La Policía Nacional Civil (PNC) reportó este sábado el deceso de dos personas al interior de un motel en la ciudad de Sonsonate.
Según la corporación, ambas personas murieron a causa de la inhalación de monóxido de carbono, dado que el vehículo en el que llegaron al lugar fue encontrado encendido al interior de la habitación.
La corporación no confirmó los nombres de los fallecidos, no obstante, información extraofiical los ha identificado como Ezequiel Nájera de 60 años y Nancy Ortiz de 29 años.
Esta misma información extraoficial indica que los fallecidos ingresaron al motel a las 10:30 de la mañana y horas después no respondieron a los llamados de los empleados del lugar, quienes al ingresar los encontraron muertos.
El motel está ubicado en el kilómetro 68 que de la carretera a Sonsonate conduce a Acajutla, en el occidente del país.
¿Por qué inhalar monóxido de carbono causa la muerte?
El motor de cualquier vehículo quema combustible, sea gasolina o diésel, mezclado con aire. En un motor real, la combustión nunca es perfecta. Al faltar pequeñas cantidades de oxígeno dentro de los cilindros, el carbono del combustible no se transforma por completo en dióxido de carbono, sino en monóxido de carbono, un gas sumamente tóxico, indica Mayo Clinic.
Los vehículos tienen un componente llamado convertidor catalítico diseñado para limpiar los gases de escape. Sin embargo, el catalizador necesita grandes cantidades de oxígeno del aire exterior para funcionar adecuadamente. Cuando el carro consume el oxígeno del entorno, el catalizador deja de purificar y el motor empieza a expulsar monóxido de carbono puro y concentrado, explica el sitio sensorcon.com.
Los moteles suelen tener cocheras privadas con portones cerrados, frecuentemente cortinas metálicas o portones de lona, para garantizar la privacidad. Al dejar el vehículo encendido, el espacio se satura de humo en cuestión de minutos.
El monóxido de carbono no se puede oler, ver, ni saborear. Tampoco raspa la garganta ni hace tose, según el CDC de Estados Unidos. Al respirar el gas, este entra a los pulmones y pasa a la sangre. El monóxido de carbono se adhiere a los glóbulos rojos 200 veces más rápido que el oxígeno. El cuerpo continúa respirando, pero la sangre ya no transporta oxígeno hacia el cerebro ni al corazón.
Según Cleveland Clinic, el primer síntoma físico en un espacio tan saturado es una somnolencia extrema (sueño), mareo y debilidad muscular. Aunque las víctimas recuperen la conciencia por un instante y noten que algo anda mal, el cerebro ya no coordina correctamente y los músculos no responden, impidiéndoles ponerse de pie, abrir la puerta o apagar el vehículo. La persona se duerme profundamente y sobreviene un paro cardiorrespiratorio.

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