Categoría: Opinión

  • Vuelven los comedores de pecado

    Vuelven los comedores de pecado

    No es nuevo que políticos y funcionarios estadounidenses se crean responsables de todos los males que padece el prójimo, como se aprecia en una reciente carta que exdiplomáticos y funcionarios de la Seguridad Nacional dirigieron al presidente Joe Biden y a su vicepresidente Kamala Harris, en relación con Cuba.

    Estados Unidos es muy propenso a producir “come pecados o devoradores de pecados”, personas que por medio de rituales liberan de los pecados cometidos a individuos recién fallecidos o cercanos a la muerte. Tal vez, el más conspicuo de esos comedores de pecado sea el presidente Barack Obama, que restableció relaciones con la tiranía cubana sin reclamar cambios en la Isla.

    En mi opinión estos sujetos se equivocaron de objetivo porque la carta debieron dirigirla al dictador Miguel Díaz Canel, puesto que reconocen en la misiva al ejecutivo de su país, que son disposiciones del propio gobierno de Cuba las que han sido “insuficientes e incoherentes reformas políticas que en gran parte han causado esta crisis”, sin embargo, el comedor de pecados aparece, cuando afirman creer que “la política actual de Estados Unidos ha exacerbado las dificultades de los cubanos”.

    Hay personas que nunca han dejado de culpar a Estados Unidos por los fracasos y errores del totalitarismo cubano, afirmando que el embargo y las políticas de Washington obligaron a Fidel Castro ser hostil contra este país, pasando por alto, que el sistema cubano arriba a 66 años con prisioneros políticos y un pueblo sumido en la miseria por las políticas fallidas del régimen y no por reales o supuestas agresiones extranjeras.

    Aún más, recuerdo haber leído opiniones de compatriotas que en el marco de reclamos a Estados Unidos de eliminar el embargo y restablecer relaciones con La Habana, responsabilizaban a la oposición y a Washington de haber llevado a Fidel Castro a aliarse con la Unión Soviética, pasando por alto que antes del triunfo de la insurrección, junio 5 de 1958, escribió a Celia Sánchez: “Al ver los cohetes que tiraron en casa de Mario, me he jurado que los americanos van a pagar bien caro lo que están haciendo. Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y grande: la guerra que voy a echar contra ellos. Me doy cuenta de que ese va a ser mi destino verdadero. Fidel”.

    Estos funcionarios no son cortos en sus peticiones, también solicitan que Cuba sea sacada de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, obviando que los tres mayorales que ha tenido la Isla en estas más de seis décadas y media han apoyado de manera sistemática a los grupos violentos que han procurado destruir las democracias americanas, incluido este país.

    Por último, piden muy discretamente que la Casa Blanca sea el salvador de la tiranía aumentando la ayuda humanitaria y simplificando las normas para que los ciudadanos cubanos accedan al sistema financiero estadounidense.

    Estos sujetos están bien informados sobre la crítica situación de los cubanos, pero aparentemente prefieren ignorar de quién es la responsabilidad de la situación que describen al decir “la red energética del país está fallando, la desnutrición infantil está en aumento, los servicios básicos se están deteriorando y la mayoría de los cubanos ha perdido la esperanza, precipitando el mayor éxodo de migrantes de Cuba en su historia”.

    Muchos de los firmantes de este documento son antiguos funcionarios del gobierno de Barack Obama, como el ex embajador en Cuba Jeffrey DeLaurentis, quien niega que la política de deshielo de la era Obama haya sido un fracaso sin presentar elementos de que hubiera sido exitosa o como expresó en el 2020 la vicepresidenta Harris al calificar que la política del embargo solo ayuda a los partidarios de una confrontación, obviando que los únicos que han promovido el enfrentamiento son los gobernantes de Cuba desde los hermanos Castro al dictador designado Miguel Díaz Canel.

    Señores firmantes, no le hagan el juego a los enemigos de la democracia, salvo que algunos de los escribientes lo sean. Una licencia que permita a ciudadanos de Estados Unidos invertir en empresas cubanas no cambiará para mejor la situación de los cubanos; los españoles y canadiense han hecho grandes inversiones en Cuba sin que el contexto insular prospere, por último, el Estado cubano bajo el totalitarismo castrista está fallido mucho antes que algunos de ustedes votaran por Barack Hussein Obama o Joe Biden.

    Pedro Corzo es periodista cubano.

  • Conductores peligrosos por la razón o por la fuerza

    Conductores peligrosos por la razón o por la fuerza

    La Asamblea Legislativa aprobó por unanimidad, todos los partidos políticos representados en la misma votaron a favor por las reformas al Código penal y Procesal Penal para el delito de conducción peligrosa y el homicidio culposo presentadas y propuestas por el gobierno de la República.

    Reformas y modificaciones que muchos las hemos solicitado por muchos años en diferentes medios de comunicación y no eran atendidas a pesar de los lamentables y datos contundentes durante el presente siglo y el pasado.

    Le solicito su atención a las siguientes cifras oficiales que corresponden al año 2024 que son del Fondo para la Atención a las Víctimas de Accidentes de Tránsito:

    • Del 1 de enero al 27 de diciembre 2024 se han detenido al menos a 2,270 personas por el delito de conducción peligrosa de manera particular por conducir bajo efectos de bebidas alcohólicas.

    • Del total de conductores peligrosos detenidos del 1 de enero al 27 de diciembre 2024 el 96% son hombres que corresponde a 2,179 del total capturados.

    • Un 4% del total de personas detenidas por el delito de conducción peligrosa con mujeres que corresponden a 91 mujeres

    Las personas detenidas por el delito de conducción peligrosa son aquellas que fueron detectadas en puntos de control, o por ocasionar accidentes y no poder escapar de la escena. Existe una importante y relevante cifra negra de conductores bajo efecto de bebidas alcohólicas no detectados.

    Ha pasado más de una semana de la aprobación y existe una oposición de muchos sectores que tienen intereses, ya sea por qué forman parte de la industria licorera y cervecera, trabajan para estos grupos o se intentan promover, por que consumen alcohol etílico en cualquiera de sus presentaciones, tienen cervecerías, bar, prostíbulos, discotecas, restaurantes entre otros, o son adversarios del gobierno y por lo tanto todo lo que se aprueba está mal, y quizás su odio es contra el presidente Bukele que los hace emitir opiniones sin una debida reflexión.

    Se puede usted imaginar el tipo de país que tenemos que ahora se defiende, se lucha y hay un esfuerzo por que se permita conducir con niveles de alcohol etílico en sangre cuando no tienen ningún estudio científico, no saben la toxicología, farmacología, los niveles de alcohol, que sucede en el cuerpo desde el momento de la ingesta del primer trago, los daños a las familias, la desintegración familiar, los divorcios entre otros. Asombra la irresponsabilidad al justificar que se pueda conducir con unas cervezas o tragos.

    Si el régimen de excepción fue y continúa siendo la muestra de la división y fraccionamiento de una sociedad, estas disposiciones están superando los adversarios y argumentos más infundados en redes sociales y medios de comunicación. Esta segunda semana será clave y podremos observar si los grupos de poder y ciudadanos que están a favor del consumo del alcohol etílico al conducir ganarán ese pulso y abra marcha atrás a las reformas o posibles interpretaciones que concedan conducir vehículos bajo efectos de bebidas alcohólicas cualquiera sea su presentación, tipo o marca, es alcohol etílico.

    La medida aprobada es cero tolerancia. Y no establece excepciones o atenuación.

    Las disposiciones aprobadas por la Asamblea Legislativa a la conducción peligrosa de vehículos automotores tienen un gran fundamento, actualidad, relevancia y pertinencia, y es que se ha convertido en un grave problema en nuestra sociedad, ya que representa grave peligro de derechos de terceras personas. El impacto de los accidentes cuando el conductor está bajo los efectos del alcohol es de mayores consecuencias, cuando ocurren son de gravedad.

    La relevancia de la Asamblea Legislativa al aprobar estas reformas está en la unanimidad, que debe de hacernos pensar que es posible que los partidos políticos con representación parlamentaria se pongan de acuerdo en beneficio de la sociedad, por el bien común. El conducir vehículos bajo efectos del alcohol etílico es una problemática de orden público y de alto interés social, ya que evita, reduce, corrige, previene daños graves físicos y mentales a posibles víctimas y sus vehículos (propiedad-bienes) por lo que es pertinente no más tolerancia a esta conducta delictiva.

    Debemos trascender a un Estado de derecho donde se respete y privilegie la vida también en materia vial. El año 2025 está a las puertas y es una excelente oportunidad de disminuir las muertes violentas por accidentes de tránsito.

    *Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología

    @jricardososa

  • El desaire al presidente Bukele en Costa Rica

    El desaire al presidente Bukele en Costa Rica

    Considero un error estratégico de importancia el que la Corte Suprema de Justicia y nuestra Asamblea Legislativa de Costa Rica, decidieran no recibir al presidente de El Salvador Nayib Bukele, en ocasión de su reciente visita de Estado a Costa Rica, donde fue recibido, como corresponde, por el jefe de estado local.

    Ciertamente la visita se da en un contexto interno político desfavorable, pues para nadie es un secreto que el presidente de la República vive en permanente pugna con el Poder Legislativo y el Poder Judicial.

    Por otro lado, Costa Rica, sin tener clara la situación de seguridad salvadoreña que heredó el presidente Bukele, así como los pormenores de su segundo mandato en seguidilla tras seis meses de alejamiento del poder, el país decide descalificar al mandatario salvadoreño.

    Ambos cuestionamientos son válidos. Sin embargo, me parece que la negativa de los mencionados poderes nacionales a recibirlo, fueron un error y hasta un signo de debilidad.

    Costa Rica, con todo y sus defectos en el ejercicio de la administración pública en sus diferentes estamentos, es sin duda y así lo confirma cada año hasta la fecha el Informe de Desarrollo Humano de la ONU entre otros, el país centroamericano, al menos de los cinco originales, más desarrollado políticamente, el más republicano y democrático de todos.

    Como tal y según me lo recordaba un excompañero nicaragüense en la Secretaría General del SICA, el embajador Erick Vílchez Archer (QDDG), Costa Rica, por interés propio debería interesarse en que su vecindario sea lo más estable posible…en democracia republicana parlamentaria por supuesto.

    Sus instancias estatales correspondientes, pueden opinar cuidadosa y transparentemente sobre temas de política general de los países miembros de SICA y viceversa, según sea posible y con el respeto que los gobiernos centroamericanos merecen mantener el diálogo al respecto. Más todavía si se da el caso como el que aquí trato, en el sentido de que es el propio gobernante del estado hermano el que solicita audiencia en ambos Poderes, evidentemente sabedor él, del escrutinio y posible crítica a la que se exponía.

    No se dio ninguna de las dos audiencias. En el caso del Poder Judicial, la Suprema Corte, entiendo en forma no unánime como se hizo público, decidió no recibirlo. En el caso del Poder Legislativo, cuando se había concertado la visita, se dio un “corto circuito” que la canceló.

    En ambos casos y dejando de lado el intercambio y debate clásicos de la idiosincrasia costarricense llevada al campo diplomático, se perdieron oportunidades de recibir información de primera fuente sobre eventos que interesan al menos a la clase políticamente pensante de nuestro país, así como de influir en el criterio del visitante. Con algo de arrogancia, no se fue elegante con el mandatario visitante, perdiéndose, además, una oportunidad de conocer más a fondo los pormenores de los temas arriba mencionados y otros que pudieran haber surgido.

    Respecto al conflicto político interno costarricense, soy del criterio de que conviene excepto en muy calificadas excepciones, aplicar el adagio “los trapos sucios se lavan en casa”. No se diga más.

    También menciono la desafortunada forma en que fue recibida ayuda de El Salvador, de “ciudadanía a ciudadanía” podría decirse. Al final de cuentas fue aceptada. pero ya el desaguisado se había dado.

    En conclusión, Costa Rica “quedó mal” con el pueblo y el gobierno de un país de especial y estratégica importancia; perdieron los dos poderes de Costa Rica mencionados la oportunidad de conocer una opinión toral para el caso y se perdió una oportunidad dorada de influir transparentemente de acuerdo a los valores costarricenses, en el proceso político de un país tan cercanamente hermano.

    Carlos Manuel Echeverría, ex embajador de Costa Rica en El Salvador y exdirector de Política Exterior de Costa Rica.