Cristiano Ronaldo no se retiró de la selección de Portugal ni anunció que tenga intención de hacerlo, pero su inesperada salida de la concentración, después de no jugar contra Noruega y tras varios días de tensión con Jorge Jesus, abrió interrogantes sobre el futuro internacional del máximo goleador de selecciones.
“A su debido tiempo contaré la verdad a todos los portugueses sobre las razones que me motivaron a abandonar la concentración”, anunció Cristiano, quien dejó al combinado portugués en vísperas del partido de la Liga de Naciones frente a Dinamarca. El atacante, de 41 años, únicamente abandonó esta convocatoria y todavía podría aumentar sus registros de 234 partidos y 146 goles con Portugal.
El episodio, sin embargo, reúne circunstancias que han precedido el abrupto final internacional de otras figuras: Cristiano fue suplente ante Noruega, calentó durante media hora sin ingresar al campo, entrenó varios días apartado del grupo y sostuvo una reunión con el presidente de la Federación Portuguesa.
Johan Cruyff también tuvo una despedida inesperada con Países Bajos, cuya camiseta vistió por última vez el 26 de octubre de 1977 en el triunfo 1-0 sobre Bélgica. En 2008 reveló que un intento de secuestro sufrido en Barcelona meses antes del Mundial de Argentina cambió sus prioridades.
Diego Armando Maradona protagonizó otro adiós marcado por circunstancias extraordinarias. Tras la victoria de Argentina sobre Nigeria en el Mundial de Estados Unidos 1994, una enfermera llamada Sue Ellen Carpenter lo acompañó desde el campo hasta el control antidopaje. El posterior positivo por efedrina interrumpió su participación en el torneo. Solo volvió a vestir la camiseta argentina en un homenaje en 2001, cuando pronunció su célebre frase “la pelota no se mancha”.
Eric Cantona tampoco sabía que el amistoso contra Países Bajos del 18 de enero de 1995 sería su último encuentro con Francia. Una semana después protagonizó su célebre patada contra un espectador del Crystal Palace y recibió una larga sanción. Aunque posteriormente volvió a destacar con el Manchester United, Aimé Jacquet ya había construido su selección alrededor de Zinedine Zidane y Cantona nunca recibió otra convocatoria.
Precisamente Zidane protagonizó uno de los finales internacionales más recordados. Había anunciado que el Mundial de 2006 sería su última competición y condujo a Francia hasta la final contra Italia, donde marcó de penalti antes de ser expulsado durante la prórroga por golpear con la cabeza en el pecho a Marco Materazzi. Francia cayó en los penaltis y Zidane terminó su carrera como futbolista tras abandonar el campo pasando junto a la Copa del Mundo.
Gerd Müller, en cambio, se despidió en la cima: marcó el 2-1 que dio a Alemania el Mundial de 1974 ante Países Bajos y dejó la selección con 68 goles en 62 partidos, cuando tenía 28 años.
Karim Benzema también cerró abruptamente su etapa con Francia. Llegó al Mundial de Catar 2022 como ganador del Balón de Oro, pero una lesión muscular antes del torneo provocó su salida de la concentración y posteriormente un enfrentamiento de versiones con Didier Deschamps. Un día después de que Francia perdiera la final contra Argentina, Benzema anunció su retirada internacional, cerrando una etapa que ya había incluido casi seis años alejado de la selección.
Cristiano todavía tiene la posibilidad de escribir un desenlace diferente, regresar a Portugal y escoger el momento de su despedida. También existe la posibilidad de que el partido contra Noruega, que observó completamente desde el banquillo, marque el inicio de su final internacional.
Por ahora, únicamente abandonó una concentración y dejó pendiente una explicación: “A su debido tiempo contaré la verdad”.

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