Esto necesitaría el país para haber crecido por encima de un 3.5 % en 2025, según Acevedo

El desempeño de la actividad productiva en el cuatro trimestre de 2025 es clave para el cálculo del crecimiento anual. Para el economista Carlos Acevedo, si el producto interno bruto (PIB) de los últimos tres meses del año pasado superó el 4 %, entonces la economía salvadoreña se acercaría a un promedio de 3.5 %.

Durante una entrevista en Diálogo 21, Acevedo dijo que hasta el tercer trimestre de 2025 la economía creció a un promedio de un 3.3 %.

De esta forma, si el país creció un 4 % durante el último trimestre, el promedio de aumento al PIB anual sería de un 3.5 %, añadió el economista. Esto se confirmará a finales de marzo de 2026, cuando el Banco Central de Reserva (BCR) publique el desempeño del cuatro trimestre de 2025.

“Con lo que tenemos ahora tenemos un promedio de 3.3 % para los primeros tres trimestres, si el último trimestre fuera un 4 %, ya se habría crecido un promedio de 3.5 %, y si fuera un 5 % para el último trimestre, el promedio estaría por arriba del 4 %, el promedio anual”, agregó Acevedo.

Por su parte, el economista César Villalona ve imposible un crecimiento a una tasa de un 4 % debido al desempeño del país en los últimos meses.

“Puede haber un crecimiento un poco más de 3 %, como pasó en 2023 que creció 3.2 % o 3.3 %”, estimó el economista.

 

Evolución

Pese a las estimaciones, Acevedo, también expresidente del BCR, indicó que son sorprendentes los datos que el país arrojó durante los tres primeros trimestres de 2025, pero que, aunque sean positivos, es necesario apreciar cómo evolucionará la economía en los siguientes años.

El análisis debe realizarse antes de asegurar que el país ya entró en una “nueva fase” económica. Aunque no descarta que así sea, recalcó que es “muy prematuro”.

El BCR confirmó en diciembre pasado que la economía creció a una tasa de un 5.1 % para el tercer trimestre de 2025, por encima del 4.1 % del segundo trimestre y del 2.4 % del primer trimestre.

 

Concentración

Tanto Villalona como Acevedo coinciden en la necesidad de que el crecimiento económico sea inclusivo.

Villalona indicó que las actividades que empujan la economía del país se concentran en construcción, finanzas y transporte, pero que otros rubros como el agro y la industria están estancados.

“Esa variable no es mágica, cuando se habla de crecimiento económico se da la idea de que si un país crece la economía va bien”, indicó Villalona.

Lo que ocurre en el país, añadió Villalona, es que una minoría es la que acumula las inversiones en rubros como construcción, mientras que otros servicios como agua, salud, educación y seguridad social se deterioran en perjuicio de la población.

Acevedo recordó que la “época dorada” de El Salvador se remonta a la década de 1960, cuando el crecimiento del país subió hasta un 6 %.

Sin embargo, la cifra ha sido imposible de replicar, a excepción del efecto rebote que se generó por la pandemia de 2020 a 2021.

El gran reto, añadió el expresidente del BCR, es hacer que el crecimiento económico sea inclusivo a través de políticas públicas que garanticen que este se reparta de forma equitativa y que empuje a las personas a salir de la pobreza.

 

FMI

A casi un año de la aprobación del programa de $1,400 millones entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y El Salvador, el economista Villalona reconoce avances en temas presupuestarios, aunque esto ha sido a costa de cientos de despidos en el sector público en los últimos meses.

Pese a los avances, Villalona destacó que falta mucho por hacer en temas de anticorrupción y transparencia.

En el caso del bitcoin, ambos economistas reconocen que existe una confusión entre las acciones estatales. Porque mientras el FMI pide no realizar más compras de criptomonedas por parte del gobierno de El Salvador, la Oficina Bitcoin continúa oficializando las adquisiciones.

“Se ha seguido comprando bitcoin, como dice César, está un poco oscuro con qué recurso se ha hecho eso”, añadió Acevedo.

El expresidente del BCR también recordó que el país está cumpliendo con los acuerdos y las medidas pero con retraso, incluyendo la Ley de Responsabilidad Fiscal y el estudio actuarial.