos miedo en dar el primer paso, en activar la autocrítica y en no encerrarnos en nuestro individualismo. Será cuando nos demos cuenta de que nada somos sin nuestros análogos en el camino.

    Realmente nos condicionamos pulso a pulso para bordear el universo y levantar la cabeza; de ahí, que la auscultación sea vital para poder distinguir lo auténtico de lo falso. El ciudadano que se engaña a sí mismo y se alienta con su propia mentira, llega un momento en que no puede distinguir lo verídico dentro de él y, por consiguiente, pierde todo respeto hacia sí y hacia los demás.

    La desconsideración hacia todo ser, es la mayor injusticia. También nosotros nos sentimos llamados a despertar del sueño de la necedad, a ser queja ante tantas situaciones de explotación y de opresión. El futuro es un don para avivarnos bilateralmente, un tiempo de reflexión conjunta para superar los errores, un espacio para la concordia.

    ¡Cúmplanse, pues, los derechos humanos!

    En efecto, únicamente prestando atención es como uno puede incorporarse al productivo coloquio vinculante, porque la paz no llega sólo con el final de la contienda, sino con el inicio de una atmósfera nueva reunida y unida al son de lo legítimo.

    Por desgracia, en todo el planeta se acrecientan las voces de intolerancia y hostilidad, amplificados por unos pedestales dominadores sin alma, que han tomado la venganza como reparación y a la palabrería como dogma.

    Ojalá aprendamos a ser más amor de amar amor que indiferencia; entonces no buscaremos el poderío del dinero, sino la sintonía del que nos pide ayuda, correspondiéndole con toques de acompañamiento y antorchas de luz.

    Brotaremos hermanados al fin y podremos salir de este tenebroso estado enfermizo que nos invade.

    Víctor Corcoba Herrero es escritor español
    corcoba@telefonica.net

  • No más héroes por favor

    “¿Y con qué fin toda esta dialéctica en historia? ¿Para qué ir al paraíso estando muerto? ¿Para qué alcanzar la gloria estando vivo, si la gloria está muy lejos de este huerto?” Así cantó Roberto González, mexicano ya fallecido, haciéndole segunda su compatriota EmiliaAlmazán. Este par y el irreverente Jaime López ‒autor de “Chilanga banda”, versionada por Café Tacuba‒ nos regalaron un disco de antología: “Roberto y Jaime. Sesiones con Emilia”, grabado en 1980. Se los recomiendo. Junto a José Manuel Aguilera, en el 2006 López lanzó al mercado otra producción discográfica titulada “No más héroes por favor”. A continuación, transcribo pedazos de una de sus rolas, también llamada así.

    “Haga lo que haga, a quien le importa; no tengo historia, no tengo sombra, no tengo porra, no tengo gloria. Pase lo que pase ya es muy tarde; no tengo tiempo, no tengo templo, no tengo incienso, no tengo credo. No soy ningún devoto de que un día me abrace el corazón un ‘hombre bomba’, pa’ver si estoy con Dios o con el diablo. Mira que es el último deseo de los mártires la marquesina. No más héroes por favor, el panteón ya se llenó”.

    La primera de ambas canciones me seduce para dedicársela a la preguerra, la guerra y la posguerra hasta el 2019 en este país: el más chiquito de la América continental y uno de los más impregnados con la sangre y el dolor de sus mayorías populares. Pero ahora deberíamos estar entonando la segunda pues, aunque desearía equivocarme, ya entramos en una fase que parece anteceder al arribo de otro escenario similar al que se vivió y sufrió durante las dictaduras de antes: la personalista de Maximiliano Hernández Martínez y la sistémica encabezada por los chafarotes que lo sucedieron hasta el final del conflicto bélico, escenificado fundamentalmente durante la década de 1980.

    Precisamente iniciando tal enfrentamiento, fue impreso en México el siguiente libro: “El Salvador. La situación de los derechos humanos: octubre 1979 – julio 1981”. Su impulsor: el Socorro Jurídico Cristiano del Arzobispado de San Salvador presentó, así, ante “los altos organismos internacionales” dicho informe con el análisis preciso y objetivo de “la gravísima situación” que imperaba en nuestro terruño.

    Luego de la presentación incluida antes que nada, este ente humanitario agradeció “a las instituciones que generosamente” habían “hecho posible” mantener su labor; el “aporte moral y económico” de estas ‒¡ojo!, así se lee‒ había contribuido a continuar “la difícil tarea de defender los derechos humanos del pueblo pobre”, siguiendo el ejemplo del cuarto pastor de la arquidiócesis metropolitana que recién asesinado: monseñor Óscar Arnulfo Romero.

    El contenido de tan importante e histórico documento se encuentra dividido en nueve capítulos. En el primero se examina el sistema político salvadoreño ysu tercer apartado tiene que ver con las restricciones o limitaciones de derechos individuales aplicadas por el régimen jurídico vigente entonces, abordándose lo que ha tensionado y conflictuado permanentemente a esta sociedad: el menoscabo de los derechos sociales, económicos e individuales sobre todo de nuestra población marginada. Entre otros asuntos también se analiza la corrupción en la administración de justicia, el estado de sitio y la ley marcial, el toque de queda, la “regularización” de servicios de los empleados y funcionarios estatales, el estado de emergencia nacional, los ataques a la organización sindical y la normativa “aplicable a los delitos de traición, rebelión, sedición y otros”.

    Las secciones siguientes comprenden el examen pormenorizado de estos derechos: a la vida, a la libertad física, a la seguridad e integridad física, a la justicia y al proceso regular, a la educación, y a la libertad de conciencia y cultos. Asimismo, se incluyen otros dos capítulos en los que se abordan los problemas graves de la población refugiada y desplazada internamente más una descripción de las condiciones difíciles en las cuales trabajaban los organismos defensores de derechos humanos, particularmente con el ejemplo de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador y el mismo Socorro Jurídico del Arzobispado.

    Como se observa, poco a poco el entorno actual parece ser una vuelta de rueda en el mismo lugar. Solo que el segundo de estos organismos citados, hoy tendría que registrarse para ser declarado “agente extranjero” confeso y estaría obligado a pagar el 30 % de las donaciones solidarias provenientes de ‒por ejemplo‒ instituciones como el Consejo Mundial de Iglesias, de Suiza, y la alemana Pan para el Mundo.

    Mientras tanto, a la espera de lo que pueda ocurrir, como se escucha en la primer canción recordada yo “seguiré siempre cantando a lo prohibido y gozando de los frutos de este huerto”. Eso sí, no más héroes por favor.

  • Trump lo ha logrado

    Trump lo ha logrado

    Trump está rompiendo marcas, se está saltando las bardas institucionales y con eso muestra qué es y qué quiere. Que en las protestas callejeras en Los Ángeles los manifestantes enarbolen la bandera mexicana, de manera mayoritaria, no debería sorprender a nadie.

    En su fase expansiva imperial, entre 1846 y 1848, Estados Unidos invadió México y se apropió de una cantidad importante del territorio mexicano. ¡Eso está fresco!

    Para 2021 se estimaba que en Estados Unidos había cerca de 10.5 millones de indocumentados de diversas nacionalidades, y de esa cantidad de seres humanos laborantes 4.1 millones eran mexicanos y 2.2 millones de Centroamérica, y esas no son cifras irrelevantes. Es decir, el malestar por el ataque frontal contra los inmigrantes indocumentados mexicanos y centroamericanos no iba a tardar mucho en expresarse como lo ha hecho en Los Ángeles.

    ¿Es un asunto de seguridad nacional como lo ha querido «vender» Trump? De ninguna manera. Enviar a miles de elementos de la Guardia Nacional y a centenares de marinos ha sido un acto de prepotencia y una exageración. Y la amenaza de meter preso al gobernador del estado de California es una desubicación política inmensa. O peor: es una peligrosa provocación.

    Lo de las amenazas es ya habitual en la retórica del presidente norteamericano, que el 14 de junio cumple 79 años. En su reciente ruptura con el histriónico multimillonario Elon Musk le advirtió que si cambiaba de bando sufriría graves consecuencias.

    ¿Es que Donald Trump se cree un emperador romano o un nuevo Hitler? Sus actos despóticos estarían indicando que la camisa de fuerza constitucional de Estados Unidos le aprieta el cogote y quiere zafarse de eso.

    Por ahora su agenda anti inmigratoria está desplegada y ya se encuentra en el centro de la vida política norteamericana, y los hechos de Los Ángeles lo corroboran. ¿La ejecutará tal y como lo ha verbalizado? Lo está haciendo y tratará de llevarla hasta el tope.

    Esta segunda presidencia de Donald Trump tiene tres características: implementar medidas gubernamentales excesivas, confrontar con casi todos (internos y externos) y partir de algunos presupuestos infundados.

    Está claro que Trump y su show no es un asunto de una persona ni siquiera de un capital. Se trata de una apuesta de varios conglomerados económicos que aspiran a ubicarse de modo hegemónico en la economía mundial. Pero esto es parte de los presupuestos infundados que expresa Trump. Ahora fue con Musk con quien colisionó, pero habrán más, porque el «modo loco» de discurrir político de Trump no admite apostillas ni negativas. Juega al todo o nada.

    Ese estilo no tendría problema si se tratara de asuntos particulares de los negocios de Trump y su familia. Esto que hace Trump, dentro y fuera de Estados Unidos, es temerario e irresponsable. Ahorita tiene el control del manubrio… pero puede perderlo. Y no solo por un impeachment.

    Es muy probable que el caudal electoral pro Trump no haya mermado mucho, pero eso no garantiza que en algún momento se desplome. Las acciones que la administración Trump ha emprendido desde el primer día de esta segunda presidencia están tan impregnadas de equívocos que resulta difícil observar lo que se está ganando. Aunque es claro que la gran pérdida de Estados Unidos es la estabilidad política interna.

    Si se compara la primera con la segunda presidencia de Trump hoy pareciera, por ejemplo, que en política internacional este señor de abuelo alemán («sos de orígenes inmigrantes», es lo que le quiso decir de modo disimulado el canciller alemán al darle enmarcado el certificado de nacimiento de su abuelo alemán), está jugando con fuego. El caso del asesinato masivo de los palestinos de Gaza por parte de los halcones israelíes y las posiciones extravagantes y fuera de lugar de Trump muestran que su visión es deshumanizada. Estados Unidos podría detener ese genocidio de Gaza, pero no lo hace. Le está dando tiempo al ejército israelí para que acabe con los palestinos. Ese es Trump, un manojo de desaciertos.

    Del tema de los aranceles mejor no hablar, porque sus resultados son inciertos. La gran potencia que es Estados Unidos da palos de ciego en la economía mundial. Pero Trump se comporta como si estuviera al mando del país que impulsó el Plan Marshall después de la segunda guerra mundial. Y ya no, aunque Estados Unidos es una potencia mundial, sus turbinas están atrofiadas.

    Los acontecimientos de Los Ángeles están confirmando que Trump lo ha logrado, sí, ha logrado despertar la conciencia crítica de Estados Unidos.

    • Jaime Barba, REGIÓN Centro de Investigaciones

  • 90  años salvando vidas

    90  años salvando vidas

    Un lunes 10 de junio de 1935, en Akron, Ohio, Estados Unidos, los alcohólicos Dr. Robert Holbrook Smith (Dr. Bob) y William Griffith Wilson (Bill W.) fundaron Alcohólicos Anónimos (AA), con la finalidad de ayudar a las personas que buscan superar la adicción del alcoholismo, convertida en enfermedad mental.

    En 90 años de existencia han sido millones de personas en todo el mundo que de manera directa han recibido la ayuda de AA a través del método del compartimiento cotidiano (catarsis).

    La fecha de fundación de AA coincide con el día en el cual el cirujano Dr. Bob consumió su última copa y junto al corredor de bolsas Bill W. emprendieron una comunidad que tiene como base doce pasos, doce tradiciones y doce conceptos básicos para el servicio mundial, que conforman sus 36 principios espirituales.

    Los doce pasos espirituales son los que todo miembro de AA debe seguir para su proceso de recuperación personal y sostenible, el cual comienza con que la persona admite con humildad su derrota y la ingobernabilidad de su vida cuando se vive en el alcoholismo, pasa por creer en un poder superior, hacer un inventario de nuestra vida y admitir las equivocaciones hasta llevar al mensaje a quien sufre las consecuencias del alcoholismo.

    Las doce tradiciones están aplicadas a la comunidad de AA y en conjunto buscan mantener la unidad de la comunidad para evitar la interferencia política, el reconocimiento y la organización. Pasa por la autonomía y auto sostenimiento de los grupos, el alejamiento de las discusiones o involucramientos sobre temas públicos y el fomento del anonimato y la atracción sin caer en la promoción, hasta priorizar los principios antes que las personalidades.

    Los doce conceptos del servicio mundial definen la forma que en que los grupos de AA sirven a sus miembros y a la comunidad. En estos conceptos se define a la conciencia colectiva de AA con la autoridad de los servicios mundiales, además reconoce a la conferencia (conformada por servidores que representan a toda la comunidad) como la voz activa y la conciencia efectiva para el servicio mundial. Define, además la estructuración de AA definiendo roles para su funcionamiento y dando parámetros para la operatividad de la eficiencia de la comunidad de AA.

    La estructura de AA cuenta con tres legados que los fundadores heredaron a la comunidad, siendo ellos el servicio, la unidad y la recuperación. Todo alcohólico anónimo debe sentirse identificado con los tres legados y en ese sentido buscar su recuperación (que alguna añadidura positiva acarreará para su vida), fomentar la unidad de la estructura (para potenciar el mensaje y mantener vigorosa a la comunidad) y procurar servir con humildad a la comunidad y sus miembros (como una forma de agradecimiento, humildad y fortalecimiento individual y colectivo de AA).

    AA no es una religión, ni pretende serlo, pero es un proceso de contenido espiritual donde cada uno de sus miembros (hombres y mujeres) mejora sustancialmente su vida y sus relaciones con los demás y el entorno en general. En cada reunión de sus miembros siempre se cuenta a Dios como el infaltable.

    Cuando el Dr. Bob y Bill W. iniciaron la comunidad de AA lo hicieron con pleno conocimiento de causa. Ellos sufrieron las consecuencias del alcoholismo y eran hermanos del mismo dolor, como lo son todos los alcohólicos anónimos que reunión tras reunión buscan superar una enfermedad mental que es progresiva, insidiosa y de fatales consecuencias. El alcoholismo acaba con todo y con todos. Es una enfermedad democrática donde caben todos, desde heterosexuales y homosexuales, hasta cultos e incultos. El alcoholismo es ingrato y en él se refugian sumidos por la impotencia, ricos, pobres, viejos, jóvenes, citadinos, campesinos, hombres, mujeres, ateos, religiosos, de ideologías de izquierda, de derecha, de centro y toda suerte de seres humanos.

    El alcoholismo es incurable pero es superable, con fuerza de voluntad, humildad, amor, tolerancia, fe y el compartimiento cotidiano que en AA suele ser en reuniones cada 24 horas. El alcohólico llega a conocer que padece una enfermedad mental que le genera secuelas o consecuencias somáticas, muchas veces mortales, pero también llega a adquirir plena conciencia que puede evitar el alcoholismo si deja de consumir el primer trago y si se alimenta de los mensajes de los compartimientos que lo llevaran a no permitir la manifestación material y conductual de la enfermedad mental.

    La consecuencia última del alcoholismo es la muerte física del consumidor, pero antes de esa muerte pasa por matar la dignidad del alcohólico y por destruir su contexto. Antes de morir ha acabado con la felicidad de sus parientes y amigos y hasta los vecinos. Destruyó la felicidad y las ilusiones de su grupo familiar. Terminó con la paz de sus padres, hijos, esposas (os) y dejó de ser útil para la sociedad. Literalmente el alcoholismo los convirtió en un desecho humano. En bazofia.

    La buena noticia es que todo alcohólico es rescatable porque toda vida es valiosa. No importa que tanto o cuantas veces o las formas que haya tocado fondo. Los caminos que llevan a la sobriedad son benditos y uno de ellos es AA. Esta comunidad es considerada una de las más democráticas en el mundo, porque aquí caben todos los que han sido derrotados por el alcohol y que tienen la plenitud de ampararse en un poder superior, por lo que están dispuestos a lograr su recuperación y con ello generar beneficio a los suyos.

    En 90 años AA tiene presencia en 180 países y una membresía de millones de hombres y mujeres repartidos en casi 125 mil grupos, tratando de ser felices y generar felicidad a través de su recuperación. En mi calidad de Custodio Clase A (profesional, abstemio, con el ánimo de servir y de “finos talentos”) y presidente de la Junta General de Servicios de AA El Salvador, me atrevo a felicitar a la estructura mundial y a cada alcohólico anónimo salvadoreño. Un saludo y un eterno agradecimiento póstumo, al Dr. Bob y a Bill W. así como a todos los que hicieron posible la fundación de AA.

    Cuando sé de una atrocidad cometida por alguien bajo los efectos del alcohol me da mucha pena y tristeza, pero cuando sé de un enfermo alcohólico recuperado por AA, doy gracias a Dios y comprendo que la misión del Dr. Bob y Bill vale la pena.

    * Jaime Ulises Marinero es periodista, presidente de la Junta de Servicios Generales de AA

  • Fracturas del castrismo

    Fracturas del castrismo

    Todo parece indicar que el férreo control social establecido en Cuba por los hermanos Fidel y Raúl Castro, heredado por el inepto Miguel Diaz Canel se está resquebrajando, aunque es justo decir que no es exclusiva consecuencia del coraje de los opositores, sino por la ineficiencia crónica del sistema que ha acumulado durante 66 años fracasos y errores sin fin.

    En conversación telefónica con Guillermo Fariñas, Santa Clara, Cuba, premio Sajarov 2010 y líder del Foro Anti totalitario Unido, FANTU, describió que a pesar de la represión cuyo resultado es el crecimiento constante de la población penal por causas políticas, la ciudadanía está asumiendo una conciencia más precisa de sus derechos reclamando a la dictadura los espacios que le corresponde.

    Según Fariñas en base a esos reclamos su organización ha establecido un numero de temas cuyos militantes promueven en las colas que inevitablemente el pueblo está obligado a hacer para resolver cualquier situación, particularmente, las relacionadas con alimentos y medicinas.

    Uno de los temas es la incumplida promesa del castrismo de restaurar la Constitución de 1940 que garantizaba una sociedad abierta con respeto pleno a las prerrogativas del ciudadano. Nos dijo que es un caso prácticamente desconocido por las nuevas generaciones, que han estado sumidas en una ignorancia absoluta del pasado.

    Otro asunto que llevan a las colas y son abordados como si fueran conversaciones fortuitas es la farsa que encarno Fidel Castro durante los primeros meses del triunfo insurreccional negando que pretendiera establecer un régimen comunista, haciéndole notar a las personas que la dictadura se estableció con mentiras y falsas promesas, un ambiente que se ha perpetuado en el tiempo.

    Cuenta el dirigente opositor que tiene categóricamente prohibido viajar a la capital del país, que otro de los asuntos que inducen los militantes en las colas es el de la violencia, planteando que la insurrección conducida por los Castro recurrió al terrorismo durante toda su gestión y que en consecuencia están invalidados moralmente para cuestionar a cualquier persona que recurra a la intimidación para atacar el gobierno, ya que el terrorismo no se convierte en bueno porque promueva el socialismo.

    Otro aspecto interesante que cuentan a los individuos en las filas como si fuera casual, es que la inmensa mayoría de los que combatieron el castro comunismo en los años iniciales de la revolución y aun después, provenían de las filas revolucionarias porque habían sido defraudados por la farsa instrumentada por los Castro para eternizarse en el gobierno.

    Las tituladas Misiones Internacionalistas en África son ampliamente abordadas, explicándoles a las personas que no eran actos reales de solidaridad, sino la manera que Castro compensaba la ayuda económica y militar proveniente de la Unión Soviética, usando a los cubanos como “carne de cañón”, enviándolos a combatir a ese continente donde murieron miles de soldados y otros han sido abandonados en la miseria más extrema.

    Dos de las mayores falsedades del régimen castrista son la gratuidad de la medicina y la educación. Los militantes de FANTU exponen que desde el año 1962, a todos los trabajadores se les quita directamente un 11, 1 % de sus salarios netos, en base al Decreto-Ley 147/1962, despojo que cubre también la Seguridad Social, condición que tampoco hace esta una regalía del totalitarismo.

    Los privilegios en alimentos y bienes que reciben los miembros de las fuerzas armadas y del ministerio del interior son abordados en las colas, además de las razones que no permiten la existencia de otros partidos políticos, agregando que la actual crisis energética pudo haberse evitado si durante el periodo de auge del chavismo en Venezuela, 2001-2016, se hubieran usado los enormes préstamos financieros entregados por el presidente de Hugo Chávez en la remodelación de las estructuras tecnológicas de las termoeléctricas cubanas.

    Cuenta Guillermo Fariñas que por llevar estos temas a las colas varios militantes de FANTU están en prisión, entre ellos, Oscar Sánchez Madan, Coordinador Político del Consejo Nacional del FANTU y residente en el municipio Matanzas, Pedro Luis Fernández Peralta, Coordinador del FANTU en el municipio “Diez de Octubre”, provincia de La Habana y Amaury Díaz García, Coordinador Municipal del FANTU en la ciudad de Sancti Spíritus.

  • El ejercicio debería ser una opción de primera línea contra la depresión

    El ejercicio debería ser una opción de primera línea contra la depresión

    En algún momento de mi vida los tonos fríos verdes y azules, melancólicos y sombríos, dominaban mis días. Los días oscuros y helados del invierno canadiense proponían una monotonía gris, que acentuaba mi tristeza y aislamiento. Pasaba los días somnoliento y sin energía, pero eso sí, el deseo por el azúcar se acentuaba. Dos inviernos tarde en realizar que mi humor de esos días estaba relacionado con el frio y la ausencia de sol. En este caso se trataba de un Trastorno Afectivo Estacional (TAE). Es un tipo de depresión que ocurre en ciertas estaciones del año, generalmente en otoño e invierno, cuando hay menos luz solar. No es de extrañarse entonces, porque decidí vivir en el oriente de nuestro país, frente al mar. En esta región de nuestro país siempre hay sol, invierno y verano.

    En mi familia Rosales la enfermedad mental es bastante prevalente. Y existe una tendencia persistente al aparecimiento de signos y síntomas depresivos. Las tonalidades y colores psicológicos en nuestra familia son amplios y diversos, y en algunos casos extremos, paralizantes. Conocer tus humores, como enunciaba Hipócrates, es crucial en este tipo de situaciones. En mi caso, cuando el humor de bilis negra me invade, yo sé que tengo que incrementar mis niveles de ejercicio para contrarrestarlo. Y eso, a través del tiempo me ha funcionado. Verdad o mentira, uno se alinea con lo que le funciona.

    ¿Como es que las nubes aun cuelgan sobre ti? Le pregunta Claudio a Hamlet, en una clara muestra del periodo de depresión que sufría dicho personaje de Shakespeare. La depresión, uno de los desórdenes psiquiátricos de magnitud epidémica en nuestros tiempos (afecta al 5% de los adultos en todo el mundo), es un trastorno complejo con múltiples causas que pueden variar de una persona a otra. Entre sus múltiples causas podemos encontrar factores biológicos (desequilibrio en neurotransmisores, genética, alteraciones hormonales), factores psicológicos (traumas pasados, patrones de pensamiento negativo, baja autoestima), factores ambientales (estrés crónico, falta de apoyo social, consumo de sustancias), factores médicos (enfermedades crónicas, efectos secundarios de medicamentos).

    La depresión suele ser el resultado de una combinación de estos factores por ello las terapias más exitosas y sostenibles no suelen ser las terapias farmacéuticas. La depresión es mas frecuente en mujeres que en hombres. Se estima que el 6% de mujeres adultas y el 4% de los hombres adultos la padecen. Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en jóvenes, ancianos y personas expuestas a situaciones de estrés, perdidas o abuso.

    El impacto que tiene la depresión sobre la salud publica de países y del mundo es de una magnitud importante, es la cuarta causa de discapacidad a nivel mundial, medida en años de vida saludables perdidos. Sin embargo, muy a pesar de ser un problema de salud publica importante mas de la mitad de las personas con depresión no reciben tratamiento, cifra que puede llegar al 90% en países en vías de desarrollo. Por lo general, los tratamientos para la depresión se centran principalmente em dos grandes áreas: la psicoterapia y la medicación antidepresiva.

    Cuando la intensidad de la depresión es profunda se llega a utilizar la terapia electroconvulsiva y la hospitalización. Estos tipos de tratamiento son en nuestro país inaccesibles para la mayoría de nuestra población, no solo por su costo sino por el limitado numero de profesionales expertos en esta área de la salud. Sin embargo, estudios recientes parecen apoyar lo que yo descubrí hace muchos años. Correr diariamente mejoraba mi estado de animo y mis niveles de energía.

    Un meta-análisis publicado en el 2018 en el American Journalof Psychiatry, que incluyo 218 estudios y mas de 14 mil participantes encontró que el ejercicio físico es tan eficaz como la psicoterapia y los medicamentos antidepresivos para tratar la depresión. Otro estudio publicado en British Journal of SportsMedicine en el 2020, sugiere que el ejercicio debería ser una opción de tratamiento de primera línea contra la depresión. Mas recientemente un estudio publicado en JAMA Network Open reportó que las personas que caminan 7.000 o más pasos por día reducen 31 % el riesgo de depresión, aunque los beneficios sobre los síntomas depresivos ya se manifiestan a partir de los 5.000 pasos diarios.

    ¿Como es que las nubes aun cuelgan sobre ti? Siete mil o más pasos previenen tratamientos caros con psiquiatras o psicoterapeutas y no esperes que te lo cuenten en las consultas médicas.

  • Trump versus Harvard, la autoridad moral que falta en este pleito

    Trump versus Harvard, la autoridad moral que falta en este pleito

    Es insensato promover buenas causas por medios insensatos.

    Y es justamente lo que Donald Trump hace cuando despotrica contra Harvard exigiendo que la universidad haga lo que él dice.

    Si la injerencia política en el sistema privado de educación superior fuera la mejor solución a los problemas que ese sistema provoca, entonces no habría necesidad de la educación privada; bastaría con que los Gobiernos sucesivos dictaran cada plan de estudios, controlaran los procesos de admisión y asumieran la administración de los campus.

    Pero, por mucho que el Gobierno federal lo subsidie, no es así como funciona el sector educativo en Estados Unidos, cuya independencia debe ser defendida como garantía de eficacia, contribución social y objetividad académica.

    Es ilusorio creer que todo funcionará mejor con la intromisión de la Casa Blanca, sea la de hoy o la de mañana.

    Pero haciendo a un lado las desatinadas formas del presidente Trump, muchas de las críticas que se vienen haciendo al llamado circuito de universidades élite de EE UU (también conocido como Ivy League) tienen bastante fondo y merecen un debate amplio.

    Es muy llamativo, por ejemplo, que desde hace un tiempo sea precisamente Harvard el alma mater peor evaluada por los estudiantes estadounidenses cuando se les pregunta sobre un principio tan fundamental como la libertad de expresión.

    La encuesta permanente de College Pulse y la Fundación para los Derechos y la Expresión Individual (FIRE, por sus siglas en inglés) viene colocando a la prestigiosa entidad educativa de Massachusetts como la última —ojo al dato: ¡la última!— de entre más de 250 instituciones similares en relación a la protección y promoción de la libertad de sus alumnos para externar lo que piensan.

    Este resultado adquiere relevancia si tomamos en cuenta que el sondeo abarca a más de 58.000 estudiantes y que esa baja calificación de la antigua Universidad de Cambridge se debe a situaciones tan alarmantes como el ataque a la reputación de quienes se atreven a alzar la voz frente al discurso dominante, la predisposición de las autoridades a elegir determinado perfil ideológico (en evidente detrimento de otros) para los oradores que acceden al campus e incluso la tolerancia de la protesta violenta, dentro y fuera de las clases, si se realiza en contra de ciertos asuntos.

    Pero quizá la peor noticia que aborda esta encuesta es la del recurso a la autocensura.

    Los estudiantes americanos, para evitarse problemas cuando dentro de las aulas se abordan temáticas polémicas –en particular el aborto, el “género”, el control de las armas y los llamados “derechos de los colectivos trans”–, prefieren callar antes que emitir sus opiniones personales.

    La escasa reflexión alrededor de algo tan preocupante habla mal del país que se ufana de las libertades alcanzadas por sus ciudadanos.

    Bien mirado, es sencillamente atroz que casi un 25% de los universitarios, según la medición, afirme que guardar silencio es la mejor alternativa a la posibilidad de una discusión serena y argumentada.

    Todas estas cosas deberían ser atendidas por las autoridades de Harvard por las mismas razones que les mueven hoy a enfrentar los disparates de Trump: su prestigio académico.

    Aquellos temas que, por su profunda naturaleza antropológica, deberían ser libremente discutidos en una cátedra, sus propios estudiantes les están diciendo que en realidad son “difíciles” a la hora de “mantener una conversación abierta y honesta dentro del campus”.

    También hemos de recordar que, todavía hace dos años, Harvard practicaba la “discriminación positiva por raza” en sus procesos de admisión, privilegiando con ciertas ventajas competitivas a los estudiantes en virtud de su origen étnico y no en relación a sus méritos estudiantiles.

    Este asunto fue zanjado por la Corte Suprema en un fallo muy bien explicado entonces (2023) por su presidente, el juez John Roberts —quien, por cierto, mantiene ahora una sorda pugna con Trump—, afirmando que discriminar positivamente a alguien por su ascendencia equivalía a discriminar negativamente a otro por la suya, en abierta contradicción con el principio de igualdad constitucional de la Decimocuarta Enmienda.

    El hecho de que, durante demasiado tiempo, una universidad tan afamada, entre cuyos graduados se pueden contar al menos a ocho presidentes de EE UU, haya funcionado con semejante disfuncionalidad es un antecedente de particular significancia.

    Minimizarlo no ayudará a cimentar la notoriedad de Harvard.

    Tampoco lo hace que se reclame a Trump, y con razón, sus recortes financieros a la educación superior, mientras por otra parte se ofrecen tibias explicaciones sobre el hecho de que, entre 2021 y 2024, potencias foráneas como China y Catar hubieran alcanzado la estratosférica suma de 29.000 millones de dólares en “donaciones” a las universidades estadounidenses, un monto que equivale a la completa financiación externa inyectada al sistema en los 40 años anteriores, según ha podido investigar el Network Contagion Research Institute.

    Y justamente por todo lo anterior es una verdadera lástima que Donald Trump, con su estilo grotesco y pendenciero, sea el primero en socavar la debida seriedad que merece un debate de este calado.

    El clima de represión de la opinión disidente es algo que debería preocupar a todos en Estados Unidos.

    Y Harvard, para ganar autoridad moral, tendría que ser un modelo de defensa de la libertad en sus propios recintos, donde los futuros profesionales no deberían aprender a poner bozal a sus pensamientos.

  • Las Sombras del Dinero: Entendiendo el Lavado de Activos

    Las Sombras del Dinero: Entendiendo el Lavado de Activos

    Desde esta columna, donde la lupa criminológica se posa sobre las entrañas del crimen organizado, hoy es imperativo hablar de un delito que, aunque carezca de la violencia explícita del homicidio o la extorsión, es la verdadera savia que nutre a las estructuras criminales más sofisticadas: el lavado de dinero y activos. Es un crimen sigiloso, complejo, que se esconde detrás de transacciones financieras y fachadas empresariales, pero cuyos efectos son devastadores para la economía, la gobernabilidad y la seguridad de naciones como la nuestra.

    Orígenes: La Necesidad de Limpiar el Dinero Sucio

    El lavado de dinero, en su esencia, nace de una necesidad fundamental de cualquier organización criminal exitosa: integrar el dinero ilícito en la economía legítima. Imaginen a un narcotraficante con millones en efectivo. ¿Cómo gasta ese dinero sin levantar sospechas? ¿Cómo lo invierte sin que las autoridades pregunten de dónde proviene? Históricamente, siempre ha existido la necesidad de «limpiar» el botín del crimen, pero la globalización, la tecnología y la sofisticación de los mercados financieros han transformado el lavado en una industria multimillonaria.

    Los orígenes modernos del concepto se remontan a la época de la Prohibición en Estados Unidos, donde los «gangsters» necesitaban justificar las enormes ganancias del alcohol ilegal. Se dice que Al Capone utilizó lavanderías (en inglés, «laundromats») como fachada para mezclar dinero limpio con dinero sucio, dando origen al término. Con el auge del narcotráfico a partir de los años 70 y 80, el lavado se convirtió en un desafío global, forzando a los países a crear legislaciones específicas.

    Delitos Previos: La Raíz del Lavado

    Es crucial entender que el lavado de dinero nunca es un delito autónomo. Siempre es un delito derivado, es decir, existe un delito previo (o «delito precedente») que generó los fondos ilícitos que se pretenden blanquear. Sin ganancias ilegales, no hay nada que lavar.

    Los delitos previos más comunes que alimentan el lavado incluyen:

    • Narcotráfico: Es, históricamente, la principal fuente de dinero ilícito a nivel global.
    • Extorsión y Secuestro: Delitos muy prevalentes en nuestra región.
    • Corrupción Pública: Sobornos, malversación de fondos, enriquecimiento ilícito.
    • Trata de Personas y Tráfico de Migrantes: Genera enormes ganancias para las redes criminales.
    • Fraude y Estafas: Especialmente las ciberestafas, que mueven grandes volúmenes de dinero.
    • Contrabando de Armas, Mercancías y Defraudación Aduanera: Genera flujos de efectivo difíciles de rastrear.
    • Evasión de impuestos: personas naturales y jurídicas que proporcionan servicios, ventas y no las facturan, emiten factura simple o no entregan nada, y llevan estilos de vidas que no pueden justificarse. O facturan un ingreso mínimo que no es real.

    Formas Más Usuales de Operar (Las tres sases):

    El proceso de lavado de dinero suele dividirse en tres fases interconectadas, diseñadas para separar el dinero de su origen criminal y darle una apariencia de legalidad:

    • Colocación (Placement): Es la fase inicial, donde el dinero en efectivo generado por el delito previo se introduce en el sistema financiero o económico legítimo. Esto puede hacerse a través de depósitos bancarios fraccionados (para evitar umbrales de reporte), compra de activos de bajo valor, o contrabando de efectivo a países con laxas regulaciones.
    • Estratificación o Encubrimiento (Layering): Una vez que el dinero está en el sistema, esta fase implica múltiples transacciones complejas y a menudo internacionales para disimular su origen. Se realizan transferencias electrónicas entre diferentes cuentas y jurisdicciones, se compran y venden instrumentos financieros, se invierte en negocios legítimos como fachada, o se utilizan empresas «fantasma» para mover el dinero, creando una maraña de transacciones que dificultan su rastreo.
    • Integración (Integration): Es la fase final, donde el dinero lavado se reintroduce en la economía como si fuera legítimo, una vez que su origen ha sido exitosamente ocultado. El dinero se utiliza para comprar bienes de lujo (inmuebles, vehículos, arte), invertir en grandes negocios, o financiar estilos de vida ostentosos, dando una apariencia de riqueza legítima.

    La Lucha en El Salvador:

    En El Salvador, la lucha contra el lavado de dinero y activos es crucial. Es la forma más efectiva de desfinanciar y desarticular las estructuras criminales y de corrupción. No basta con capturar a los criminales; es vital golpear sus finanzas. Los esfuerzos para fortalecer la Unidad de Investigación Financiera (UIF) de la FGR han sido enorme bajo la administración del señor fiscal general de la República licenciado Rodolfo Delgado Montes, la Superintendencia del Sistema Financiero y la cooperación internacional por medio de los convenios de la FGR son fundamentales para detectar, congelar y recuperar estos activos ilícitos.

    Existe una persecución penal eficiente, efectiva, audaz y técnicamente muy bien trabajada por el equipo de fiscales con el apoyo de la Policía Nacional Civil. Este delito no es solo cometido por el crimen organizado, sino también por personas oportunistas que sus ingresos y bienes inmuebles no son coherentes con sus declaraciones de renta.

    El lavado de dinero es el «talón de Aquiles» del crimen organizado. Entender cómo opera es el primer paso para combatirlo y proteger la integridad de nuestras instituciones y la economía de nuestro país. Es un crimen silencioso, sí, pero su estruendo destructivo resuena en cada acto de corrupción y en cada estructura criminal que financia.

    Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología

    @jricardososa