La tormenta tropical Cristina perdió intensidad el miércoles y fue degradada a depresión tropical mientras avanzaba su desplazamiento hacia la costa de El Salvador, donde las autoridades mantienen vigilancia ante el riesgo de lluvias intensas, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, el fenómeno registra vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, avanzando hacia el noroeste a una velocidad de siete kilómetros por hora.
Los pronósticos indican que Cristina tocó tierra en territorio salvadoreño esta madrugada para posteriormente desplazarse sobre El Salvador y el sur de Guatemala, donde se espera que continúe debilitándose hasta disiparse por completo el jueves.
A pesar de la pérdida de fuerza, los meteorólogos advierten que el principal peligro continúa siendo la lluvia. El NHC prevé acumulados de entre 100 y 200 milímetros de precipitación en gran parte del país, con máximos de hasta 300 milímetros en algunas zonas. Estas condiciones podrían provocar inundaciones potencialmente mortales, crecidas repentinas de ríos y quebradas, así como deslizamientos de tierra en áreas montañosas.
Las autoridades mantienen vigente una vigilancia por tormenta tropical para toda la costa del Pacífico salvadoreño, desde la frontera con Honduras hasta la frontera con Guatemala. Además, se prevén inundaciones costeras menores y oleaje elevado en sectores del litoral debido al empuje del mar.
¿Pasará al Caribe?
Mientras Cristina avanza hacia tierra firme, los expertos también observan la evolución de sus remanentes. Algunos modelos meteorológicos sugieren que parte de la humedad y energía asociadas al sistema podrían sobrevivir al paso por Centroamérica y emerger nuevamente sobre las aguas cálidas del golfo de México.
Los especialistas explican que este escenario es poco frecuente debido a que la mayoría de ciclones tropicales pierde organización al atravesar tierra. Sin embargo, el modelo europeo mantiene la posibilidad de que una parte de la circulación logre reorganizarse en el Atlántico si encuentra condiciones atmosféricas favorables.
De concretarse ese proceso, el sistema podría convertirse en una nueva tormenta tropical y recibir el nombre de Arthur, convirtiéndose en el primer ciclón nombrado de la temporada 2026 en la cuenca atlántica.
Por ahora, los organismos meteorológicos internacionales y las autoridades salvadoreñas continúan monitoreando la evolución de Cristina y sus posibles remanentes. Protección Civil reiteró el llamado a la población a mantenerse informada por canales oficiales, evitar cruzar ríos o quebradas crecidas y atender cualquier recomendación preventiva o evacuación que pueda emitirse en las próximas horas.

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