El Banco Mundial mejoró las perspectivas de crecimiento de El Salvador a un 3.5 % en 2025 y a un 3 % en 2026, según el último informe de Perspectivas Económicas Globales, publicado este martes.
La actualización muestra una mejora frente a las proyecciones de octubre del año pasado, cuando el organismo multilateral pronosticó un crecimiento de un 2.6 % en 2025 y un 2.5 % en 2026.
Con esta revisión, El Salvador deja de figurar como la economía de menor crecimiento en Centroamérica, al menos para 2025, ya que el Banco Mundial prevé que Nicaragua ocupe esa posición con una proyección de un 3.1 % ese año. En 2026, ambos países registrarían un crecimiento similar, de un 3 %.
En 2026, el crecimiento de la región será liderado nuevamente por Panamá, con una proyección de un 4.1 %. Este país viene de enfrentar un cúmulo de crisis, pues a finales de 2023 sufrió el cierre del mayor yacimiento de cobre del istmo, lo que lastró su economía, sumado a la crisis hídrica del canal.
Guatemala será la segunda economía centroamericana en 2025, con una proyección de un 3.7 %, seguida de Costa Rica, con un 3.6 %, y Honduras, con un 3.5 %.
Los datos finales del crecimiento de 2025 en El Salvador se conocerán a finales de marzo, cuando el Banco Central de Reserva (BCR) publique la actualización del sistema de cuentas nacionales. Hasta el momento, el BCR ha informado que el producto interno bruto (PIB) creció 2.44 % en el primer trimestre, para continuar en el segundo con un 4.12 % y en el tercero en 5.1 %.
¿Qué se espera en la economía mundial?
El Banco Mundial destaca en su informe la resiliencia de la economía mundial, impulsada por un crecimiento mejor de lo esperado, sobre todo en Estados Unidos, que desde el año pasado ha promovido una guerra arancelaria con sus principales socios comerciales.
En 2026, la economía mundial crecerá un 2.6 % y acelerará a un 2.7 % en 2027. Sin embargo, el multilateral advierte que “si se mantienen estos pronósticos, los años 2020 están en camino de ser la década más débil para el crecimiento global desde los años sesenta”.
“Con cada año que pasa, la economía global se ha vuelto menos capaz de generar crecimiento y aparentemente más resistente a la incertidumbre política”, cita un comunicado a Indermit Gill, economista jefe del Grupo del Banco Mundial y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo.
Según el reporte, el crecimiento de 2025 fue apoyado por un aumento del comercio como contingencia de los empresarios ante los cambios de política y los rápidos reajustes de las cadenas de suministro globales. Para 2026, se espera que este dinamismo se desacelere y que la demanda interna se debilite.
Para el Banco Mundial, la relajación de las condiciones financieras en las grandes economías y la expansión fiscal ayudarán a amortiguar la caída de la demanda comercial. Para 2027 se prevé un mayor crecimiento, impulsado por el ajuste de los flujos comerciales y una disminución de la incertidumbre.
El Banco Mundial proyecta que América Latina y el Caribe crecerán un 2.3 % en 2026 y un 2.6 % en 2027. Entretanto, Estados Unidos crecerá un 2.2 % en 2026.
