El consultor en seguridad vial Benedicto Perlera propuso que los conductores salvadoreños deban someterse nuevamente a una prueba práctica al momento de renovar su licencia de conducir, al considerar que el refrendo no debería limitarse al pago del trámite, sino comprobar que el automovilista mantiene las habilidades necesarias para conducir.
Durante una conferencia de prensa, el especialista anunció que en los próximos días buscará el respaldo de la Asamblea Legislativa para impulsar tres reformas relacionadas con la seguridad vial, entre ellas la modificación del proceso de renovación de licencias.
«¿Debería bastar con pagar para refrendar una licencia? Yo creo que no», planteó Perlera al explicar que su propuesta busca que todos los conductores vuelvan a realizar una prueba práctica para demostrar que continúan siendo aptos para conducir.
El consultor sostuvo que la medida abriría el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de evaluación de los conductores en un contexto en el que los siniestros de tránsito continúan cobrando vidas en las carreteras salvadoreñas.
Como segunda propuesta, Perlera planteó reformar la legislación para que, cuando un conductor en estado de ebriedad provoque un siniestro en el que fallezca una mujer embarazada o un niño, el hecho pueda ser calificado como un delito doloso y no únicamente culposo.
A juicio del especialista, las sanciones actuales no reflejan la gravedad de ese tipo de hechos y deberían revisarse para fortalecer la protección de las víctimas.
La tercera iniciativa consiste en crear un decreto transitorio que permita a personas que no saben leer ni escribir, pero que actualmente conducen vehículos, acceder a una licencia mediante un proceso especial de capacitación y educación vial.
Según Perlera, esta medida permitiría incorporar al sistema formal de licencias a conductores que actualmente circulan sin autorización, brindándoles conocimientos sobre normas de tránsito y seguridad vial.
Un debate que ya había planteado
No es la primera vez que el consultor plantea reformas en materia de seguridad vial. En junio pasado propuso incrementar las penas para conductores ebrios responsables de siniestros con víctimas mortales, incluyendo condenas de hasta 30 años de prisión e incluso cadena perpetua en determinados casos.
Asimismo, advirtió que alrededor del 90 % de los conductores en el interior del país maneja de forma empírica y sin licencia, situación que, a su juicio, incrementa el riesgo de accidentes y evidencia la necesidad de revisar el sistema de formación y autorización para conducir.
Las nuevas propuestas surgen mientras El Salvador mantiene una de las principales preocupaciones en materia de seguridad vial: la alta cantidad de fallecidos en siniestros de tránsito.

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