Nueve de cada diez niñas sufren algún tipo de violencia antes de cumplir 11 años, según el estudio “Opciones Reales, Vidas Reales” elaborado por la ONG global Plan International (PLAN). La investigación, presentada este jueves, siguió durante 18 años la vida de 142 niñas en Brasil, Camboya, El Salvador, Filipinas, República Dominicana, Togo, Uganda y Vietnam, la mayoría provenientes de comunidades agrícolas rurales y contextos socioeconómicos vulnerables.
El informe documentó las experiencias de las participantes desde su nacimiento en 2006 hasta 2024, cuando alcanzaron la mayoría de edad.
Entre los principales hallazgos destaca que el 91 % sufrió violencia antes de los 11 años, incluyendo violencia emocional, física y mental. Esta situación genera un impacto profundo en su desarrollo, ya que muchas asumen como propia la responsabilidad de protegerse, limitan su movilidad y se confinan al espacio doméstico por temor.
La violencia se manifiesta tanto en el entorno escolar como en el hogar. En las escuelas, las niñas enfrentan acoso y abuso por parte de compañeros varones y castigos físicos de docentes. En casa, son castigadas por comportamientos que sus familias consideran inapropiados.
Además, el 95 % realiza tareas domésticas durante un promedio de cinco horas y quince minutos al día, una carga que incluso supera la reportada por mujeres adultas a nivel global, mientras que sus hermanos varones no asumen responsabilidades equivalentes.
En educación, el estudio señala una mejora generacional, ya que más niñas completan la secundaria en comparación con sus madres. Sin embargo, el acceso a la educación superior sigue siendo limitado: solo el 9 % logra ingresar a ese nivel. Al llegar a la adolescencia, enfrentan nuevas formas de violencia, como abuso sexual y acoso en espacios públicos, así como la exposición a criminalidad, pandillas, robos y asesinatos en algunas comunidades.
El informe también advierte sobre la violencia digital, ya que al acceder a internet y redes sociales muchas niñas sufren acoso sexual en línea, reciben imágenes o mensajes no deseados y están expuestas a contenido perturbador.
“Lo que 18 años de investigación nos confirman es que el problema nunca ha sido la capacidad ni la ambición de las niñas. Es el entorno que las rodea. Mientras sigamos aceptando que una niña pueda sufrir violencia a lo largo de su vida y dedicar más horas al trabajo doméstico que a su propia educación, la igualdad de género seguirá estando cada vez más lejos”, afirmó la directora regional de Plan International para América Latina y el Caribe, Carmen Elena Alemán.

Deja una respuesta